Presencia de Javier Milei en las redes sociales. Foto: Pablo Vignali / adhocFOTOS

Argentina: ¿Qué está pasando? ¿Hacia dónde va?

Por Daniel Dalmao (*)

El gobierno de Milei en la República Argentina ya consumió más de la mitad de su mandato, falta un poco menos de un año y medio para las elecciones donde estará en juego su reelección o no.

¿Cómo está la Argentina hoy? A pesar del gran y continuo esfuerzo propagandístico del presidente y su entorno por presentar a su gobierno como el mejor de todos los tiempos, los números y datos en general sobre la situación social dicen todo lo contrario.

La inflación de marzo fue del 3,4 %, cifra oficial proporcionada por el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos). Para tomar una referencia, que nos pueda ayudar a dimensionar esta cifra, esta última inflación mensual es prácticamente la misma que tuvo Uruguay en el año 2025 (3,6 %).

Es decir, los precios subieron en Argentina solo en el mes de marzo pasado lo mismo que en todo el año 2025 en Uruguay. Pero, sin embargo, esta ya no es la mayor preocupación para los argentinos actualmente. Según una encuesta de la Universidad de San Andrés, citada por Infobae, los problemas salariales y laborales desplazan a la inflación como tema principal. Esta misma encuesta mostró “un alto nivel de insatisfacción con la marcha general de las cosas”, un 65%, mientras que la desaprobación presidencial llega casi al 60 %. Los empresarios comerciales e industriales le respondieron al INDEC que esperan más despidos y menos consumo. En los supermercados nadie espera contratar gente en el próximo trimestre.

Lo de arriba da una idea de cómo está pasando hoy el pueblo argentino, de las dificultades que debe afrontar en su vida cotidiana. En medio de estas preocupaciones está asistiendo además a las noticias sobre un hecho de corrupción, uno más, que involucra a un importante funcionario del gobierno, el hoy jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni. Se habla de posible “enriquecimiento ilícito”. Los hechos que llamaron la atención tienen que ver con gastos en viajes y compras de propiedades que estarían muy lejos de poder justificarse con los ingresos del funcionario.

Estas acusaciones de corrupción no son las primeras que le suceden al gobierno Milei, sino que se suman a una ya nutrida lista. Haciendo un ejercicio de memoria podemos recordar, el cobro de comisiones -coimas- en compras de medicamentos (aquí entre los acusados estaban Diego Spagnuolo, un abogado muy cercano a Milei, y la hermana del presidente); el caso $Libra, la estafa con la criptomoneda, donde el involucrado es el propio presidente; vínculos de un ex diputado de primera línea con el narcotráfico (José Luis Espert, quien debió renunciar a su candidatura encabezando la lista y a la presidencia de la Comisión de Presupuesto y Hacienda) y la concesión de préstamos de privilegio de la banca oficial a funcionarios y legisladores, entre otros. Todo esto contrasta con el fuerte discurso de “combate a la casta” con el que Milei llegó al gobierno.

Uno de los sectores más castigado por el brutal ajuste que lleva adelante el gobierno es el universitario. El campo popular rodeó a las universidades movilizándose masivamente. Esto tuvo un reflejo en el Congreso donde se votó una ley de “Financiamiento universitario” que fue vetada por el presidente. Veto que fue levantado por el Parlamento, logrando las mayorías especiales que se exigen, por eso se dice que la ley fue votada “dos veces”. Pero, de forma increíble, Milei se niega a cumplir con la ley y no entrega los imprescindibles recursos para la educación terciaria. La Justicia falló a favor del sector y ordenó al gobierno a cumplir con la ley, pero este sigue sin hacerlo. Una nota del 15 de abril en el medio digital “Nuestra Propuesta” decía: “de esta manera, es el gobierno que incumple la medida y por consiguiente deja atado de pies y manos a un sistema universitario cada día más desfinanciado, con salarios y becas de miseria”. El sector responde con paros para denunciar la situación y viene preparando, nuevamente, una gran marcha popular.

