El Comité Central del PCU postergó el XXXII Congreso para abril del 2022. Juan Castillo: “Hay que concentrar todo nuestro esfuerzo militante en la campaña del SI y en el conjunto de desafíos del movimiento popular”
GM.
El secretario general del PCU, Juan Castillo, explicó los centros del debate político que tuvo la dirección comunista reunida este domingo. Destacó la importancia de la victoria de las listas gremiales, docentes y estudiantiles, en las elecciones en la Enseñanza del 30 de octubre, las victorias sindicales en la construcción y en metalúrgicos y las movilizaciones “masivas y combativas” que enfrentan los resultados del ajuste neoliberal.
Castillo explicó que hay que “concentrar todos los esfuerzos” en la campaña por el SI en el referéndum para anular los 135 artículos de la LUC, a la vez que se asumen los desafíos en las elecciones para representantes sociales en el directorio del BPS, las elecciones internas del Frente Amplio y la de Concejos Vecinales en Montevideo, junto con las luchas diarias de todo el movimiento popular.
-Este domingo se realizó una nueva reunión del Comité Central del PCU, en medio de un conjunto de luchas que se están librando, ¿Cuáles fueron los centros políticos de la reflexión del Comité Central?
Se hizo un Comité Central citado rápido, en un solo día de discusión, para actualizar el análisis político y tomar algunas medidas, necesarias. Se buscó repasar y tomar medidas para el conjunto de las luchas que está librando el movimiento popular y definir si, en ese cuadro, se mantenía la fecha que teníamos prevista para la parte final de nuestro XXXII Congreso o se veía la necesidad de fijar una nueva.
El PCU tiene como definición, desde hace mucho tiempo atrás, que la tarea central de esta etapa era, en la primera parte, la recolección de firmas para habilitar un referéndum para anular 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC), una vez lograda la hazaña del movimiento popular con las 800 mil firmas, en esta segunda etapa, lo central es la campaña hacia el referéndum. Esto quiere decir que nos ocupa la mayor parte del tiempo, independientemente de en que parte del territorio o en que organización estemos militando. Lo central es el SI en el referéndum, esa campaña vertebra y sintetiza todas las luchas.
Es claro que hay un conjunto de elementos que son producto de la agudización de la lucha de clases, desde el PCU los venimos señalando al otro día de la derrota electoral de 2019, cuando valorábamos que el ajuste de cuentas de las clases dominantes y de la derecha contra el pueblo y el movimiento obrero no se iba a hacer esperar. Ni siquiera amortiguó esto la pandemia. Aplicaron el ajuste sin importar el impacto del COVID 19 en el mundo y en nuestro país, las consecuencias económicas y sociales que todavía quedan, pero que muy pocos hablan, en la generación de puestos de trabajo, en la caída del salario y las jubilaciones, en el aumento de la pobreza.
Esto es así y, a la vez, estamos ante un conjunto impresionante de luchas que viene librando nuestro pueblo, en las que están nuestros y nuestras militantes, en la solidaridad para sostener las ollas populares y los merenderos, las movilizaciones de los trabajadores públicos y privados. En el informe al Comité Central hacíamos referencia a una cantidad enorme de movilizaciones, con mucha participación y muy combativas. Se están concretando conquistas, como la de los trabajadores de la construcción, con el SUNCA, en UPM2; la de los trabajadores portuarios por sus derechos, en una primera etapa, en una pelea que sigue; la firma de convenios colectivos que rompen el corsé de las pautas del gobierno, como el de la UNTMRA, ratificado en una asamblea por unanimidad. Las y los trabajadores en múltiples instancias defendiendo la soberanía, las empresas públicas, los salarios y las jubilaciones, el trabajo. Eso se evidenció muy claramente en el paro del 15 de setiembre y la enorme movilización que lo acompañó.
Y hay otras luchas que se expresan en la agenda de esta segunda parte del año. La coalición de derecha en el gobierno, que dirige el Herrerismo, se ha planteado, en cuanta convocatoria electoral hay, presentar sus listas y candidatos, disputando los espacios institucionales.
Lo hizo en las elecciones del Sindicato Médico del Uruguay, jugando muy fuertemente, con los principales dirigentes de los partidos de la coalición que dirige el Herrerismo, el resultado fue una votación como hacía tiempo no tenían las listas gremiales, venciendo con mucha claridad a las listas de los partidos del gobierno.
