20200910 /URUGUAY / MONTEVIDEO / Movilización de la Intersocial en el marco de las reivindicaciones por presupuesto, en el Palacio Legislativo. En la foto: Movilización de la Intersocial, en el Palacio Legislativo. Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS

III Congreso del Pueblo con los “oídos bien abiertos”

Victoria Alfaro

EL POPULAR entrevistó al secretario de Organización del PIT-CNT, Enrique Méndez, sobre el trabajo que se está realizando rumbo a la conformación de un documento programático en consonancia con las necesidades del país hacia el futuro.

– ¿Para qué es el III Congreso del Pueblo?

Para nosotros es una cuestión central: el campo popular, las organizaciones sociales, los vecinos organizados, el movimiento sindical, de forma constante están afrontando las verdaderas dificultades que significa, en este sistema capitalista en el que estamos inmersos, donde uno de sus principios fundamentales es el egoísmo donde las necesidades de las grandes mayorías nunca son atendidas. En ese sentido la agenda de desafíos por delante se puede dividir en cuestiones de necesidades de corto, mediano y largo plazo. 

Sin dudas nunca vamos a dejar de dar ninguna de las luchas que están por delante, ni atender las emergencias y urgencias que surgen, pero también nos merecemos la posibilidad de sentarnos a trabajar de forma colectiva, lo más horizontal posible, pero con mucho oído, con muchas orejas para escuchar las realidades de cada rincón del país, de cada territorio, de las diversas organizaciones. Identificar como podemos construir de forma colectiva un gran programa que atienda las necesidades para un cambio social profundo, que no sea básicamente solo salir a atajar penales en las urgencias que ocurren diariamente, sino que se pueda elaborar en una construcción colectiva una perspectiva que vaya mucho más allá de un programa de gobierno de cinco años. O sea, un partido político puede pensar cual es el programa político de estos cinco años, pero las organizaciones del campo popular tenemos la obligación y la necesidad de empezar a analizar en un proceso colectivo sobre cuales serían las necesidades para el Uruguay del futuro, a 10, 15, 20 años o más. En políticas que atiendan por un lado las cuestiones más generales vinculadas al Estado y la nueva agenda de Derechos Humanos, en una perspectiva de la convivencia, la seguridad, como afrontar aquellas cuestiones vinculadas a revertir la violencia, la discriminación. Cuestiones pensadas desde la perspectiva del desarrollo nacional, en el marco de un desarrollo productivo sobre cual es la matriz productiva que necesitamos en nuestro país. ¿Cuál es el proceso de industrialización, cómo afrontamos la discusión de un momento en el que vivimos, donde el mundo está en un escenario de revolución tecnológica automatizada de carácter mundial? Una perspectiva que vaya mucho más allá de la discusión y la redistribución del ingreso, sino que se trata de la redistribución de la riqueza. Perspectiva que pongan en tela de juicio, en discusión la renta de la tierra, como va a aportar el gran capital para las políticas de la seguridad social, para las políticas de un desarrollo real y sostenible sustentable en nuestro país, pero pensado en las mayorías nacionales. Como se pueden trabajar las políticas públicas, pensadas desde la perspectiva de la vivienda, de la educación, desde las cuestiones de la salud, de los cuidados, desde como eliminar esas políticas que terminan profundizando cada día mas el escenario del modelo de desigualdad en el que estamos inmersos. Pero que a la misma vez esta discusión no solo se de en términos generales de políticas nacionales, sino que tenga cable a tierra con cada una de las necesidades y urgencias que el pueblo vive y las organizaciones identifican. Las vecinas y los vecinos, las organizaciones que se reúnen en territorio también tienen una agenda de realidades que a veces no son de carácter nacional, pero sí departamental, zonal o barrial. 

Como siempre decimos el mal llamado interior en Uruguay tiene muchos interiores, con realidades totalmente distintas y así dentro del propio Montevideo y la zona metropolitana. En ese escenario hay una gran necesidad de avanzar en el proceso de trabajo colectivo que a la misma vez afiance la perspectiva de construcción de trabajo unificado entre las organizaciones sociales y que nos pueda poner en consensos para la defensa también de ese programa que podemos construir entre todos y todas en conjunto. Eso es una necesidad fundamental hacia una sociedad mas justa. 

