Ilustración gentileza de Alfredo Cuesta.

EEUU: Asesinatos y piratería en el Caribe

EEUU secuestró un petrolero venezolano en las costas de ese país y violó su espacio aéreo con dos aviones de combate.

Por Gabriel Mazzarovich

EEUU incrementó sus provocaciones, agresiones y amenazas contra Venezuela en estos últimos tres días a un nivel que alarma y reclama respuestas más firmes de los países del continente y de toda la comunidad internacional.

El martes dos cazas F18, aviones de combate que portan armamento de alto poder destructivo, violaron el espacio aéreo venezolano e hicieron vuelos de provocación en las cercanías de Maracaibo; un acto de provocación que viola todas las normativas internacionales. El miércoles, el presidente Donald Trump, anunció, muy suelto de cuerpo, que EEUU había secuestrado un petrolero de las costas venezolanas y por las dudas, aclaró: “Nos lo quedamos supongo”. Esta acción implica un acto de piratería, es un delito.

Estas provocaciones y agresiones directas de EEUU no son un rayo en un cielo sereno. EEUU tiene hace dos meses en el Caribe la flota de guerra más grande desplegada en nuestro continente en las últimas décadas, compuesta por navíos de guerra, un submarino y el portaviones USS Gerald Ford, el más grande del mundo.

Por órdenes directas de Donald Trump esta fuerza militar atacó ya 22 lanchas, bajo la acusación sin pruebas de que eran de narcos y asesinó a 87 personas. En lo que expertos de la ONU y varios países del continente han calificado como ejecuciones sumarias. Por eso lo de asesinos en el título. Es que eso es lo que ha pasado, los marines yanquis han asesinado a 87 personas, sin pruebas, sin juicio, sin nada, solo con su acusación.

Trump también autorizó a la CIA a hacer operaciones encubiertas, declaró unilateralmente cerrado el espacio aéreo venezolano y anunció en la Casa Blanca la inminencia de ataques terrestres contra Venezuela y también contra Colombia.

Hay que recordar que EEUU, más precisamente la fiscal general, que como más adelante informamos también tuvo un papel en el tinglado montado para secuestrar el petrolero venezolano, acusó sin ninguna prueba a Nicolás Maduro y otros funcionarios venezolanos de ser parte de un cártel de narcotraficantes e incluso ofrece una recompensa de 50 millones de dólares por la captura de Maduro.

Las acciones de EEUU se hacen con la falsa justificación de la lucha contra el narcotráfico, cuando en realidad, y públicamente Trump y sus principales jefes diplomáticos y militares reconocen, y con el secuestro del petrolero quedó aún más claro, que es para derrocar al gobierno venezolano y asegurarse el control sobre sus recursos naturales, en particular el petróleo, pero también los minerales estratégicos que tiene Venezuela.

El secuestro del petrolero, que no tiene ninguna vinculación posible con la lucha contra el narcotráfico, ni siquiera mintiendo mucho, como hacen todos los días Trump, Marco Rubio y su corte de halcones imperialistas, es en realidad parte de la guerra económica contra Venezuela.

Esa guerra económica ya implicó más de 200 sanciones unilaterales, incluyendo confiscación de cuentas y activos financieros en el exterior y ahora, hace pocos días, incorporó la venta forzosa de Citgo, empresa petrolera estadounidense de propiedad venezolana, propietaria entre otras cosas de una refinería y uno de los principales activos de la petrolera estatal venezolana, PDVSA. Citgo, según Venezuela tiene un valor superior a los 20 mil millones de dólares y produce cerca de 5 mil millones de dólares anuales.

A todo esto hay que agregar el circo infame de la entrega del Premio Nóbel de la Paz, al mismo tiempo que ocurría todo esto, a María Corina Machado, que apoyó explícitamente todo lo ocurrido. Machado se inventó una película de Netflix sobre cómo llegó a Oslo, cuando todos sabemos que la llevaron los yanquis, sus padrinos. Para que el circo fuera completo la acompañaron los presidentes de Argentina, Paraguay y Panamá, que a esta altura son una especie de mandaderos vip de Trump. Y el encargado de entregar el premio, para disimular, pidió la salida de Maduro.

