En vísperas de la Asamblea General de la ONU, Francia, Reino Unido, Australia, Canadá, Portugal y Bélgica reconocieron a Palestina como Estado.
El genocidio sigue en Gaza, decenas de palestinos son asesinados cada día cuando buscan comida o medicamentos, eso es lo fundamental, lo duro, lo dramático, lo que hay que modificar. Eso es claro. No obstante ello, hay hechos que se están produciendo en el mundo entero que muestran un aislamiento cada vez mayor de Israel y de su principal aliado y sostén, EEUU y un creciente apoyo a Palestina y su causa.
Crece la movilización en todo el mundo de condena al genocidio; una Comisión Investigadora nombrada por el Consejo de DDHH de la ONU concluyó que Israel está perpetrando un genocidio en Gaza; la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución para reafirmar la solución política que implica la existencia de dos Estados, por amplísima mayoría.
En ese sentido, este domingo y este lunes, a horas de la apertura de las sesiones de la Asamblea General de la ONU, un grupo de países, tradicionalmente aliados de EEUU, anunciaron que reconocen a Palestina como Estado.
Estos anuncios, según analistas internacionales, muestra que el respaldo político a Palestina será el principal centro de la Asamblea General de la ONU que se realizará esta semana en la sede del organismo internacional en Nueva York.
Como muestra de esto, en paralelo a la Asamblea General, se realizará una conferencia internacional sobre la solución de los dos Estados auspiciada por Francia y Arabia Saudí.
Como informábamos, este domingo, Reino Unido, Australia y Canadá, países que siempre han mantenido una posición cercana a la de Israel, reconocieron al Estado Palestino. Pocas horas después, Portugal y Bélgica, se sumaron al reconocimiento.
De esta manera, 147 país, de los 193 que componen la ONU, ya reconocen a Palestina como Estado.
Estos pronunciamientos, impensables hace pocos meses atrás, muestra el creciente aislamiento de Israel y de su principal aliado y valedor, EEUU, que no solo financia el genocidio con ayuda financiera y armas, también volvió a hacerlo evidente al vetar por enésima vez una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que exigía un alto al fuego inmediato en Gaza.
La respuesta de Israel ha sido a tono con su conducta histórica y presente, desprecio, acusaciones de estar al servicio de Hamas y el terrorismo, denuncias de antisemitismo y reclamos de los sectores más extremistas, aunque resulte extraña esta formulación, de que se anexione Cisjordania.
Los reconocimientos al Estado Palestino fueron saludados tanto por la Liga Árabe, compuesta por 22 estados, como por la Organización de la Cooperación Islámica (OCI), integrada por 57 países.
Arabia Saudí, que juega un papel clave en la región y que ha sido aliada de EEUU siempre, y que ahora promueve junto con Francia la Conferencia internacional para la solución de los dos Estados, se pronunció, además, en solitario y sostuvo: «El Reino de Arabia Saudí celebra un reconocimiento que confirma el firme compromiso de los países amigos de apoyar el proceso de paz y promover la solución de dos Estados con base en las resoluciones internacionales pertinentes», ha destacado un comunicado de Exteriores saudí.
China: Gaza «pertenece al pueblo palestino»
Otro país, de gran peso internacional, que ha decidido pronunciarse en la previa a la Asamblea General de la ONU es la República Popular China.
China ratificó públicamente que Gaza «pertenece al pueblo palestino y es parte inalienable de su territorio».
El portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, este lunes en una rueda de prensa en Beijing dijo que «es urgente promover un alto el fuego integral en Gaza para aliviar la crisis humanitaria».
“Los países con especial influencia sobre Israel deben asumir con seriedad sus responsabilidades y garantizar la verdadera implementación del principio de que los ‘palestinos gobiernen Palestina”, indicó.
«Debemos defender firmemente la ‘solución de dos Estados’, fomentar un mayor consenso internacional y rechazar cualquier acción unilateral que socave los cimientos de dicha solución», agregó.
Guo fue enfático al destacar que «la paz no se puede lograr por la fuerza» y que la violencia «no puede comprar seguridad».






















