Por intermedio de su ministerio de Defensa, Rusia anunció que hizo entrega a la Convención sobre Armas Biológicas y Tóxicas (CABT) pruebas confirmatorias del papel jugado por Estados Unidos en la implementación de programas militares y biológicos en Ucrania.
De acuerdo a la agencia Prensa Latina (PL) Igor Kiríllov, jefe de las Fuerzas de Protección Radiológica, Química y Biológica de Rusia anunció “este lunes de la semana pasada, durante una reunión convocada por su país, se entregaron a los países de la CABT copias de los documentos que ratifican esas peligrosas acciones”.
Los documentos, agregó el alto mando militar ruso, no fueron puestos en duda y la autenticidad de los mismos permite evidenciar “la acumulación de agentes patógenos en los laboratorios ucranianos”.
Las pruebas incluyeron información sobre el Instituto de Investigación contra Epidemias “Méchnikov”.
De acuerdo a Kiríllov, Moscú analizó “los discursos de los representantes estadounidenses y ucranianos, así como los documentos de trabajo de los estados firmantes de la CABT, las declaraciones conjuntas y el documento final de la reunión”.
El militar ruso explicó que, aunque “los objetivos declarados por los estadounidenses acerca de su programa en Ucrania” afirmaban “que eran para monitorear las enfermedades infecciosas y brindar asistencia a los países en desarrollo”, lo que perseguían realmente era “acumular potencial biológico con fines militares”.
El accionar estadounidense, detalló Kiriliov, “se manifestó en la construcción de laboratorios a lo largo de las fronteras de sus oponentes”.
Los mismos estaban dedicados a “recolectar cepas de microorganismos especialmente peligrosos para ciertos territorios”, así como a “probar drogas tóxicas en humanos”, finalizó expresando el alto funcionario del Kremlin.






















