Con el voto favorable de 93 países, 24 en contra y 58 abstenciones, finalmente la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó suspender a Rusia del Consejo de Derechos Humanos.
La medida había sido impulsada por Estados Unidos y sus aliados quienes bajo el argumento de lo sucedido en la ciudad ucraniana de Bucha, intensificaron su campaña de rusofobia, avanzando así en su política de aislamiento contra Rusia que ha calificado lo sucedido en la ciudad ucraniana como un «montaje escenificado».
En ese sentido, Moscú, ha afirmado, de acuerdo a la agencia de noticias Sputnik, que “las imágenes que muestran los cuerpos de los civiles asesinados en Bucha aparecieron varios días después de que las tropas rusas abandonaran la zona y las fuerzas ucranianas entraran tras las conversaciones de paz en Estambul”.
Con esta resolución, se añade, “la Asamblea General expresa gran preocupación por la actual situación de derechos humanos y la crisis humanitaria en Ucrania”.






















