El jefe adjunto de la embajada de Canadá en Moscú fue convocado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.
El llamado a Brian Ebel, obedece, según informó Sputnik, a la decisión del gobierno canadiense de confiscar un An-124 ruso, detenido desde febrero del pasado año en el aeropuerto de Toronto.
Al explicar las razones del llamado, la nota de la Cancillería rusa señala que Ebel » fue citado a la Cancillería rusa el 14 de junio” para expresarle “una protesta por la intención anunciada por el Gobierno de Canadá de confiscar el avión de carga An-124 de la compañía Volga-Dnepr que está detenido ilegalmente en el aeropuerto de Toronto».
Durante el encuentro, el representante canadiense fue advertido de las “”graves consecuencias” que las acciones canadiense tendrían para las relaciones diplomáticas, las que se le recordó ya «se encuentran al borde de colapso».
Desde el 27 de febrero de 2022, tres días después del inicio de la operación militar rusa en Ucrania, el avión, de la compañía Volga-Dnepr, fue retenido en Canadá luego de suministrar “un lote de test para detectar el COVID-19 desde China”.
La retención de la aeronave rusa se produjo el mismo día que Canadá “cerró su espacio aéreo para la aviación rusa”, reseña la agencia de prensa que señala que Canadá consideraba “trabajar con las autoridades ucranianas para analizar la posibilidad de enviárselo como compensación” por las supuestas violaciones de los derechos humanos que se le adjudican a Rusia durante las acciones de Rusia en la operación militar especial de desnazificación.























