Latinoamérica se hace oír en el combate a las desigualdades.
Rony Corbo
Más de 140 mandatarios desfilaron por la tribuna de las Naciones Unidas, en un mundo fragmentado por la invasión rusa a Ucrania, la escalada de conflictos en África, la crisis migratoria, la climática y la inflación. Bajo el lema: «Reconstruir la confianza y reactivar la solidaridad mundial: Acelerar las acciones dentro de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible hacia la consecución de la paz, la prosperidad, el progreso y la sostenibilidad para todos».
La mayoría de los presidentes de América Latina demandaron ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) cambios fundamentales a un sistema económico y político global que continúa invirtiendo en guerras, mientras sigue fracasando en cumplir con sus propias promesas para abordar la pobreza, la desigualdad y el cambio climático.
Lula: “Combatir el hambre, primera urgencia mundial”
Lula volvió a la ONU, después de 14 años de ausencia, para alertar sobre la amenaza neofascista que acecha al mundo. «El neoliberalismo agravó la desigualdad económica y política que hoy asola a las democracias. En medio de los escombros surgen aventureros de extrema derecha que niegan la política». Es urgente «romper con la disonancia entre la voz de los mercados y la voz de las calles».
Los 10 mayores millonarios poseen más riqueza que el 40% más pobre de la humanidad. A caballo de la desinformación y sacando ventaja de la desesperación de una multitud de «desheredados y excluidos», sostiene Lula, los extremistas abogan por un «nacionalismo primitivo, conservador y autoritario». Es perturbador ver que persisten antiguas disputas no resueltas y que surgen o ganan vigor nuevas amenazas.
“Bien lo demuestra la dificultad de garantizar la creación de un Estado para el pueblo palestino. A este caso se suman la persistencia de la crisis humanitaria en Haití, el conflicto en Yemen, las amenazas a la unidad nacional de Libia y las rupturas institucionales en Burkina Faso, Gabón, Guinea-Conacri, Mali, Níger y Sudán.
Lula alertó de la situación de Guatemala, donde “existe el riesgo de un golpe, que impediría la toma de posesión del vencedor de elecciones democráticas”.
Sobre la guerra de Ucrania Lula dijo que “muestra nuestra incapacidad colectiva de hacer prevalecer los propósitos y principios de la Carta de la ONU. No subestimamos las dificultades para alcanzar la paz”.
Después de varios desencuentros Lula se reunió con el presidente de Ucrania, Zelenski y dijo que tuvieron “una buena conversación sobre la importancia de los caminos para la construcción de la paz y de mantener siempre un diálogo abierto entre nuestros países», escribió Lula en sus redes sociales. Por su parte Zelenski dijo haber tenido una «reunión importante» con su par brasileño y remarcó: «luego de nuestra discusión honesta y constructiva, instruimos a nuestros equipos diplomáticos a trabajar en los próximos pasos en nuestras relaciones bilaterales y esfuerzos de paz».
En la reunión Lula confirmó que su excanciller y asesor especial, Celso Amorim, participará del proceso de Copenhague sobre la búsqueda de un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania
Colombia y la paz
Otro de los puntos altos de nuestro continente fue el discurso de Gustavo Petro. El mandatario colombiano advirtió que el éxodo de los pueblos en diferentes regiones del mundo significa la derrota de los gobiernos. Recordó que desde el último discurso que dio hace un año, la humanidad ha visto profundizar lo “que los ricos reunidos en Davos llamaron la policrisis”.
“¿Cuál es la diferencia entre Ucrania y Palestina? ¿No es hora de acabar ambas guerras, y otras, y aprovechar el corto tiempo para construir los caminos para salvar la vida en el planeta?”, fue el cuestionamiento hecho por Petro.
Al respecto, Petro propuso que las Naciones Unidas auspicien dos conferencias de paz, una en Ucrania y otra en Palestina, con el propósito de hacer la paz en distintas regiones del planeta.
Miguel Diaz Canel “Traigo la voz del Che”
El presidente cubano comenzó recordando el histórico discurso del Che en la ONU hace casi 60 años “la voz de los explotados y los vilipendiados, como se le oyó decir al Che Guevara en esta misma Sala”.
Condenó el bloqueo impuesto por Estados Unidos. El bloqueo contra Cuba es una guerra económica extraterritorial, cruel y silenciosa que se acompaña de una poderosa maquinaria política de desestabilización, denunció.
Señaló que el pueblo cubano resiste y vence creativamente a esa guerra económica despiadada, que desde 2019, en plena pandemia, escaló de modo oportunista a una dimensión aún más extrema, y trata de cortar los suministros de combustible y lubricantes hacia La Habana al tiempo que prohíbe el acceso a tecnologías, incluso equipamientos médicos, con más de un 10 % de componentes estadounidenses.
Washington miente y hace un enorme daño a los esfuerzos internacionales para combatir el terrorismo cuando acusa a Cuba, sin fundamento alguno, de patrocinar ese flagelo, agregó. Se trata, dijo, de un cerco real acompañado de una poderosa maquinaria política de desestabilización, con fondos millonarios aprobados por el Congreso de EE. UU., para capitalizar las carencias que provoca el bloqueo y socavar el orden constitucional y la tranquilidad ciudadana.
Uruguay, caballo de troya regional
El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, comenzó su oratoria deslizando una crítica al derecho internacional, para luego hacer un breve balance de la coyuntura en Uruguay y se centró en la invasión de Rusia a Ucrania, que condenó creando una nueva categoría internacional: “la libertad responsable”.
“Que conste que Uruguay acá no viene a mendigar ni a hacer reclamos exagerados; simplemente, como les decía hace un instante, apelando a la libertad responsable internacional, queremos que se actúe con Justicia. Si hacemos las cosas bien, que se actúe en consecuencia, eso significa nada más ni nada menos, que mejorar el acceso a oportunidades”, dijo Lacalle Pou.
“También quiero coincidir con el secretario general de las Naciones Unidas y alzar la voz contra los populismos autoritarios que empobrecen sus pueblos, que vulneran los derechos humanos, condenando así las generaciones actuales y futuras”, manifestó.




















