EL POPULAR transcribe el discurso que diera el senador y secretario general del Partido Comunista de Uruguay (PCU), Oscar Andrade ayer en el homenaje a los 32 cubanos caídos en Venezuela. Homenaje realizado en la Seccional 20 del PCU.
La Cuba Solidaria
Este es un lugar muy especial y a la vez un homenaje muy especial y necesario. Y emociona que, habiéndolo hecho en un momento difícil, enero siempre es complejo para las convocatorias, nos haya quedado tan chico el local y tengamos que pedirle disculpas a la cantidad enorme de compañeros que está escuchando desde la calle o desde la vereda. Pero es difícil llegar a La 20 y no conmoverse porque es un local emblema, que de alguna manera preanunció lo que vendría después. Es hablar del heroísmo de nuestros mártires, de esa masacre del Paso Molino con los compañeros sangrando durante horas en la calle y con las ambulancias no pudiendo venir a socorrerlos.
La historia de Cuba conmueve, el internacionalismo de Cuba conmueve. Es la Cuba que con miles de dificultades puso casi medio millón de cubanos en Angola y debilitar el apartheid. Es la Cuba que desparramó por el mundo médicos. Dijimos: en qué lugar tenemos que homenajear el internacionalismo cubano mejor que en este local con tanta memoria y con tanta historia. Y el homenaje intenta ser consecuente con la principal de las tareas que tenemos hoy, en diciembre cerramos acá el año, donde intentábamos intercambiar con los compañeros del seccional que tenemos que estar cada mañana viendo si la agresividad del imperialismo ensangrienta o no ensangrienta América Latina.
El plan del año, las medidas económicas, las medidas en materia de salud, de educación, las propuestas del gobierno, el Congreso del Frente Amplio, las peripecias de las luchas sociales y sindicales están marcadas por un momento donde estaban asesinando gente en el Caribe como juez y gendarme, dando por sentado que estaba pulverizado el orden internacional que había quedado en condiciones muy complejas en el marco del genocidio en Gaza y antes con la invasión a Irak, y antes con Yugoslavia, etc. Siempre, en cada momento con esa dinámica de los intereses geopolíticos pasando por arriba de los derechos de los pueblos, en esa tensión compleja, dura, contradictoria.
No es la primera vez que el imperialismo secuestra un presidente, pasó en Haití, pasó en Honduras, si es la primera vez en un país sudamericano en estos últimos años. No es la primera vez que promueve golpes de Estado. La historia de los Estados Unidos ha estado marcada por apoyar las peores dictaduras contra los pueblos de América Latina.
Patria es humanidad
Este es un homenaje a los 32 patriotas en el sentido amplio, en el auge del artiguismo Simón Bolívar colocaba una consigna que se transformó en concepción. Decía en 1814 nuestra patria es América. Después se complementaría con ese pensamiento martiano que sostenía patria es humanidad. Y esa combinación sigue guiando la práctica social militante por la emancipación, de nuestros pueblos.
Pero, de alguna manera, el doloroso 3 de enero confirma una previsión teórica de que los imperios en declive se tornan más agresivos. El imperialismo norteamericano viene en un declive pronunciado en lo económico, pronunciado en lo financiero, pronunciado en lo tecnológico. Rompió las reglas comerciales el año pasado con sanciones unilaterales desparramadas por varios países y particularmente con China. Y culminó el año con China perdiendo un 20% de las exportaciones con Estados Unidos, pero creciendo en las exportaciones globales.
El recurso de la guerra evidentemente es por los intereses ¿Qué es lo que preocupa en Groenlandia el Canal del Ártico? ¿Por qué el año pasado mete tropas en el Canal de Panamá y obliga a romper el acuerdo de la ruta de la seda y reprime? Hay compañeros encarcelados y muertos en la huelga de Boca del Toro hace menos de un año con un componente de represión salvaje, que tiene como concepción una perspectiva y es donde tenemos que inscribir este homenaje con la práctica de un imperialismo cada vez más supremacista, cada vez más segregacionista, cada vez más agresivo y en medio de este contexto anuncia un aumento del gasto militar del 50 %.
Hay que ver cuántos de estos anuncios después se concretan, pero ya en el período pasado, en la última década según el Instituto de Estocolmo el incremento del gasto militar norteamericano llegó a tal magnitud que gasta más solo que las diez potencias que vienen atrás sumadas.
