El voto que el alma pronuncia

Este domingo hay que votar por defender lo conquistado, por resistir la restauración conservadora, la enorme concentración de poder que las clases dominantes están procesando en Uruguay, hay que votar por el Frente Amplio, en todo el país.

En esta edición la última antes de la veda electoral, vamos a reiterar algunos conceptos ya expresados sobre la importancia de estas elecciones departamentales y municipales. Lo hacemos porque en medio del aluvión de noticias, fake news, desinformación, operaciones político-mediáticas y mentiras lisas y llanas, es muy importante, día a día, colocar los verdaderos centros.

Es increíble, pero en vez de hablar de las propuestas del Frente Amplio, las y los candidatos de izquierda tienen que responder sobre los planteos de las y los candidatos de la derecha, una y otra vez.

Por ello reiteremos algunos conceptos sobre lo que está en juego este domingo.

En primer lugar, las elecciones departamentales y municipales del 27 de setiembre, no son un hecho aislado, no empiezan y terminan en si mismas.

Estas elecciones cerrarán el ciclo iniciado en junio del año pasado y sus resultados terminarán de conformar el mapa político del Uruguay para los próximos 5 años.

Es cierto que hay un nivel específico, y además muy importante, la elección de los gobiernos de los 19 departamentos y de los 125 municipios del país, y esto les confiere características muy particulares. Es decir, las elecciones departamentales y municipales no son una extensión mecánica de las elecciones nacionales, tienen sus propias dinámicas.

Estará en juego este domingo la correlación de fuerzas políticas en el segundo y el tercer nivel de gobierno, una porción importante de la administración del Estado.

Siendo cierto esto, también lo es que estas elecciones se dan con el retorno de la derecha al gobierno nacional después de 15 años, en el medio de la restauración conservadora, con el ajuste neoliberal impuesto a marchas forzadas en el medio de una pandemia, y el impacto económico, político, social e ideológico de todo esto en la sociedad.

La victoria electoral de la coalición penta partidaria (aunque hay uno ya en vía de extinción, el del inefable Novick y otro que pide agua por señas) de derecha, entre otras cosas, generó una enorme concentración de poder. Las clases dominantes, al poder que tenían y nunca perdieron, expresado en la propiedad de los medios de producción, de la tierra, del mundo financiero, de los medios de comunicación, le agregaron la administración del Estado.

En estos meses todo ese poder concentrado ha desatado la restauración en todos los planos y un ajuste regresivo, también ha tenido la respuesta del movimiento popular.

Entonces, sin desconocer las especificidades, hay que ubicar las elecciones de este domingo como parte de esa tensión social, política e ideológica. Su resultado implicará o un fortalecimiento de la ofensiva restauradora o un paso más en la construcción de la respuesta popular. No hay resultados neutros.

El PCU, en junio de este año y refrendado incluso en el mensaje por sus 100 años, definió la importancia de los comicios de este domingo: “Las elecciones departamentales y municipales de setiembre, constituyen, en este escenario político, una tarea central. Defender los gobiernos departamentales y municipales que hoy tiene el Frente Amplio, lograr la conquista de nuevos y alcanzar una votación que lo ratifique como la primera fuerza política del Uruguay, es parte de la respuesta popular a la restauración. Para ello es imprescindible realizar la autocrítica práctica y desarrollar una campaña electoral que supere las insuficiencias de la de octubre, cara a cara con nuestro pueblo y con el Frente Amplio encabezando la movilización en todo el país”.

Es por eso que es trascendente cuántas intendencias gane el Frente Amplio, cuántos municipios, cuántos ediles y concejales logre. También importa, y mucho, la votación general, aunque no tenga implicancias institucionales directas.

Todos los departamentos y todos los municipios son importantes y pesan, sin excepción.

Defender los gobiernos departamentales de Canelones, Rocha, Río Negro, Paysandú y Salto, los 20 municipios canarios gobernados por el FA y los que gobierna en otros departamentos, es un objetivo central. También lo es disputar otras intendencias y otros municipios y mantener o aumentar la representación del FA en Juntas Departamentales y Municipios.

