Este fin de semana y de acuerdo a lo informado por el Mando Central de Estados Unidos (Centcom), las fuerzas estadounidenses llevaron adelante “ataques contra un radar y centros de mando y control de drones en la ciudad iraní de Garuk y en la isla de Qeshm”.
La operación, de acuerdo a lo informado por Rusia Today (RT), fue presentada por Washington como «ataques de autodefensa», ante lo que consideró las «acciones agresivas de Irán”, a partir del “derribo de un dron estadounidense MQ-1», que, de acuerdo a Teherán, “volaba sobre aguas internacionales”.
Según el comunicado de Centcom, los «aviones de combate estadounidenses respondieron con rapidez, neutralizando las defensas aéreas iraníes, una estación de control terrestre y dos drones de ataque unidireccional que representaban amenazas claras para los buques que transitaban por las aguas de la región».
En ese mismo sentido, Centcom aseguró que «continuará protegiendo los activos e intereses de EE.UU.» como respuesta a lo que llamó una «agresión iraní injustificada durante el alto el fuego en curso».
En respuesta a los ataques estadounidenses, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán lanzó, señala la agencia de prensa, “una ofensiva contra la base aérea desde la que se originó la agresión estadounidense”.
«Tras la agresión perpetrada hace unas horas por el Ejército agresor de EE.UU. contra una torre de comunicaciones en Sirik, ubicada en la provincia de Hormozgán, los combatientes de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia atacaron la base aérea de origen de la agresión y los objetivos previstos fueron destruidos», se afirma en un comunicado de la CGRI, dado a conocer por medios de prensa iraníes.
La operación de respuesta, informó la prensa local iraní, “se produjo en la madrugada del lunes” y fue “dirigida por la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria Islámica”.
El hecho, añaden los medios, son la respuesta de Irán “a los ataques defensivos anunciados por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom)”.
Si se produjeran, advirtieron las fuerzas de Teherán, “nuevas ofensivas contra la República Islámica, la respuesta sería totalmente diferente y de mayor alcance”.






