Milei sigue adelante con su proyecto de ajuste y ha logrado, sobre todo después de la victoria en las elecciones de medio término del año pasado, que el Congreso le vote leyes profundamente regresivas como es el caso de la “Reforma laboral” que implica, pérdida de derechos para los trabajadores y “manos libres” a los empresarios para aumentar aún más los niveles de explotación.

Aquí también la Justicia le ha dado la razón a los trabajadores haciendo lugar al pedido de medidas cautelares que frenarían, por lo menos momentáneamente, su aplicación. Otra medida que logró aprobar el gobierno es la reforma a la “Ley de protección de los Glaciares”. El Partido Comunista de Argentina (PCA) hizo público, a través de sus organismos en las provincias más afectadas, su repudio al proyecto que impuso la presidencia de Milei, al que calificó como “una enmienda diseñada a medida de las corporaciones mineras en la región glaciar y peri glaciar del país, que convierte al área cordillerana en zona de sacrificio”… “lo que aprobaron es parte del combo de un gobierno nacional que es entreguista e intenta convertir a la Argentina en una factoría donde esté al orden del día la explotación de los recursos naturales”.

El periodista y analista Horacio Verbitsky dijo en “Modo Fontevecchia” que, “el fracaso del gobierno de Milei hace que estemos en un clima preelectoral un año y medio antes de las elecciones. El gobierno se muestra muy preocupado porque se le “pinchó” el candidato para conquistar Buenos Aires. En este momento ya ha comprendido que Adorni no solo no puede ser candidato sino que tampoco es muy lógico que siga al frente del Gabinete de Ministros, “no para de meter la pata”, todos los días hay una nueva. Están viendo que van a hacer. Por un lado Milei tiene una súper confianza en sí mismo, cree que gritando, insultando, cantando, se llevará todo por delante. No se da cuenta que ya no es el que era, que la novedad ha desaparecido y que lo que se ve concita tanto o más fastidio que aquello contra lo que el insurgió hace unos años”. Por otro lado, el analista tampoco ve muy claro el panorama en la oposición. Dice: “El fenómeno Milei se podría repetir con otro personaje y/o otra ideología, ver ejemplo reciente de Hungría”.

Mientras tanto Milei sigue haciendo de las suyas. Viajó nuevamente a Israel, allí se abrazó con su “Bibi”, el primer ministro Netanyahu y se despachó con frases como: “Con determinadas culturas no vamos a poder convivir, porque nosotros defendemos la vida y ellos nos van a querer matar”; en otra calificó al marxismo como “satánico y opuesto al programa de Dios”. También tuvo tiempo para afirmar que “hemos sido expulsados del paraíso, pero si obramos acorde a las leyes, el paraíso va a venir a nosotros. Cuando uno diseña políticas acordes a valores éticos y morales, uno diseña políticas justas y esas son eficientes”.

Atilio Borón le responde magistralmente: “ese supuesto paraíso es responsable de que dos de cada tres familias argentinas hayan caído por debajo de la línea de la pobreza multidimensional. Ese paraíso que atisba Milei en sus alucinaciones es el responsable del aumento en las tasas de mortalidad infantil y de los “excesos de muerte” de los adultos mayores…en realidad un infierno para la sufrida población de este país”, dice en Página 12.

El economista y dirigente político Julio Gambina dijo en Porto Alegre en el marco de la Conferencia Antifascista que: “Resulta imprescindible reagrupar a la clase obrera y al movimiento popular en todas sus dimensiones y transiciones políticas, especialmente el peronismo y la izquierda…Los problemas de la fragmentación social y política constituyen desafíos para reorganizar al sujeto consciente que enarbole los programas aislados de múltiples luchas sectoriales para construir síntesis política para la emancipación”.

(*) Comisión de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Uruguay (PCU).

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