Por el riesgo de un holocausto nuclear y de una catástrofe humanitaria, es que esto sólo se puede enfrentar con internacionalismo y hoy homenajeamos al internacionalismo. Y el 3 empezó una lucha que tiene que ser de carácter nacional de los pueblos del mundo, para que la perspectiva racista, colonialista y bélica, se enfrente con una estrategia de paz, de cooperación, de desarrollo, de humanidad y de lucha.
Un pueblo digno
Nuestra convicción es clara y digna. Tocaron a nuestra América y amenazan a nuestra Cuba y a nuestro México y a nuestra Colombia y nuestras banderas van a estar altas en la solidaridad, altas en la movilización. El pueblo uruguayo es un pueblo digno, lo demostró el 3 de enero, en pocas horas se había pronunciado el PIT-CNT convocando a una movilización y un poco después la Federación de Estudiantes y la Federación de Cooperativas de Ayuda Mutua y FECOVI. También se pronunció la Universidad de la República y el Frente Amplio que tiene una larga tradición, una herramienta forjada en la solidaridad, en las luchas antiimperialistas. Por algo nuestra bandera es una bandera artiguista, la que se hizo por primera vez en Misiones con Andresito de gobernador.
Por lo tanto, no tenemos duda que tenemos un desafío cercano, que es tener un aniversario de Frente Amplio, gigante en tamaño, pero claro en su pronunciamiento, en su mensaje, de solidaridad con los pueblos que están amenazados y en la lucha. Es una tarea más que imprescindible, lo del 3 de enero es una suerte de golpe global y los anuncios posteriores confirman la cuestión de la pulverización de las condiciones democráticas.
No queda otra perspectiva que generar las condiciones de lucha para recomponer y serán los pueblos los que estén convocados a esa tarea. Mark Twain aparte de un gran escritor, era un gran antiimperialista, fundó la Liga Antiimperialista en los Estados Unidos a principios del siglo pasado. Se le atribuye una frase que dice: la historia no se repite, pero rima, y si uno recorre, más de 200 años de supremacismo desde que en el año 46 le arrancó la mitad del territorio a México, los Estados Unidos, para defender la esclavitud tan a fondo que murieron más norteamericanos en la guerra de secesión del 64, que en las dos guerras mundiales sumadas.
Vienen por todo
Por esos años, un secretario de Estado, Daniel Webster, en el año 1851, sostenía una referencia que fue la que después fundamentó el saqueo a Japón. Webster decía: La Providencia, estableció que los recursos naturales nuestros están en distintos países. Por ejemplo, inundó de carbón las entrañas de Japón. 100 años después, esa misma referencia la hacía un asesor presidencial estableciendo que bueno, que el problema de América Latina es que ahí están nuestros recursos naturales. Hace un par de años atrás en una entrevista de prensa Laura Richardson del Comando Sur decía: pero cómo no va a importar América si tenemos todo ahí, todo lo nuestro está ahí, el litio, los recursos minerales, las mayores reservas de petróleo.
Y el trumpismo lo que tiene es que no se tapa, lo hace de manera descubierta, el documento de seguridad que inspiró la lógica de intervencionismos y golpes de estado en América Latina durante décadas. Este documento de seguridad número 68 de 1950 estuvo durante 25 años clasificado. Salió a la luz recién en el 75 ya con nuestra América inundada de dictaduras.
Ahora, difícilmente cuesta imaginar cuestiones más grotescas que las que estamos viendo. Hace dos días Trump ponía atrás un mapa donde Canadá pasaba a tener la bandera de Estados Unidos, Groenlandia también con la bandera de Estados Unidos y Venezuela también con la bandera de Estados Unidos.
Organización y lucha
Ahora, la tarea principal a la que estamos convocados no es a describir la catástrofe, sino encontrar rutas de salida, es dar perspectiva, es encontrar en el plano de la organización, de la unidad, de la movilización, de la lucha, del encuentro, la forja de la esperanza, y en eso, Cuba es un ejemplo.
Cuba es un ejemplo porque en una América Latina históricamente saqueada y sacudida donde las compañías norteamericanas imponían las peores dictaduras ella resistió y resiste. Empresas que hoy están en Boca del Toro, que se cambian el nombre porque está acusada de asesinatos y violaciones con denuncias en la OIT. Cambió su nombre porque financiaba paramilitares en Colombia. Antes era la United Fruit y en la década de los años veinte promovió que el ejército colombiano asesinara a cientos de trabajadores en huelga.
