Tras la atroz ley aprobada por el parlamento israelí que habilita la aplicación de la pena de muerte a prisioneros palestinos, el Estado de Palestina “pidió a Liga Árabe que actúe de forma urgente para afrontar una ley racista”.
En ese sentido el representante de Palestina ante el organismo panárabe, Muhannad al Aklouk, solicitó se lleve a cabo “lo antes posible una reunión extraordinaria de los 22 países miembros del organismo con el fin de coordinar una posición unificada ante esta ley”.
El representante reiteró que se trata de una ley “racista e inválida” y demandó “que se debata cómo abordar los crímenes y violaciones israelíes en Jerusalén ocupada, y sus lugares sagrados islámicos y cristianos».
“Hacemos un llamamiento a nuestros hermanos árabes para que se reúnan con el fin de debatir cómo afrontar esta brutal agresión israelí contra nuestro pueblo en todas sus formas y manifestaciones”, expresó Aklouk, quien añadió que “esa ley contradice los principios más básicos del derecho internacional humanitario, socava gravemente los requisitos de la justicia y consolida una discriminación flagrante contra los palestinos, representando una imagen repugnante de apartheid”.
La medida sionista fue calificada por Egipto, entre otros países árabes e islámicos, como “escalada sin precedentes” de contendido discriminatorio, por lo que exhortó a la comunidad internacional a “actuar de forma firme e inmediata para proteger a los palestinos”.






















