Por Victoria Alfaro
El secretario de Relaciones Internacionales del PIT-CNT, José Olivera estuvo presente junto al presidente del movimiento sindical, Marcelo Abdala en la reunión de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur en Argentina. EL POPULAR entrevistó Olivera sobre los detalles de dicho encuentro.
Se trato de una reunión presencial que “se dio en el marco de las actividades por los 50 años del Golpe de Estado en Argentina, de la marcha por un reclamo de verdad, justicia y nunca más, con una importante participación de las centrales sindicales, de Paraguay, Brasil, Argentina, Uruguay y Chile. Asumiendo la discusión de una agenda que dé respuestas o intente comenzar a dar respuestas a los desafíos de la etapa”, contó Olivera.
“Un primer aspecto que nos parece sustantivo subrayar en este sentido, es que la Coordinadora cuyo origen incluso es anterior al propio surgimiento de ámbitos regionales de integración como el Mercosur, surgió en una definición clara de promover la Democracia en nuestra región, en el momento que América del Sur transitaba procesos de transición desde las dictaduras del terrorismo de Estado a la vida democrática”, explicó.
“Hoy la situación internacional amerita reforzar este carácter de promoción y de defensa de la democracia por parte de la coordinadora. Hay un consenso muy amplio que hay que empezar a ser más específicos y claro en términos del debate público. Los conceptos de derecha y extrema derecha no alcanzan para explicar el accionar de carácter fascista que tienen muchos gobiernos en la región. Gobiernos que llegan mediante la vía democrática, pero que rápidamente asumen una deriva autoritaria de carácter nacionalista, supremacista, negacionista, particularmente de ataque a las organizaciones sindicales, de recortes de derechos importantes de los beneficios que gozaba la mayoría de los pueblos en materia de seguridad social, de trabajo, de salud, de educación. La represión como una respuesta concreta a cualquier intento de critica hacia esa política anti derechos, lo cual evidencia el corte fascista de estos gobiernos, que incluso tienen una proclive acción a someterse rápidamente a los designios del amo y señor del imperialismo norteamericano, en este caso Donald Trump”, explicó.
“Son los mismos países que se ausentaron de la reunión de la CELAC, pero que hacía 20 días atrás habían estado en Miami acudiendo al llamado de Donald Trump, el cual los convocó para darles tarea en función de los intereses del imperialismo norteamericano”, agregó.
“Por lo tanto, es claro que hoy el fascismo es un instrumento del imperialismo en este siglo XXI para avanzar. Por lo tanto, es importante remarcar la acción política consciente y sistemática de la coordinadora en defensa de la democracia y la paz, y fue uno de los primeros consensos a los que se arribó”, apuntó Olivera.
Luego agregó que Abdala planteó “al resto de las centrales sindicales del Cono Sur la necesidad de, en función de estas definiciones que estábamos señalando, asumir movilizaciones de carácter regional, es decir, coordinar en el marco de la unidad de acción, acciones regionales que permitan, un actuar conjunto de nuestras centrales en distintos puntos”.
Ahora “se está trabajando en convocar un día a distintos actos en zonas de fronteras. Por ejemplo, en la triple frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil, en la frontera entre Uruguay y Brasil en algún punto, y así sucesivamente. Para colocar, esta perspectiva política general más otros elementos, pero se manifestó la necesidad de generar articulación y unidad de acción, porque aquí la discusión no puede ser de carácter nacional”, afirmó Olivera.
“Enfrentar a este fascismo no va a ser el resultado de una acción nacional, sino de las acciones de una coordinación regional y continental a priori. Por lo tanto el PIT-CNT colocó allí muy claramente el tema de la necesidad de una movilización de carácter regional, global para todo lo que es el Cono Sur, con perspectivas programáticas concretas. Al igual que colocó también el compromiso del PITCNT a fortalecer la coordinadora y en especial trabajar fuertemente el tema de la unidad en un año donde además el PIT-CNT cumple 60 años de unidad”, recordó el dirigente sindical.