Todo eso es clave, y también es cierto que en este escenario la elección en Montevideo, de la Intendencia y de sus 8 municipios, adquiere una relevancia adicional.

La Intendencia de Montevideo fue el primer gobierno al que accedió el Frente Amplio, hace 30 años. En la capital comenzaron experiencias de transformación que luego se generalizaron a todo el país. La descentralización, el presupuesto participativo, las policlínicas barriales, las políticas sociales, los emprendimientos productivos, el boleto estudiantil gratuito, la universalización del saneamiento, el fin del clientelismo y el ingreso por concurso, por volver a recordar solo algunas de ellas.

Los 6 gobiernos departamentales del Frente Amplio en Montevideo demostraron también que en épocas de crisis económica, como la que hoy vivimos, y con gobiernos nacionales con políticas de ajustes neoliberales, desde la Intendencia se puede gobernar con la gente como centro. Eso hizo el Frente Amplio en la crisis del 2002.

Hoy la derecha se junta toda en Montevideo, agregando incluso a esa veleta política que es el PERI, detrás de la candidatura de Laura Raffo, una intelectual orgánica del neoliberalismo, eterna predictora de desastres contra el gobierno del Frente Amplio, proveniente de una de las familias del status quo, aunque diga que “viene de abajo” (sic).

El Frente Amplio va con tres candidaturas a la Intendencia, comprometidas en un programa común. Carolina Cosse, Alvaro Villar y Daniel Martínez encarnan las opciones frenteamplistas para que el gobierno de Montevideo siga siendo un espacio de acumulación de fuerzas para la perspectiva popular.

Con enorme respeto por Alvaro y Daniel, y reafirmando que lo central, lo centralísimo, es la unidad del Frente Amplio y la unidad de éste con el movimiento popular, desde aquí, con mucha convicción, convocamos este domingo a votar por Carolina Cosse.

Los argumentos los hemos expresado reiteradas veces, pero hoy, a pocos días de la votación, los queremos volver a resumir. Cosse tiene las mejores condiciones para encabezar la Intendencia, rescatar todos los avances de estos 30 años, multiplicarlos, superar las insuficiencias y proyectar Montevideo hacia el futuro. Ha demostrado capacidad de liderazgo y de gestión, en ANTEL y también como ministra de Industria. Conoce la Intendencia, en la que ya se desempeñó con responsabilidades importantes entre 2007 y 2010. Ha demostrado, en la campaña electoral, y particularmente en estos meses en el Senado, capacidad política para defender el proyecto frenteamplista, vincularse a los movimientos sociales, construir al lado de la gente y enfrentar a la derecha. Carolina ha crecido en estos meses personal y políticamente, eso es notorio y no hablamos solo de las encuestas.

Un elemento adicional, para nosotros muy importante, es que apoyan la candidatura de Carolina Cosse el Espacio 1001, el Partido Socialista, Casa Grande, el PVP, la lista 6009, la Lista Amplia, el Encuentro 18 de Agosto y militantes independientes. Este apoyo constituye un espacio político cuya consolidación entendemos como un aporte importante al Frente Amplio y a la superación del proceso autocrítico imprescindible para enfrentar la restauración conservadora y abrir caminos de avance popular.

Como decíamos, el bloque de poder se propone golpear políticamente al movimiento popular también en estas elecciones municipales y concentrar más poder aún.

Para enfrentar a toda la restauración conservadora es imprescindible construir un nuevo nivel de acumulación de fuerzas del pueblo. Las elecciones departamentales y municipales de este domingo son parte de ese esfuerzo. En ese marco, es fundamental un triunfo frenteamplista en Montevideo para fortalecer la respuesta popular.

Ese es el voto que el alma pronuncia. Con Carolina en Montevideo y con la 1001 y el Frente Amplio en todo el país.