“La visita es una grata ocasión para reconocer valores que nos desafían a seguir poniendo el desarrollo humano integral como horizonte de toda opción política, que busque la real promoción del bien común”, expresó el presidente Yamandú Orsi en la ceremonia de bienvenida de León XIV, en la plaza Independencia. El mandatario compartió el posicionamiento sobre derechos humanos, multilateralismo y la tarea social.
Durante la oratoria pública, el presidente Yamandú Orsi saludó a León XIV con una bienvenida al continente latinoamericano y al Uruguay, un país que, dijo, lo recibe “con los brazos y el corazón abierto”.
Orsi resaltó que la región es una de las pocas sin guerras entre países. Destacó que Uruguay puede recibir al sumo pontífice con las autoridades, los expresidentes y la ciudadanía, “en paz y con alegría”. “Aquí estamos”, expresó. “Usted podrá observar que en esta plaza hay pluralidad de voces que durante años han aprendido a unirse en un espacio común donde hacer crecer la justicia y la fraternidad”, sintetizó.
El presidente sostuvo que Uruguay, por ser un país de renta media y con el producto per cápita más alto de la región, debe enfrentar desafíos como pobreza y salud mental, objetivos prioritarios de la política gubernamental.
En ese sentido, resaltó la visita del pontífice como una “grata ocasión” para reconocer los valores que nos unen y desafían a seguir posicionando el desarrollo humano integral “como horizonte de toda opción política, que busque la real promoción del bien común”. En ese marco, agregó: “Necesitamos su acompañamiento en la tarea social que realiza la Iglesia y la agradecemos”. Los cristianos han hecho y hacen en los barrios, cárceles, y en tiempos de dictadura son ejemplo claro de esa vocación, destacó.
Al respecto, el presidente mencionó a reconocidos católicos que han aportado sus ideas y su sentido de la solidaridad para la construcción de nuestra nación, como el promotor y primer presidente de Mevir, Alberto Gallinal; el fundador del movimiento Tacurú, el padre Mateo Méndez; la labor del padre Luis Pérez Aguirre (“Perico”); Casilda Aparicio o el padre Rubén Isidro Alonso (padre Cacho). Junto a ellos, mencionó a Miguel Barreiro y José Benito Monterroso (secretarios de José Artigas), y el presbítero Dámaso Antonio Larrañaga.
“La Iglesia ha sido un pilar fundamental y queremos que usted también cuente con nosotros “, expresó Orsi al papa.
“Compartimos la visión del desarrollo humano integral que supone que el bien común va mucho más lejos que la mera eficiencia. Y que la dignidad moral y espiritual es la garantía del éxito de la misión”, afirmó.
El mandatario también dijo que el avance tecnológico no puede ir contra la dignidad humana, opinión que comparte con el pontífice. Además, sostuvo que el trabajo es la esencia de la condición humana. También indicó que Uruguay y El Vaticano comparten el posicionamiento sobre derechos humanos y la resolución pacífica de los conflictos: “Es lo que Uruguay promueve siempre en los escenarios internacionales”, aseguró.
Orsi propuso fomentar el multilateralismo porque “para la humanidad, la paz, el diálogo y la negociación son el único camino posible”, definió.
Para finalizar, expresó: “No tenemos temor en ensuciarnos las manos en la construcción del Uruguay del futuro, en sintonía con la magnífica obra que usted nos propone para una escala global. Tiene que ser una propuesta de certidumbre, fundamentalmente para nuestros jóvenes, en un marco de diversidad cultural, ideológica y filosófica”.
“Su presencia nos inspira y nos anima a asumir la enorme responsabilidad, que tenemos como humanidad, no vamos a bajar los brazos, gracias por su visita esta casa es su casa”, finalizó.
León XIV: la autoridad pública encuentra su razón de ser en el servicio al bien común
Por su parte, el papa León XIV proyectó su discurso a través de su repaso de las figuras y personajes que identificó en el friso dedicado al Éxodo del Pueblo Oriental, principal ornamento del Mausoleo a José Artigas.
