La investigación derivada de la agresión armada, por parte de una lancha rápida procedente de Estados Unidos, que recibió una unidad de superficie de las Tropas Guardafronteras del Ministerio del Interior de Cuba, en la zona noreste del canalizo El Pino, en cayo Falcones, municipio Corralillo, provincia Villa Clara, permitió establecer que la embarcación neutralizada, tenía matrícula de Florida FL7726SH y en la misma viajaban 10 personas armadas.
En sus declaraciones preliminares, los detenidos, reconocieron sus tenían intenciones de realizar una infiltración con fines terroristas.
Listado de terroristas detenidos:
1- Amijail Sánchez González.
2- Leordan Enrique Cruz Gómez.
3- Conrado Galindo Sariol.
4- José Manuel Rodríguez Castelló.
5- Cristian Ernesto Acosta Guevara.
6- Roberto Azcorra Consuegra.

Como parte del proceso de neutralización, las fuerzas guardafronteras de la Isla “ocuparon fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (cócteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje”.
La información, dada a conocer por el Ministerio del Interior(Minint) cubano detalla que todos los participantes en el intento de infiltración son cubanos residentes en los Estados Unidos, siendo la mayoría de los mismos, portadores de un historial “de actividad delictiva y violenta”.
Dos de los identificados, están incluidos, agrega la nota informativa del Minint “en la Lista Nacional de personas y entidades que en virtud de la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, del derecho internacional y del ordenamiento jurídico cubano, han sido sometidas a investigaciones penales y se encuentran buscadas por las autoridades cubanas, a partir de su implicación en la promoción, planificación, organización, financiamiento, apoyo o comisión de acciones materializadas en el territorio nacional o en otros países, en función de actos de terrorismo”.
Junto a los miembros de la tripulación, se detuvo en el territorio nacional al ciudadano, Duniel Hernández Santos, quien fuera “enviado desde los Estados Unidos para garantizar la recepción de la infiltración armada”, de acuerdo a su propia confesión.
La institución cubana señaló en su comunicación, que se continúa “el proceso de investigaciones hasta el esclarecimiento total de los hechos”.
El 25 de febrero en horas de la mañana, fue detectada una lancha rápida dentro de las aguas territoriales cubanas la que, al aproximarse una unidad de superficie de las Tropas Guardafronteras del Ministerio del Interior, con 5 combatientes, para su identificación, abrió fuego contra los efectivos cubanos provocando que el comandante de la embarcación cubana, resultara lesionado.
Ante el ataque la tripulación de la embarcación cubana ripostó el fuego y como consecuencia del enfrentamiento cuatro agresores resultaron abatidos y seis fueron lesionados.
Todos ellos, reportó el Minint, “fueron evacuados y recibieron asistencia médica”.
Al ser consultado por la prensa estadounidense, el secretario de Estado Marco Rubio aseguró “que el incidente no fue una operación estadounidense y que no hubo personal del gobierno de su país involucrado”.
Rubio añadió que desde Washington se buscará verificar por su cuenta lo sucedido, “vamos a tener nuestra propia información (…) vamos a averiguar exactamente qué pasó”, declaró.
De acuerdo a Rubio el gobierno estadounidense fue informado por las autoridades cubanas del incidente y que se estaba a la espera de conocer más detalles.
Según informó la agencia MercoPress, que cita como fuente al Secretario de Estado, la embajada estadounidense en La Habana “intenta obtener acceso a sobrevivientes para determinar si las víctimas eran ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes, lo que se lleva a cabo por el Departamento de Seguridad Nacional y la Guardia Costera.
En Florida y haciéndose eco del belicoso discurso de la ultraderecha cubana en la Florida, el fiscal general James Uthmeier pidió abrir una investigación estatal, cuestionando la versión cubana de los hechos mediante un mensaje en redes sociales.
“No se puede confiar en el gobierno cubano, y haremos todo lo posible para que estos comunistas rindan cuentas”, comunicó Uthmeier en la tarde de este miércoles en X, negando de esta forma el largo historial de agresiones terroristas que, desde Estados Unidos, se han realizado por grupos financiados y entrenados por agencias gubernamentales estadounidenses, desde los inicios mismos de la Revolución cubana.






