En estos días el gobierno de Donald Trump presentó su Doctrina de la Seguridad Nacional, un documento de 33 carillas, que reivindica expresamente la Doctrina Monroe, en función de la cual EEUU agredió, invadió y explotó a nuestro continente hace más de 200 años. Fueron más de 100 invasiones y golpes de Estado, casi no hay país de América Latina y el Caribe que no haya sido agredido por EEUU, actuando con el manual de la Doctrina Monroe.

Esto ya es enormemente grave y varios analistas alertaron sobre el peligro de que se volviera a una política intervencionista y de agresión sobre nuestro continente, señalado en el documento como zona de influencia estratégica donde se debe fortalecer a los aliados y asegurar el acceso de EEUU a los puntos geográficos claves y a los recursos naturales, impidiendo que otras potencias, especialmente China, accedan a ellos.

Ante ese documento de lenguaje y pensamiento imperialista desembozado el peligro era el retorno a los siglos XIX y XX, terribles para nuestro continente, en cuanto a políticas de EEUU.

Pero todos nos quedamos cortos, con el asesinato impune de latinoamericanos en el Caribe y el secuestro de barcos comerciales como botín, Trump demuestra que es mucho peor la realidad. Quieren aplicar en el Siglo XXI las reglas de los siglos XVII y XVIII, actuar con la ley del más fuerte, atacando y robando, donde quieran y cuando quieran.

Eso, EEUU, aplica en el Caribe, en nuestro continente, una política imperialista de hace 400 años, con dos componentes básicos: asesinatos y piratería.

Rusia se posiciona

Este despliegue militar, las agresiones y las amenazas contra Venezuela y Colombia, también incluyeron a México, fueron condenadas por Colombia, Brasil, México, el Papa León XIV, organismos especializados de la ONU. También legisladores demócratas y hasta republicanos en EEUU.

En decenas de ciudades de EEUU hubo protestas rechazando lo que califican como una guerra contra Venezuela.

Este jueves, Rusia se sumó a esas condenas. Según publicaron Telesur y medios rusos, el Kremlin informó en un comunicado que el presidente ruso, Vladimir Putin sostuvo una conversación telefónica con su par venezolano Nicolás Maduro.

Según la comunicación oficial rusa, Putin “expresó su solidaridad con el pueblo venezolano y reafirmó su apoyo a la política del Gobierno de N. Maduro, orientada a la defensa de los intereses nacionales y la soberanía en un contexto de la creciente presión externa”.

La nota señala que los dos países se oponen firmemente a las medidas coercitivas y restrictivas unilaterales, incluidas las de carácter extraterritorial, que constituyen una violación de la Carta de las Naciones Unidas y de otras normas y principios generalmente reconocidos por el derecho internacional.

Desde Caracas, en tanto, también en un comunicado oficial destacaron que en la conversación Maduro “informó a su homólogo ruso sobre el avance sostenido de Venezuela, que está ganando la batalla por la paz, el crecimiento económico y la estabilidad social, y destacó que el país se proyecta para liderar el crecimiento económico regional del 9% este año, según las estimaciones previstas”.

En un comunicado difundido por el canciller venezolano, Yván Gil, se destaca que «Putin reiteró que los canales de comunicación directa entre ambas naciones se mantienen abiertos de manera permanente, y aseguró que Rusia continuará apoyando a Venezuela en su lucha por hacer valer su soberanía, el derecho internacional y la paz en toda América Latina, poniendo a disposición su capacidad diplomática para fortalecer la cooperación en estas materias esenciales”.

La conversación telefónica con Putin y los comunicados oficiales no fueron las únicas señales que dio Rusia este jueves, aunque si obviamente las más importantes. En las conversaciones con Putin y los comunicados no se nombra directamente a EEUU ni los últimos incidentes.

Pero si se refirió expresamente a ellos el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov. En declaraciones a la prensa sostuvo que los estadounidenses abordaron la cubierta del buque al acusarlo de transportar crudo cuya venta está prohibida, aunque recordó que la petrolera estadounidense Chevron opera en Venezuela y compra petróleo venezolano.