Recordó especialmente la frase del prócer: “Mi autoridad emana de vosotros, y ella cesa ante vuestra presencia soberana”. “Es una frase que une el origen de la autoridad y la responsabilidad de quien la ejerce”, afirmó.
Resaltó que en 2025 se cumplieron 40 años de democracia ininterrumpida en Uruguay, durante los cuales se sucedieron distintos gobiernos
En este contexto, León XIV marcó: “La autoridad pública encuentra su razón de ser en el servicio del bien común, respetando la libertad de los ciudadanos”. En ese sentido, citó a su predecesor, el papa Francisco, cuando afirmó que “el bien común comprende la responsabilidad de transmitir los bienes que hoy hemos recibido”.
En este punto, el líder religioso consideró que la responsabilidad se traduce en las decisiones que afectan al uso de bienes naturales y fuentes de energía. Mencionó como ejemplo la transformación de la matriz energética en Uruguay. “Es un resultado notable, el paso dado plantea ahora nuevos desafíos en el transporte, la producción, y el uso responsable de la tierra y la energía”, celebró.
El papa hizo referencia a la necesidad de cuidar a los más pequeños, no solo desde la familia, la alimentación, la presencia de adultos que los acompañen desde los primeros años, sino también asegurándoles una educación adecuada, que prolongue esa tarea y los prepare para participar con responsabilidad a lo largo de todo el ciclo vital.
La formación recibida ayuda a la vida laboral, y el trabajo se convierte así en una de las causas que permiten a cada persona desarrollar sus capacidades y contribuir al bien de los demás. “El trabajo está en función del hombre y no el hombre en función del trabajo”, puntualizó.
Al respecto, hizo mención a los cambios que produce la tecnología y la inteligencia artificial. Para el sumo pontífice, se deben crear nuevas posibilidades para las personas y procurar que los trabajadores no sean reducidos a una pieza prescindibles en el proceso productivo.
En otro tramo de su intervención, definió a la economía como una herramienta necesaria para el desarrollo de un país. Pero advirtió que su fruto debe alcanzar a todos.
También habló de la convivencia de distintas procedencias y tradiciones y de la necesidad de que el Estado garantice un espacio en que creyentes y no creyentes convivan con libertad y respeto.
“El respecto y la convivencia ha de orientar sus relaciones con otros pueblos. La propia Constitución uruguaya (continuó, en otro tramo de su alocución), dispone que la república procure que las controversias sean resultas mediante el arbitraje y otros medios pacíficos y promueva la integración social y económica de los Estados latinoamericanos”.
Finalmente, mencionó que los vínculos entre el Vaticano y Uruguay se remontan a los primeros años de la vida independiente de nuestro país y recordó que el papa Gregorio XVI confirmó las facultades de Dámaso Antonio Larrañaga en 1832, con la designación como vicario apostólico. “Aquel acto fue un reconocimiento explícito de la independencia del nuevo estado Oriental. Con una historia de fe, servicio, que se remonta a siglos atrás, la Iglesia quiere seguir colaborando desde su propia misión con quienes trabajan por el bien común y la dignidad de las personas”, culminó.

Multifacética ceremonia para recibir al Papa
La Orquesta Juvenil Nacional, el Coro Nacional, el Coro Nacional Juvenil y el Coro Nacional de Niños comenzaron la ceremonia artística con la interpretación del himno nacional, bajo la dirección de Ariel Britos, y el himno pontificio, dirigido por Claudia Rieiro.
Los 250 artistas de distintas generaciones y procedencias del país también desarrollaron ante las autoridades y el público convocado un repertorio que evidencia las expresiones de la identidad cultural uruguaya y universal:
●Hallelujah, de El Mesías, de Georg Friedrich Händel, bajo la dirección de Esteban Louise.
