El buque portahelicópteros y anfibio USS Tripoli (LHA7) de la Marina estadounidense, fue obligado a retirarse de la zona del conflicto en Oriente Medio por las acciones de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI).
Con más de 5.000 marinos e infantes de marina a bordo, consignó Rusia Today (RT), en base a la información brindada por la agencia IRIB, que toma como fuente al servicio de prensa del CGRI, “la embarcación fue objeto de ataques relámpago iraníes, y tras esta ola ofensiva se vio obligada a retirarse hacia las profundidades del sur del océano Índico».
El ataque, añade el medio de prensa, forma “parte de la 98.ª ola de la operación Promesa Verdadera 4”, que Teherán lleva “a cabo en respuesta a la agresión no provocada conjunta de Estados Unidos e Israel”.
Las Fuerzas Naval y Aeroespacial del CGRI, se informó, realizaron «operaciones combinadas y de alto impacto en sedes de mando, instalaciones operativas, logísticas e infraestructuras industriales-militares estadounidenses e israelíes”.
“En la primera fase de la operación”, se detalla, “iniciada en la mañana de este lunes, la Fuerza Naval del CGRI también atacó con un misil de crucero un buque portacontenedores perteneciente al régimen sionista, que tras el impacto sufrió un gran incendio”.
En ese mismo sentido, “desde el CGRI señalaron que, “debido a la incapacidad del sistema de defensa aérea ultramoderno de Israel para interceptar los misiles balísticos iraníes, estos alcanzaron con precisión varios objetivos en Tel Aviv, centros estratégicos en Haifa, empresas y fábricas químicas en Beerseba, así como un sitio de despliegue de tropas israelíes en una zona de la ciudad de Petaj Tikva”.
Junto a ello, se agrega, “drones y misiles iraníes alcanzaron un centro conjunto de producción de drones de Emiratos Árabes Unidos e Israel, así como varias aeronaves estacionadas en la base de Ali al Salem”.
Las fuerzas estadounidenses estacionadas en la isla de Bubiyan, en Kuwait, también fueron objeto de los ataques de las fuerzas de Teherán.
La operación, de acuerdo a lo informado en un comunicado, “se realizó mediante drones y tuvo como objetivo instalaciones que albergaban sistemas de misiles y equipos de comunicaciones pertenecientes a Estados Unidos”.
El ataque, de acuerdo a la nota publicada, “se produjo tras una ofensiva previa contra la base de Arifjan, también en Kuwait, que habría causado daños significativos”.




