Construcción colectiva

En cada una de estas cuestiones este es el consenso que hemos logrado en construcción colectiva de trabajo que no puede carecer ninguna de estas políticas de la perspectiva transversal de la perspectiva de género, de la diversidad, de la discapacidad, del ambientalismo. No escapa a la realidad de la agenda cotidiana la construcción del Congreso del Pueblo. Sin duda que la violación al derecho fundamental que los uruguayos están identificando el día de hoy en el marco de no tener acceso, de la forma que corresponde al servicio que OSE tiene que brindar a los uruguayos y uruguayas, el acceso al agua potable como una cuestión de derecho fundamental. No puede ser eso una cuestión ajena al proceso construcción y discusión del Congreso del Pueblo, porque las políticas que entendemos que se deben aplicar en el marco de esa discusión tienen que estar inmersas en el desarrollo de la construcción programática que estamos dando. No puede estar ajeno, si bien se aprobó en el Parlamento, una reforma jubilatoria y de pensiones. Hasta la propia Cátedra de Medicina de Salud Ocupacional, dice que el ser humano después de los 35 años en actividades repetitivas empieza a perder capacidades y aptitudes. Que en realidad se debería avanzar hacia un proceso de disminución de su jornada laboral para mejorar sus condiciones de vida, Lamentablemente hoy nos extendieron nuestra vida laboral de una forma brutal solo por tener mayoría parlamentaria y de esa forma aplicarlo. No podemos carecer de dar la discusión de como contraponernos a este ajuste fiscal y al mismo tiempo cuales son las políticas de proyección hacia delante, hacia la Seguridad Social que necesitamos en nuestro país, cuáles son las políticas que se tienen que aplicar. De eso se trata, las necesidades de ese proceso de construcción que tiene por un lado el afianzamiento, el avance de la construcción del campo popular organizado, trabajando en forma colectiva con la construcción de un gran programa que atienda cuestiones de corto, mediano y largo plazo, en búsqueda de una sociedad mas justa para el Uruguay del futuro y que ese campo popular sea el mismo que este dispuesto a defender ese gran programa que lo construyamos desde el pie.

– ¿Como va la integración de la Intersocial al congreso?

Sin duda que las organizaciones que actúan en la Intersocial están interactuando y participando en el proceso. Hoy hay una comisión organizadora, desde ahí se viene concretando y proyectando las acciones a desarrollar hacia delante. Esta comisión organizadora tiene en su seno grupos de trabajo en los cuales un grupo trabaja sobre las comisiones temáticas que se generaron para el desarrollo de las áreas temáticas disparadoras. Esas áreas son: Estado y nueva agenda de Derechos Humanos, convivencia, vida libre de violencia y discriminación, marco jurídico, sistema de bienestar y políticas sociales, trabajo y desarrollo productivo e inclusión socioeconómica. Vamos a pensar, por ejemplo, en la reforma del Sistema Nacional Integrado de Salud, vamos a profundizar sobre la Reforma Tributaria del segundo nivel que interactúen con estas cuestiones vinculadas al sistema de Seguridad Social, vinculado a la distribución de la riqueza. La comisión organizadora del congreso del pueblo que va más allá de la Intersocial y otros actores que no participan de la misma, pero que han definido ser partícipes de este proceso de construcción del congreso del pueblo. Ya está confirmada la participación del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), ayer se integró a la comisión la Asociación Latinoamericana de Medicina Social. Nos pidieron las agendas para comenzar a participar desde la Asociación Nacional de Organizaciones No Gubernamentales Orientadas al Desarrollo (ANONG). Otras organizaciones también han solicitado información para saber y comenzar a participar de las diferentes instancias.

En este sentido esta comisión organizadora cuenta con una comisión de organización que se distribuye en un proceso de trabajo mientras se están llevando adelante las comisiones programáticas abiertas a todas las organizaciones, donde también hay subcomisiones como por ejemplo de la de bienestar y políticas sociales, después están las subcomisiones de vivienda, de educación, de inseguridad alimentaria, la de Salud, la de cuidados, la de trabajo, desarrollo productivo y así sucesivamente se van dividiendo cada una de las comisiones.

Otro ejemplo en el equipo de organización también está el área de propaganda y difusión del congreso, donde se esta previendo en breve plazo iniciar el proceso de trabajo en las redes, en los muros, así como la página del congreso.

 Y en la parte territorial la instalación a lo largo de julio con la intención de avanzar hacia asambleas en los diferentes territorios, donde la semana próxima estamos viendo la presentación de un plan para poner un mínimo de asambleas por cada territorio y departamento. Para poder desarrollarlo de esa forma y avanzar en el proceso de la Intersocial de trabajo colectivo en los territorios y así que se incluyan los territorios que hoy no están participando en el trabajo de las comisiones temáticas.

Se ha ido avanzando también en el proceso de trabajo hacia la síntesis del congreso. Cuando sinteticemos ese proceso casi seria como el inicio porque habría un programa colectivo construido para seguir enriqueciéndolo y luego atrás de eso para ver como lo elevamos para que pueda ser tomado y aplicado en la realidad nacional.

– ¿Como viene la organización del congreso en sí mismo?

Ayer en la comisión organizadora trabajamos con la perspectiva de cumplir con un plan lo mejor posible al margen de eso entendemos que ese proceso debe tener la mayor paciencia posible, primero porque no todas las organizaciones tenemos los mismos niveles de organización, ni fueron creadas para los mismos fines.

