El Ejército ruso obtuvo más de 20.000 documentos y materiales sobre el programa estadounidense de armas biológicas en Ucrania durante la operación militar especial, declaró Ígor Kiríllov, jefe de las tropas de defensa radiológica, química y biológica de las Fuerzas Armadas de Rusia.
«Durante la operación especial, los militares rusos obtuvieron más de 20.000 documentos y materiales de análisis de antecedentes, entrevistaron a testigos presenciales y [también] a los participantes de programas biológicos militares estadounidenses», señaló Ígor Kiríllov, jefe de las tropas de defensa radiológica, química y biológica de las Fuerzas Armadas de Rusia.
En sus palabras, dichos materiales confirman el objetivo del Pentágono de crear componentes de armas biológicas y probarlos en la población ucraniana y otros países situados a lo largo del perímetro fronterizo ruso.
Más de 20.0000 documentos sobre experimentos estadounidenses sobre el VIH en Ucrania fueron obtenidos por las Fuerzas Armadas rusas.
De acuerdo a la agencia Sputnik, los documentos revelan que los experimentos se llevaron a cabo desde 2019 y en los mismos se constata que Estados Unidos realizó dichas investigaciones fuera de su territorio nacional en franca violación de las normativas internacionales vigentes.
De acuerdo al general ruso Kirilov, entre lo hallado se destacan «los experimentos relacionados con la infección de VIH» realizados por «especialistas estadounidenses en Ucrania desde 2019», dijo Kiríllov.
Los experimentos se realizaron, detalló el general ruso, tanto con «convictos o drogadictos», como con miembros de las Fuerzas Armadas ucranianas.
Otros de los experimentos realizados se vincula al «uso de psicoestimulantes y estupefacientes en la zona de combate».
De acuerdo al ministerio de Defensa ruso se accedió a información que revela el consumo de psicoestimulantes y estupefacientes como metadona y anfetaminas, por parte de miembros del ejército ucraniano.
Los documentos permiten evidenciar, además, la existencia de «contrabando de morfina en las zonas donde se llevan a cabo las misiones de combate», precisó Kiriliov, un hecho que es fuertemente penado por la legislación ucraniana.