Luego vinieron las elecciones universitarias y otra vez sale todo al ruedo para apoyar a las listas oficialistas de la derecha, las que se oponían a las listas gremiales, y otra vez los gremios triunfan ampliamente, por encima de cualquier tipo de operación, con mucho despliegue de recursos económicos, que siempre es lo que más les falta a los gremios.
Ahora, en el mismo momento que estaba reunido el Comité Central, llegaban los primeros datos de las elecciones para los representantes docentes en el CODICEN y las ATD, de los pocos lugares que quedaron con representación docente luego de la LUC y también se elegían los representantes estudiantiles en Formación en Educación. Para estas elecciones hubo un inmenso despliegue de recursos, de coches, publicidad, parlantes, cobertura en los medios de comunicación, impulsando las listas blancas y coloradas, pero esto no impidió que los gremios nucleados en la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay (CSEU) lograran una elección histórica. Además de casi triplicar a las listas de la derecha para la elección del CODICEN y triplicar también en la votación entre los estudiantes, es casi un hecho que se recupera para los gremios de la enseñanza el segundo lugar de representación docente en el CODICEN, los dos serían para las listas de la CSEU.
Estos tres antecedentes son muy importantes, en las tres han confrontado las expresiones gremiales, el movimiento popular uruguayo, contra el oficialismo, contra el gobierno, así lo han presentado ellos, y en las tres han triunfado las listas gremiales, el movimiento popular.
Y para adelante tenemos desafíos muy grandes, no hay fin de semana en que no tengamos actividades relevantes que se montan una con otra. En estos días se realiza el XIV Congreso del PIT-CNT, para nosotros referencia ineludible, las y los trabajadores realizarán su balance, trazarán su perspectiva, elaborarán la estrategia de lucha contra este ajuste neoliberal que está en marcha y elegirán su dirección. Quizás algunos voceros de algunas corrientes de opinión, o los principales medios de la derecha, terminen después haciendo una caricatura del Congreso y solo se mire quién o quiénes sean electos para la dirección, para nosotros lo más importante es que la unidad y la fortaleza organizativa de la clase obrera salga bien del Congreso.
Cuando se salga del Congreso del PIT-CNT vamos a estar a dos semanas de las elecciones de los representantes sociales en el directorio del BPS, trabajadores, jubilados y pensionistas y empleadores. Hay que concentrar un gran trabajo militante, a lo largo y ancho del país, allí también hay confrontación con la derecha. A partir de acuerdos de los partidos de la coalición de derecha en el gobierno con “Un solo Uruguay”, colocan candidatos en los tres sectores, trabajadores, jubilados y empresarios. Por eso, con mucha claridad, convocamos a todos los jubilados y pensionistas de nuestro país a votar por la Lista 1, que encabeza Sixto Amaro; a las trabajadoras y trabajadores a votar por la Lista 11, que encabeza Ramón Ruiz; y, para quienes tienen que votar en el orden de los empleadores, donde hay fuertes contradicciones con “Un solo Uruguay”, pues preferimos la Lista 22, que encabeza Marcelo Ríos.
En medio de todo eso tenemos las elecciones internas del Frente Amplio, la presidencia nacional, donde apoyamos a Fernando Pereira y están las candidaturas de Gonzalo Civila e Ivonne Passada; la elección de las 19 presidencias de las departamentales; la votación de los sectores al Plenario Nacional y de las bases al Plenario Nacional y luego de los sectores y de las bases a los Plenarios Departamentales. Tenemos la campaña del FA, la de nuestro candidato a la presidencia, Fernando Pereira, la de la 1001 y las distintas expresiones que adopte en cada departamento y una pelea muy fuerte para que se exprese con fuerza el movimiento, las bases del FA. El Frente tiene esa característica, es democrático, no se decide entre 10 o 20 como se integra su dirección. Esto es el 5 de diciembre.
Y el 12 de diciembre tenemos las elecciones a los Concejos Vecinales de Montevideo, de vital importancia para algo central para la izquierda como es la descentralización.
Y todo ello, como decíamos, junto a la lucha cotidiana y diaria y a la campaña hacia el referéndum que es lo central, es lo que vertebra todo.
-En vista de esta situación y estos desafíos, ¿qué decisión se adoptó con respecto al XXXII Congreso del PCU?
Las agrupaciones ya se están reuniendo, debatiendo las tesis, aportando. Se han realizado Conferencias Seccionales, también varias Departamentales, se van a realizar varias más. La semana entrante la de Montevideo. Está el Congreso de la UJC.