En ese escenario el plan tiene como objetivos ponernos algunas fechas para obligarnos a nosotros mismos intentar avanzar, pero no es cuestión de principio, ni es una cuestión de rajatabla de que esa fecha tenga que ser una cota estricta. En ese sentido las organizaciones sociales nos habíamos colocado hasta fines de junio para presentar documentos para estas comisiones temáticas y que las territoriales pudieran hasta fines de julio presentar documentos para estas comisiones temáticas. Pero si en junio mismo estamos saliendo y las territoriales empiezan a generar las asambleas ciudadanas en los barrios empiezan y tienen la necesidad de sobrepasar la fecha de julio para presentar, no entender que eso tiene que ser flexible, seria dejar realidades por fuera de ese proceso que queremos llevar.

Sin dudas que nos habíamos colocado fines del mes de agosto como una meta, pero eso no quiere decir que, si no es ahí y tiene que ser en setiembre, no se pueda hacer. Nos habíamos colocado esas fechas como un proceso inicial para intentar sintetizar ese proceso de trabajo.

Cada comisión temática viene trabajando en torno a diferentes documentos que se presentaron como disparadores. Se presentó uno del PIT-CNT, otro de FUCVAM, MYSU y también FEMIFERIA para el trabajo colectivo, en base a eso se disparo el trabajo en las comisiones temáticas y cada una se dio su formato y se está trabajando un documento común.

-En esto de sumar gente y otras organizaciones que no siempre están alineadas con lo que hace el PIT-CNT. Estoy hablando de pequeños y medianos productores y empresarios, ¿se ha conversado con las organizaciones? ¿cómo sumar esa perspectiva a la discusión del congreso?

Nosotros tuvimos instancias con organizaciones de diversa índole, reuniones con la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (CUDECOOP), con la Comisión Nacional de Fomento Rural y ANONG. Para nosotros es fundamental que en el proceso de construcción de este programa la perspectiva que quede no sea una visión cerrada a las realidades que tenemos consensuada entre nosotros mismos, los que normalmente nos organizamos de forma cotidiana. Siendo que hay una necesidad de construcción de un gran programa de cambio social donde esta la necesidad del aporte de diferentes organizaciones que traspasan la frontera de nuestras propias organizaciones. Sin duda los formatos de organización en la vida cotidiana se han dado donde nos colocan en diferentes trincheras, pero entendemos que nosotros no podríamos construir un gran programa que piense en el desarrollo productivo nacional donde entendamos que la perspectiva del trabajador asalariado sea la única sino también la de aquellos trabajadores y trabajadoras que no son los sectores del gran capital, que no son de los sectores dominantes de la sociedad, sino que son trabajadores y trabajadoras que lamentablemente figuran como empresas para la DGI, pero en realidad son trabajadores por la cuenta. Desde el almacenero, el feriante, el pequeño productor, las pequeñas economías familiares rurales que en realidad arrancan su jornada muy temprano en la mañana y terminan muy tarde y que terminan viviendo las peripecias que viven las grandes mayorías de nuestro país. Sin dudas son trabajadores, aunque frente al estado aparezcan como empresas. En ese escenario, la perspectiva de los pequeños y medianos productores es sumamente necesaria, de los comerciantes también, así como la de las diferentes organizaciones que tienen formatos distintos a como nos organizamos nosotros y no necesariamente tienen porque tener consenso en todos los puntos, pero si podemos llegar a acuerdos en el marco de la construcción de ese gran programa. Sin duda el pez grande se come al chico y sin duda la renta de la tierra es un gran problema que vive el pequeño productor a lo largo de la historia con la concentración del capital en pocas manos y así un montón de familias se están yendo del campo hacia los márgenes de las ciudades. Hay que dar esa discusión y por supuesto la realidad que vive ese pequeño productor no lo va a colocar un sindicato industrial. Por eso debemos tener los oídos bien abiertos, la capacidad de colocar nuestra perspectiva porque tenemos propuesta, porque lo que pasa en el sector primario termina repercutiendo en la industria, por eso es necesario poder construir de forma conjunta. También tenemos que lograr discutir como una economía dependiente como la nuestra, tiene la gran capacidad de dar discusiones en el marco de la perspectiva regional. La realidad de la devaluación en el país vecino, la precarización laboral que ahí se ve, porque tampoco tienen la suerte que tenemos nosotros de tener el tesoro de un solo movimiento sindical. 

-Lo vemos en el litoral, donde la realidad de Argentina repercute en el trabajo de las uruguayas y uruguayos.

Exacto, por eso también tenemos que incluir la regionalidad en el marco de la discusión programática hacia el Uruguay del futuro y su inserción en el mundo. También es importante dejar en claro y que se logre entender que el Congreso del Pueblo no es nada ajeno ni lejano, sino que trata de como podemos dar esa discusión, que son las cosas cotidianas que cada vecino y vecina tiene, pero que estallan hoy de la forma que explotan porque estamos insertos en una sociedad extremadamente injusta, que tiene la gran necesidad de la construcción de un programa mas abarcativo y solidario. El tema del agua hoy en día es un gran ejemplo de ello.

Foto de portada

Movilización de la Intersocial, en el Palacio Legislativo. Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS.

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