Tras el aumento del costo del gas, se prevé que los hogares del Reino Unido tengan un notable aumento en las facturas de electricidad.
La información, indica la agencia Sputnik, surge de un estudio de la consultora Cornwall Insight, que tiene como escenario dicho aumento en el país tras “la decisión del Gobierno de imponer restricciones contra los recursos energéticos procedentes de Rusia”.
Como consecuencia de ello, se prevé que “a partir del 1 de octubre, la tarifa típica subirá un 9%, hasta 1.714 libras (unos $2.200 dólares)”, así como “un nuevo aumento a principios de 2025”.
El nuevo precio máximo de la energía, añade la agencia de prensa, será anunciado el 23 de agosto.
Los consumidores británicos, afirmó la agencia Blomberg, verán un escenario donde “cientos de miles de pensionados dejarán de percibir un subsidio (…) ya que, según las nuevas normas, solo podrán solicitarlo quienes perciban prestaciones condicionadas a los recursos”.
Al referirse a la situación el consultor principal de Cornwall, Craig Lowrey, subrayó que «el impacto persistente de la crisis energética nos ha dejado un mercado que sigue siendo muy volátil” que “reacciona con rapidez a cualquier mala noticia en el frente de la oferta».