Este aniversario “va a implicar una serie de actividades que va a involucrar al conjunto de las centrales sindicales hermanas del Cono Sur”
“Un segundo elemento tiene que ver con los procesos de integración regional, pero particularmente en este momento, una doble discusión necesaria, una es el planteo que tiene el PIT-CNT de una Estrategia Nacional de Desarrollo. Esto se discute también a nivel regional, porque el programa económico de liquidación de las industrias nacionales, la falta de complementación productiva en la región, la apuesta por la inversión extranjera directa fuera del bloque o de la región. La reprivatización de la economía en términos de satisfacer las demandas, en este caso, particularmente de imperialismo norteamericano y de los capitales que se mueven en torno a estos intereses, no es una estrategia que permita asegurarle a nuestro pueblo justicia social y condiciones desarrollo productivo para generar condiciones de trabajo dignas”, afirmó.
“Y asociado con esto, la discusión de los tratados de libre comercio y su impacto en la región, particularmente para el Mercosur tenemos el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea que va a tener un impacto en toda la región y donde a la falta de transparencia en el proceso de negociación, la falta de información general que se dio durante más de 20 años en su proceso de construcción, el tratamiento exprés que se dio en distintos países de la región, donde, salvo en Uruguay, no hubo particularmente ningún espacio donde se permitiera algún debate social en torno al contenido del acuerdo”, criticó.
“La falta de estudios de impacto para la región, implica exigir ámbitos de participación social, no solamente para analizar el monitoreo, sino para ver el impacto que este acuerdo puede tener sobre ciertos sectores económicos. ¿Cómo esto se asocia a la idea de complementariedad productiva dentro del bloque y no a la idea de competencia? ¿Cómo se van a distribuir las cuotas que están previstas en el acuerdo que entrarían en los aranceles en el marco de la Unión Europea?”.
“Porque, aquí hay una diferencia sustantiva: mientras uno negocia con un bloque, la Unión Europea no negocia con un bloque, negocia con países dentro del bloque. Por lo tanto, este formato de libre comercio uno a uno ha tenido en otras partes de nuestra región, particularmente Centroamérica, un impacto muy negativo. ¿Cómo prevemos la acción del Estado con políticas públicas para poner a salvaguarda algunos sectores económicos que pueden ser afectados por la implementación de este acuerdo?”, se preguntó.
“Un tercer tema que nos preocupa sobremanera es el tema del avance de las reformas laborales de carácter regresivo, de carácter, yo diría de carácter punitivista, sobre un conjunto de derechos de los trabajadores. Donde se liquida la libertad sindical, se atenta contra la vida sindical, se termina con las jornadas laborales de 8 horas, con los beneficios que son conquistas de la clase trabajadora, como las licencias, el pago de horas extras, es decir, una especie de vuelta a una semi esclavitud.
Muy emparentada con las condiciones de trabajo en el siglo XIX y no con las construcciones posteriores que se dieron a partir de las luchas sindicales y obreras. Esas reformas laborales donde la más reciente la tenemos en Argentina, pero que la procesó Bolsonaro en Brasil en su momento, en Paraguay, donde habrá cambios en este sentido en Chile también. Pero que, a su vez, también colocan a Uruguay en el banquillo de los acusados. Porque los grupos empresariales y estos sectores fascistas, ven en Uruguay un mal ejemplo con su modelo de relaciones laborales, con su modelo de negociación colectiva por rama de actividad, con fijación de salarios mínimos por categoría con carácter nacional”, explicó.
“Y por último, un punto que para nosotros es muy importante es el tema de la formación política y sindical de cuadros a nivel regional, donde claramente cada vez más el antiimperialismo, el internacionalismo, la solidaridad son elementos claves que tienen que estar presentes en la formación política sindical de los futuros cuadros, que hay que hacerlo con clave regional”, apuntó.
“No hay salidas individuales, o sea, no hay salida por país, sino que hay que buscar alternativas en clave regional. Estos fueron los puntos que se trabajaron y se consensuaron en el terreno de la coordinadora, con una impronta muy fuerte de Uruguay en este segundo semestre con varias actividades, donde Uruguay, aparte de la presidencia de la CELAC pasa a tener la presidencia pro tempore del Mercosur”, finalizó.





















