En un comunicado dirigido a socias y socios, hinchas, simpatizantes de Villa Española y a la opinión pública la Comisión de Cultura de Villa Española denuncia que la “intervención resuelta por el Ministerio de Educación y Cultura con desplazamiento de autoridades”, realizada en “un clima de extrema violencia”, ha derivado en que el mismo se haya “visto potenciado luego de dicha resolución”.
“El clima de violencia”, explica el texto, “no es nuevo, es sistemático, incluyendo amenazas de muerte y agresiones físicas que se incrementaron el pasado domingo en el Parque Palermo -con ocasión del partido entre Villa Española y Racing- y en los días subsiguientes, por personas vinculadas al club y ajenas al club”.
En ese mismo sentido se detalla que, “los hechos de violencia han estado dirigidos específicamente a dirigentes, jugadores y funcionarios, afectando a la masa social, hinchas, simpatizantes, familiares, colaboradores, colaboradoras y colectivos que construyen el proyecto Villa Española – Cultura de Barrio”.
La Comisión de Cultura señala que esas “formas recurrentes refieren a un método violento conocido que aplica el poder en el fútbol”, en el que, “lo que se esgrime como razones (…) no son más que excusas que ocultan otros intereses”.
“El objetivo de los denunciantes y de los violentos”, subrayan, “siempre estuvo claro: remover esta directiva por las buenas o por las malas y ser funcionales a ese poder y a esos intereses”.
“La situación es insostenible”, enfatiza el texto que afirma que como “consecuencia de estos hechos de extrema violencia, en el día de hoy ha decidido abandonar la práctica profesional, el futbolista Santiago “Bigote” López, uno de los goleadores históricos del club, referente fuera y dentro de la cancha”.
Del mismo modo, se añade, “por los mismos motivos, los integrantes de la directiva y los funcionarios del club afines al proyecto presentarán renuncia en los próximos días”.
“Nuestro lenguaje”, subrayan en el texto, “no es el de la violencia y el miedo, eso es lo opuesto al club que hemos construido. Hoy lo que se impone es la violencia, por eso decimos que no nos vamos, nos van”.
Al reseñar las condiciones en que se produjo la dirección del club desde inicios del 2018, se explica que la misma se produjo en medio de “infinidad de deudas generadas desde el año 1998, salarios atrasados, reclamos, sin balance económico y al borde de no poder competir”.
“Al día de hoy”, se informa, “se saldaron millones de pesos anteriores a nuestra gestión, incluyendo los adelantos de los derechos televisivos. El club tiene una economía saneada para el funcionamiento cotidiano, balances presentados y auditados, importantes mejoras a nivel de infraestructura y un padrón social que ha crecido sustancialmente”.
En lo referido a “lo deportivo (…) lo social y en lo cultural está todo dicho”, se trata de “un club de puertas abiertas, autogestionado, autosustentable, solidario, inclusivo, transparente, horizontal y de barrio”.
Para la Comisión, “en el club intervinieron el MEC y la violencia”.
Respecto al primer tipo de intervención, la del MEC, señalan que le “respondimos con voluntad democrática y autocrítica”, mientras que “a la segunda respondemos condenándola y apartándonos de esas lógicas, que son las que precisamente queremos erradicar del deporte y del barrio”.
“Con dolor, impotencia e indignación, pero también con orgullo y la frente en alto, abrazamos y agradecemos profundamente a todos y todas quienes participaron de una u otra manera haciendo que este Villa Española sea posible. Hoy me declaro al Villa con amor”, finaliza expresando el comunicado.





