Lavrov subrayó que Rusia aboga por que el debate sobre cómo combatir el narcotráfico y garantizar la seguridad marítima sea colectivo, evitando acciones unilaterales.

Los pronunciamientos en Uruguay

El despliegue militar, las agresiones y amenazas de EEUU contra Venezuela y Colombia, fueron condenadas en nuestro país, a través de declaraciones públicas, por el Partido Comunista de Uruguay, el PIT-CNT y este mismo lunes por el Frente Amplio (ver enlaces al final de la nota).

Aunque el gobierno uruguayo mantuvo desde hace dos meses, y particularmente ante estos últimos y graves incidentes, un llamativo e injustificado silencio. Que en parte terminó este jueves.

En una entrevista en Canal 5, en el programa “5 Sentidos”, el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, dijo que Uruguay “está preocupado y trabajando para bajar las tensiones en el Caribe” y agregó que “lo más fácil es sacar declaraciones y condenas”. Posición que respetamos, pero no compartimos.

Lubetkin dijo que “la postura de Uruguay hoy es de enorme preocupación por las tensiones en el Caribe. Es buscar todos los caminos, públicos y no públicos, para bajar las tensiones. La responsabilidad y la posición de Uruguay hoy es respetar los acuerdos, que en el marco de la CELAC, hicieron todos los países de América Latina y el Caribe para que esta región siga siendo siempre una zona de paz y una zona desnuclearizada”.

El secuestro pirata del petrolero y la respuesta venezolana

El presidente Donald Trump, anunció este miércoles el acto descarado de piratería desde la Casa Blanca. En declaraciones a la prensa afirmó: “Acabamos de incautar un petrolero en la costa venezolana. Un petrolero grande, muy grande”, y añadió: “El más grande que se haya visto nunca. Y están sucediendo otras cosas que verán más tarde”, sin aportar mayores detalles.

Cuando los periodistas lo consultaron sobre el destino del crudo que iba en el buque, su respuesta fue más reveladora aún del grado de impunidad con que se maneja EEUU, en un juicio sería el equivalente a una confesión de delito: “Bueno, nos lo quedamos, supongo”. Traducido del lenguaje prepotente imperialista a la realidad equivale a decir: nos robamos el barco y nos vamos a robar el petróleo.

La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, por su parte, difundió este miércoles un video de 45 segundos en la red social X, que muestra helicópteros y tropas estadounidenses abordando el buque. Más adelante el video muestra que los uniformados ingresan a diferentes espacios de la embarcación apuntando con sus armas.

La funcionaria fue la encargada de presentar algo parecido a una justificación de la acción y dijo que se trató de una orden de incautación por transportar “petróleo sancionado” de Venezuela e Irán. Indicó que la operación fue ejecutada por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la Guardia Costera y el Departamento de Guerra.

Pocas horas después de difundirse la noticia, Venezuela respondió con un comunicado público y acusó a EEUU de lo obvio: Piratería y acto criminal.

El comunicado venezolano dice textualmente:

“La República Bolivariana de Venezuela denuncia y repudia enérgicamente lo que constituye un robo descarado y un acto de piratería internacional, anunciado de manera pública por el presidente de los Estados Unidos, quien confesó el asalto de un buque petrolero en el mar Caribe. No es la primera vez que lo admite, ya en su campaña de 2024 afirmó abiertamente que su objetivo siempre ha sido quedarse con el petróleo venezolano sin pagar ninguna contraprestación a cambio, dejando claro que la política de agresión contra nuestro país responde a un plan deliberado de despojo de nuestras riquezas energéticas.

Este nuevo acto criminal se suma al robo de Citgo, importante activo del patrimonio estratégico de todos los venezolanos, arrebatado mediante mecanismos judiciales fraudulentos y al margen de cualquier norma.

La humanidad está despertando y luchando contra los abusos imperiales del Norte, como se demostró en numerosas y concurridas manifestaciones de protestas en distintos estados de EEUU y ciudades de Europa. El pueblo venezolano también dio contundente demostración en las calles de Venezuela para defender la paz de nuestro país.

