Los 8 obreros de la Seccional 20, eran militantes sindicales y populares, comunistas y militantes frenteamplistas, de un Frente Amplio recién nacido, hacía poco más de un año y que ya había enfrentado, atentados, intentos de asesinato, asesinatos de sus militantes, detenciones y represión.
EL POPULAR transcribe la intervención en el acto de homenaje a los 8 obreros asesinados en 1972, de Verónica Piñeiro, vicepresidenta del Frente Amplio.
“Compañeros y compañeras, salud y gloria a los mártires de la 20.
Salud y gloria para José Abreu, Elman Fernández, Raúl Gancio, Luis Mendiola, Ricardo González, Rubén López, Héctor Cervelli, y Justo Sena. La masacre perpetrada de manera cobarde por las fuerzas de seguridad del Estado contra ellos es una marca que está y estará siempre presente en nuestra memoria.
La militancia es entrega, pero en contextos de violencia política y terrorismo de Estado, como los del Uruguay de los 60 y 70, esa entrega suponía poner en riesgo la vida. Esa entrega, que a cientos de compañeras y compañeros les costó la vida, la tortura, la desaparición, la cárcel y el exilio es un legado de lucha que nos obliga y nos compromete cada día a ser mejores. Ese legado nos obliga a esforzarnos más y más desde cada uno de nuestros lugares de lucha.
El Frente Amplio se construyó con esa entrega. Debemos tener esto siempre presente porque tenemos que estar a la altura de ese sacrificio. Recordar a los mártires de la 20 nos ayuda también a recordar nuestras luchas que son históricas, que nos definen, que nos hacen lo que somos. Todos los días tenemos que tener presente que la violencia feroz desatada contra nuestros compañeros no fue sólo producto de la perversión de militares asesinos. También fue parte de una estrategia política destinada a socavar la lucha por un Uruguay y un mundo diferente. Esa violencia es la cara más cruel y bárbara de un sistema que no duda en aplicar toda su fuerza cuando se siente desafiado.
Esa misma violencia se ensañó contra la República española en los 30. Esa misma violencia arremetió contra Allende y persiguió con rabia a los partidarios de la Unidad Popular en Chile.
Esa misma violencia es la que hoy asedia al pueblo cubano y condena a miles al hambre. Y es esa misma violencia es la que está detrás del genocidio en Gaza y hoy mismo ataca al sur del Líbano. Esa violencia es la cara más cruel y bárbara de la bestia llamada imperialismo.
En nuestra región el imperialismo norteamericano golpea de manera inhumana a quienes se animan a desafiar al sistema de explotación y que no son funcionales a su reproducción.
Porque en definitiva un sistema económico que se basa en la explotación de hombres y mujeres, que explota al ambiente de manera no sostenible y que concentra riqueza, condenando a millones al hambre, solo puede sostenerse en última instancia mediante la violencia.
Y esa violencia compañeras y compañeros, es sistémica y hoy, como tantas otras veces en la historia, vuelve a mostrarse de forma descarada.
Lo que ha pasado en estos últimos meses nos ha mostrado de manera descarnada el ejercicio de poder imperialista de los EEUU. Este nuevo mundo donde el multilateralismo está en cuestión, nos interpela y nos obliga a repensar nuestras acciones y posiciones políticas a nivel internacional.
En este mundo es esencial que las fuerzas de izquierda y los progresismos fortalezcan la solidaridad y el diálogo político internacional. Por eso hoy el Presidente del Frente Amplio está participando en la Cumbre Progresista de Barcelona. Enfrentar el embate imperialista y de la extrema derecha en el mundo demanda que construyamos frentes comunes en defensa del multilateralismo, la autodeterminación de los pueblos y la defensa de la democracia.
Como fuerza de izquierda el Frente Amplio se identificó desde su fundación como anti-imperialista. Porque como decía Seregni en 1972: “Es la oligarquía, es el imperialismo, que con su insana persecución de la ganancia y la acumulación de riqueza, condenan a la gran mayoría de la población.”
Por eso el Frente Amplio nació antimperialista, fue antimpreialista y es antimperialista.
Como hace algo más de un mes en la caravana multitudinaria que recorrió Montevideo y Canelones, hoy más que nunca tenemos que reafirmar nuestra solidaridad con el pueblo cubano que históricamente ha sentido en carne propia el imperialismo norteamericano. Y que hoy con la administración de Trump no parece tener ningún límite ni político, ni ético, ni humanitario.
Cuba es el primer enemigo a derrotar para EEUU, porque Cuba ha cuestionado históricamente al capitalismo norteamericano. Muchas veces se interpela a Cuba desde las democracias liberales, pero las democracias liberales y nuestros sistemas económicos también son interpelados por un sistema como el cubano que ha generado altos niveles de igualdad y bienestar, aún bajo un bloqueo criminal.
Compañeros y compañeras porque tener memoria también es luchar por la paz.
“Fruto maduro
del árbol del Pueblo,
la canción mía
siempre porfía
Quiere ser flor
y se cierra como un puño;
que la cuide, eso me pide”.
Salú y gloria a los mártires de la 20
Salud Partido Comunista del Uruguay
Salud Frente Amplio”.






