●Botija de mi país, de Rubén Rada, con orquestación y versión coral de Víctor Mederos, basada en el arreglo original de Jorge Damseaux.
Se destacó además la presencia de un conjunto de organizaciones y colectivos forma parte del reconocimiento por su contribución al desarrollo de personas y comunidades, la generación de oportunidades y el fortalecimiento de los vínculos de solidaridad.
Ellos son:
-Centros Comunitarios Puertas Abiertas: espacios de encuentro e integración para personas ensituación de calle que promueven la construcción de vínculos y proyectos personales y colectivos.
-Ni Silencio Ni Tabú: iniciativa dedicada al bienestar y la salud mental de adolescentes y jóvenes, desde una perspectiva comunitaria.
-Ciudad Universitaria: programa que acompaña a jóvenes de entre 18 y 24 años provenientes de distintos departamentos del país que llegan a Montevideo para continuar sus estudios.
-Centro Artigas: servicio de alojamiento y atención integral para personas adultas con discapacidad y en situación de alta dependencia.
-Fundappas: organización que cría, entrenamiento y entrega gratuita perros de asistencia para personas ciegas y niños con trastorno del espectro autista.
-Colectivo Vilardevoz: experiencia comunitaria que promueve la salud mental, la participación y los derechos a través de la comunicación, la cultura y la organización colectiva.
-Hogar de Ancianos Schiaffino: institución vinculada a la Federación Nacional de Hogares sin Fines de Lucro, dedicada al cuidado digno y humanizado de las personas mayores.
También participaron representantes del PIT-CNT, cámaras empresariales y organizaciones como Voz y Vida, Cooperativa de Docentes para una Formación Integral (Codof), Hermanas Misioneras Franciscanas del Verbo Encarnado, Hermana Marta y Providencia, entre otras instituciones.
Además, 52 niños y adolescentes incluidos en el programa Pelota al Medio a la Esperanza presentaron al sumo pontífice su experiencia sobre el valor del deporte para el desarrollo de la convivencia.

Fortaleza institucional, tradición laica y riqueza de la comunidad: Uruguay recibe al papa León XIV
La laicidad es uno de los pilares de la identidad republicana del Uruguay. Constituye una garantía de libertad de conciencia, respeto por las diferentes creencias y convivencia en la diversidad. Es en esa tradición que el Estado uruguayo recibe al papa León XIV.
Este encuentro reconoce tanto la pluralidad como los valores compartidos de paz, dignidad, solidaridad y justicia social.
En el evento público, participaron organizaciones sociales y comunitarias que desarrollan actividades de promoción a personas en situaciones de vulnerabilidad, promueven derechos y generan oportunidades de integración y desarrollo.
Es con ese espíritu que Uruguay recibe al papa León XIV y muestra la fortaleza de sus instituciones, su tradición laica, la riqueza de su diversidad y el compromiso cotidiano de quienes construyen comunidad.

Cronograma
Sobre las 16:19 horas del día de hoy llegó al país el papa León XIV procedente del aeropuerto Leonardo Da Vinci, desde donde partió a las 7:05 hora italiana.
En suelo uruguayo, lo esperaba el presidente Yamandú Orsi, junto al canciller Mario Lubetkin, el intendente de Canelones, Francisco Legnani, el embajador uruguayo en El Vaticano, Juan Raúl Ferreira, y al arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, y autoridades eclesiásticas.
En la terraza de la terminal aérea Cesáreo Berisso, unos 50 periodistas nacionales e internacionales aguardaban el descenso del papa en suelo sudamericano. Nuestro país será el primer tramo de la gira que lo llevará por Argentina y Perú.
El sábado y el domingo, el papa encabezará actividades en los departamentos de Florida, Paysandú y Canelones, como jefe de Estado y como líder mundial de la Iglesia católica.
Está prevista su partida hacia Argentina el domingo sobre las 15:30 horas.
Con información e imágenes de Presidencia de la República






