Viendo ese panorama teníamos que valorar si era pertinente mantener el Congreso con fecha 17, 18 y 19 de diciembre o había que postergarlo para el año que viene, después del referéndum.
Por dos razones: para concentrar, efectivamente, en la práctica, el esfuerzo militante de las y los comunistas en resolver este conjunto enorme de tareas y la central, el referéndum; y porque el resultado del referéndum va a ser muy importante, va a impactar sobre el conjunto de la situación política y debemos considerarlo en las discusiones de nuestro Congreso.
Hubo un debate muy maduro y la decisión del Comité Central fue tomar como prioridad la tarea del referéndum para anular 135 artículos de la LUC y trasladar el Congreso para el 22, 23 y 24 de abril del año que viene. Esto es estimando que el referéndum va a ser convocado en el mes de marzo.
No hay dudas que habrá referéndum, el viernes pasado se llegó a las 500 mil firmas validadas y se estima que sobre finales de noviembre o principios de diciembre se estarán validando las firmas necesarias. Y allí comenzarán a correr los plazos constitucionales para fijar la fecha.
Nos pareció necesario aligerar el peso de la mochila de nuestras y nuestros militantes y concentrar los esfuerzos en las tareas que el Comité Central ha marcado. A la vez, le damos el tiempo y la importancia al ámbito máximo de dirección del Partido, que es el Congreso, para que debata y tome las decisiones, en las mejores condiciones posibles. Ojalá en el marco de un triunfo del SI, que es por lo que estamos trabajando.
-En estos días se produjo una concentración de ataques al PCU, desde identificar partidariamente a candidatos gremiales y solamente a las y los comunistas, pasando por cuestionamientos del propio presidente de la República, Lacalle Pou, el secretario de la presidencia, Delgado y el ex presidente Sanguinetti, el ministro de Educación y Cultura, Da Silveira, al PCU y al senador Andrade, editoriales dedicados expresamente, ataques desde sectores de izquierda: ¿A qué atribuye esto?
Lo que señalás es verdad y no nos hacemos los distraídos. Uno está tentado a responder, pero hay que centrar en lo que es lo más importante y esto es, insistimos, el referéndum para anular 135 artículos de la LUC y el conjunto de batallas políticas y sociales que tiene el movimiento popular. La cabeza de las y los comunistas tiene que estar centrada en lo que es lo más importante para nuestro pueblo y no entrar en las provocaciones permanentes que nos tiran.
Cualquiera de nosotros, lo entendemos perfectamente por la cantidad de mensajes o llamadas que nos llegan, está tentado a dejar por un momento el camino que nos trazamos con el resto del movimiento popular y dedicarles un tiempo a estas campañas en contra del PCU.
Pero el PCU es mucho más grande que todos ellos. La historia del PCU, el papel que le reconoce la mayoría de nuestro pueblo al PCU, no se mancha, al contrario, por algunas piedras que nos tiran desde varias tiendas distintas.
En la pregunta se hace alusión solamente a algunas de ellas, nos hacen responsables de todo lo malo que ocurra y no hacemos nada bueno, nunca. Lo cierto es que después apretados en los debates no son capaces de mantener una sola de esas mentiras, ninguna. Y nosotros no nos paseamos con bandera de inocentes y de víctimas. Ni somos inocentes, ni somos víctimas de nada. Somos responsables de levantar las banderas de la unidad, de la lucha, para enfrentar a los enemigos de nuestro pueblo, a las políticas imperialistas y queremos cambiar de raíz esta sociedad. Y eso no lo hacemos con bravuconadas, con agravios a los demás o con insultos, eso es responsabilidad de quien lo hace.
Y eso también vale para quienes se visten con ropa de izquierda y hablan en el diario de la dictadura para tratar de cambiarnos los ejes. Nosotros hablamos con todos los partidos de la izquierda, con sus direcciones, que no tienen ningún tipo de problemas y no nos han planteado ninguna cuestión distinta a lo que fraternalmente podamos estar discutiendo en un Comité de Base, en una Coordinadora o en un Plenario Nacional del FA.
Agradezco esa pregunta para poder decir, con toda claridad: no ofende quien quiere si no quien puede. La historia del PCU es tal que ninguno de los que ha salido a hablar, independientemente de la investidura que tenga, están ni siquiera para atarles los zapatos a los héroes del Partido Comunista que han construido el escenario democrático y de las libertades públicas en nuestro país.