Y fue la compañía que dió el golpe de Estado en Guatemala que le costó la vida a doscientos mil guatemaltecos. Con medios de comunicación que convencieron al pueblo norteamericano que Guatemala era una amenaza para la seguridad. Por ahí andaba el Che en Guatemala y terminó en la embajada de México. Cuba no iba a ser una Guatemala y Cuba no fue una Guatemala y resistió, pero fue agredida siempre.
Cuba tiene dificultades ¿y cómo no tenerlas? Un imperio que llegó a ser la mitad del PBI del planeta la asedió desde que triunfó la revolución diplomáticamente, económicamente, con sabotajes como la operación mangosta, la invasión a Bahía Cochino, Cuba está bloqueada de forma criminal.
Solidaridad y revolución
Y algunos acá tuitean alegremente y tendrían que saber que hay cerca de 130.000 uruguayos que ven esos tweets gracias a los médicos cubanos que vinieron a operar de gratis poniendo el hombro en una expresión de solidaridad. Que quizás se atiendan con médicos que no se hubieran recibido si no fuera por la solidaridad de los cubanos. Que cuando acá le echaban al embajador cubano devolvía ofreciéndonos vacunas de la meningitis hace 20 años atrás.
Una revolución que demostró con tanto heroísmo llevar tan alto sus ideales con dificultades extraordinarias. Hace poco más de treinta años anduvo Fidel por acá fue muy emocionante. Algunos por primera vez pudimos ver a Fidel esa vez, aunque sea de lejos y terminó, lo recuerdo como si fuera hoy, diciendo: bueno, nosotros siempre vamos a ver de qué lado está en esta disputa la fuerza de la razón y la razón de la fuerza. Hay que saber pararse ahí, no hay posibilidad de pararse en el medio, la fuerza de la razón y la razón de la fuerza.
Nosotros tenemos responsabilidades hoy, que tienen que ver con extender la más amplia solidaridad, primero la de cada uno. Nadie puede estar tan jodido que no tenga algo para dar, en este plano de organizar campañas de solidaridad con Cuba es crucial. Segundo, hoy me comentaba Juan (Castillo) que hay abierta la posibilidad de que el gobierno uruguayo colabore con alimentos en Cuba y que bien le haría al gobierno uruguayo tomar la decisión de colaborar con Cuba en este momento, por más que moleste. Y nos comentaba estos días el presidente del Frente Amplio que va a trasladar la orientación de enviar una delegación ahora. Visitar Cuba como expresión de solidaridad en un momento tan dramático, cuenten con nosotros.
No pasarán
Este es un momento dramático. En una entrevista hace poco colocábamos un dato de un informe de la Universidad de Princeton que establece que, si se dirimen las contradicciones geopolíticas sobre la base de un conflicto nuclear, en horas habría más de 90 millones de víctimas.
Estar ante esa perspectiva implica que un conjunto de conceptos que aparecen como abstracciones se transformen en algo tan cotidiano como el pan, en la discusión de la fábrica, del centro de trabajo, del centro de estudio, de la feria, de que la humanidad tiene que ser capaz de organizarse para frenar, para ofrecer otra perspectiva: no pasarán.
Y este año tenemos un conjunto de desafíos que están en esa dirección, políticos, éticos, de construir una amplia movilización, por eso vamos a redoblar con las organizaciones sociales, con la Udelar. Por eso este aniversario del Frente Amplio tiene que ser mucho más grande que los demás, por eso las iniciativas que se tomen van a estar rodeadas de pueblo y este 1 de Mayo, Día Internacional los Trabajadores, tendría que ser un día mundial de denuncia de la barbarie y levantar las banderas en el mundo por la humanidad y cuando vayamos a organizar la pueblada del 20 de mayo, no hay que olvidar que el 20 de mayo y el terrorismo de Estado, tuvo que ver con la geopolítica imperial en la región y con esos intereses que hoy estamos enfrentando, con articular la capacidad de lucha de nuestro pueblo, con resistir y en eso Cuba inspira.
El homenaje en Cuba fue conmovedor, porque es una isla y un pueblo que está muy golpeado, muy golpeado, soportando apagones, dificultades, económicas, sin dudas. Díaz-Canel en su saludo de no olvidar nunca esta perspectiva de Patria y Humanidad, colocaba como uno de los internacionalistas que estaban en el lugar más difícil en medio de esta agresión, una vez que le dan, termina diciendo: me dieron, ¡Viva Cuba!
¡Que viva Cuba, que vivan los pueblos de América Latina, que podamos levantar el puño con fuerza y decir: El imperialismo no pasará!
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