La pasada jornada y de acuerdo a lo informado por el portal de noticias de Presidencia se inauguró el “Taller sobre inteligencia penitenciaria para la prevención y desarticulación de organizaciones criminales que operan desde el sistema penitenciario”.
La actividad inaugural que contó con la presencia y participación de especialistas de Uruguay y la región, pretende ser «una instancia que busca fortalecer la coordinación institucional y el uso de inteligencia para enfrentar el crimen organizado».
Enmarcada en el Proyecto contra las Organizaciones Criminales Transnacionales en el Cono Sur e implementado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), con el apoyo de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) del Departamento de Estado de Estados Unidos, la jornada contó con la participación de representantes del Instituto Nacional de Rehabilitación, Policía Nacional y Fiscalía, junto a delegaciones de Argentina, Chile y Brasil.
Al intervenir en la apertura del evento, la Subsecretaria del Ministerio del Interior, Cra. Gabriela Valverde, señaló que “las dinámicas del crimen organizado no se detienen dentro de los muros de las cárceles, sino que desde allí se reorganizan, se adaptan y en muchos casos se proyectan hacia el territorio”.
Considerando lo anterior, dijo, resulta imperativo abordar el sistema con Inteligencia «para robustecer la coordinación interagencial, profesionalizar los equipos y construir una mirada común sobre el fenómeno criminal».
“Desde el Ministerio del Interior entendemos que el sistema penitenciario es un componente central de la política de seguridad y que lo que allí ocurre tiene impacto directo en la convivencia, en los territorios y en la capacidad del Estado de garantizar derechos”, subrayó al tiempo que resaltó la importancia y la «necesidad de fortalecer la gobernanza del sistema desde la gestión de riesgos, la identificación de liderazgos criminales y la articulación efectiva entre las instituciones, en un marco de legalidad y respeto a los derechos humanos».
En su intervención Valverde resaltó, además, «el rol de la cooperación internacional, ya que, aseguró, “ningún país enfrenta solo el desafío del crimen organizado transnacional. Así como las redes criminales operan sin fronteras, nuestras respuestas también deben dialogar, coordinarse y aprender unas de otras”.
Al referirse al trabajo cotidiano de policías y operadores penitenciarios, la subsecretaria reconoció que el mismo se lleva adelante en un ámbito que «es exigente, complejo y muchas veces invisibilizado», por lo que, «fortalecer sus capacidades, brindar herramientas y generar espacios como este es una forma de reconocer y respaldar vuestra tarea”, afirmó.
Ana Juanche, directora del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), se refirió, durante su intervención a la actual situación del sistema penitenciario, el cual dijo se encuentra en medio de una reforma que se realiza atendiendo a los desafíos que plantea la seguridad pública.
De acuerdo a Juanche, «el sistema debe adaptarse para albergar a personas con perfiles de alto riesgo, un fenómeno que en la región ya tiene más historia, pero que aquí viene incursionando crecientemente”.
Para ello, resaltó, ya se implementó «un régimen de evaluación, clasificación y separación para personas de especial riesgo», al tiempo que «se trabaja en protocolos que permitan su aplicación siempre desde la perspectiva de los derechos humanos».
Gonzalo Escalante, en representación de la UNODC, explicó que el taller se desarrollará durante los días 27 y 28 de abril, apuntando «a fortalecer capacidades técnicas e institucionales para la detección, análisis e intervención frente a dinámicas criminales complejas», agregando «que en los últimos años se ha observado una creciente utilización de las cárceles como espacios de coordinación del accionar criminal, incluyendo la consolidación de liderazgos y la gestión de economías ilícitas».
En ese sentido, señaló, “la inteligencia penitenciaria debe concebirse como un sistema de producción de conocimiento orientado a la toma de decisiones (…) para identificar estructuras criminales, vínculos y niveles de riesgo».
El uso de esta información, explicó, «permite definir regímenes de alojamiento diferenciados y reducir las capacidades de organización y comunicación delictiva desde los establecimientos penitenciarios».
Este taller, se informó desde Presidencia, «es la primera de tres instancias formativas previstas en el proyecto, que incluirán capacitaciones sobre sistemas de clasificación y gestión de reclusos de alto riesgo».





