En estas circunstancias, han quedado finalmente al descubierto las verdaderas razones de la agresión prolongada contra Venezuela. No es la migración. No es el narcotráfico. No es la democracia. No son los derechos humanos. Siempre se trató de nuestras riquezas naturales, de nuestro petróleo, de nuestra energía, de los recursos que pertenecen exclusivamente al pueblo venezolano.

Asimismo, denunciamos que este acto de piratería busca distraer la atención y tapar el fracaso rotundo del show político montado hoy en Oslo, donde quedaron expuestas nuevamente las manipulaciones y la falta de resultados de quienes han pretendido durante años, sin ningún éxito, una operación de “cambio de régimen”, a través de la violencia y en abierta complicidad con gobiernos occidentales.

Venezuela hace un llamado a todo el pueblo venezolano a mantenerse firme en defensa de la patria, y exhorta a la comunidad internacional a rechazar esta agresión vandálica, ilegal y sin precedentes que se pretende normalizar como herramienta de presión y con saqueo.

El Gobierno Bolivariano reafirma que acudirá ante todas las instancias internacionales existentes para denunciar este grave crimen internacional, y defenderá con determinación absoluta su soberanía, sus recursos naturales y su dignidad nacional. Venezuela no permitirá que ningún poder extranjero pretenda arrebatarle al pueblo venezolano lo que le pertenece por derecho histórico y constitucional.

Caracas, 10 de diciembre de 2025”.

Según informa Telesur, el mismo miércoles, pero más temprano, la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que su país “no se asusta” ante el despliegue militar de EEUU en el Caribe. Durante la Asamblea de los Pueblos por la Soberanía y la Paz de Nuestra América, Rodríguez denunció que Washington usa la «violencia militar y agresiones económicas» para controlar la región, buscando “reimponer la Doctrina Monroe, incompatible con el bolivarianismo”.

El martes, el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, pidió a América Latina estar «alerta» ante el despliegue militar de EE.UU., cuyo fin es «someter a los pueblos de la región» para mantener el control político y de los recursos de los países latinoamericanos.

El también vicepresidente sectorial de Defensa y Soberanía manifestó que el «imperialismo quiere dominar y hacer suyo este continente», por lo que llamó a «defender el concepto de soberanía, bajo el precepto de la autodeterminación nacional». «Yo digo: ¡Alerta, Venezuela, alerta, América Latina!», expresó.

Aviones de guerra violan espacio aéreo

Un día antes, el martes, dos aviones caza F18, que cuentan con armamento de misiles, ingresaron al espacio aéreo venezolano, volaron sobre aguas del golfo de Venezuela, en las cercanías de la ciudad de Maracaibo, la segunda más poblada del hermano país. Maracaibo es, además, un centro petrolero neurálgico, en esa zona está una de las mayores reservas comprobadas, y, además es en el lago de Maracaibo donde empresas chinas, en convenio con PDVSA, están instalando torres de extracción.

Según informaron agencias y medios internacionales, la página especializada en seguimiento de aviación, Flightradar24, estableció que la incursión ocurrió en torno al mediodía (hora venezolana) y fue a unos 160 kilómetros al noreste de Maracaibo.

Según los citados medios, los dos aviones de combate volaron unos 40 minutos sobre aguas venezolanas, hicieron “varios recorridos en forma de tirabuzón” y posteriormente se dirigieron hacia un punto cercano de Aruba, donde se especula que podría estar atracado el portaaviones estadounidense USS Gerald Ford, el mayor y más moderno del mundo. Este portaaviones puede llevar hasta 70 aeronaves y los F18 son parte de su dotación.

(Con información de Canal 5, Telesur, La Jornada, Cancillería de Rusia, Cancillería de Venezuela, agencias internacionales y elaboración propia)

Enlaces para acceder a las declaraciones del Frente Amplio, el PIT-CNT y el PCU, estas dos últimas ya publicadas en EL POPULAR.

https://www.pitcnt.uy/novedades/pit-cnt-condena-amenazas-de-eeuu-en-el-caribe-nuestra-america-debe-seguir-siendo-una-zona
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