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“Una respuesta solidaria a la emergencia”

Decenas de miles en todo el país respaldaron al PIT-CNT y reclamaron soluciones.
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Por Fabricio Mato

En el marco del paro parcial, y con decenas de miles de manifestantes, en Montevideo y en todo el país, el PIT-CNT convocó a un gran movimiento nacional por el trabajo y a construir una respuesta solidaria a la emergencia.

En Montevideo, decenas de miles de trabajadoras y trabajadores, con tapabocas y medidas de separación, desbordaron Avenida del Libertador. Marcelo Abdala, secretario general del PIT-CNT fue el único orador. Dos momentos de gran emoción fueron cuando se entonó el Himno Nacional y también al final, cuando miles de gargantas corearon la canción de la murga “Metele que son Pasteles”: Vamos a la plaza.

Abdala comenzó su oratoria diciendo que “nuestra gente, la del movimiento obrero, es gente de paz, es gente que repudia la violencia, por tanto, en momentos muy duros para distintos familiares, queremos expresar nuestro sentimiento profundo de un abrazo, para los tres marinos despiadadamente asesinados, para el compañero juez de fútbol, para distintos casos aberrantes de femicidios, de asesinatos de menores, de corrupción asqueante como la red de explotación de menores y de distintos tipos de ataques violentos, en la físico, en lo emocional, en lo psicológico y en lo simbólico hacia las mujeres”.

“Este paro, y la lucha sindical, es una mano tendida a todas y todos los orientales, en particular a los más vulnerables, no es un palo en la rueda, ni un estorbo, es un llamado de atención. Es un llamado a tomar las medidas para las políticas que entre todos debemos construir en este momento de pandemia, para que se haga realidad el legado artiguista y los más infelices sean los más privilegiados”, dijo.

“La pandemia que enfrentamos, nació como crisis sanitaria, pero rápidamente se transformó en económica y social a escala global. La OIT señala que sus efectos dejarán más de 25 millones de desocupados en el planeta, constituyendo la crisis más grave, en materia de pérdida de puestos de trabajo, desde la segunda Guerra Mundial. En el mismo sentido, la CEPAL estima un incremento de unos 11 millones de nuevos desocupados en América Latina, lo que impactará fuertemente en el ingreso de los hogares y arrojará a la pobreza a casi 30 millones de personas en la región”, explicó.

“En nuestro país, la UDELAR establece que de no tomarse medidas adicionales urgentes, más de 100.000 compatriotas serán arrojados a la pobreza, lo que implica un incremento de más del 30% de las personas que hoy se encuentran en esta situación”, añadió Abdala.

El dirigente del PIT-CNT dijo que “la CEPAL ha propuesto a los países implementar, en lo inmediato, un ingreso básico de emergencia equivalente a una línea de pobreza; y en el corto plazo incrementar el espacio fiscal, para diseñar medidas efectivas, y fortalecer mecanismos para apoyar a los ingresos, al trabajo, a las pequeñas y medianas empresas. En tanto en el mediano plazo se requerirán formas y respuestas para un mundo post COVID que traerá cambios en el modelo de la estructura productiva, se requiere, dice la CEPAL, un estado de bienestar con base en un nuevo pacto social, fiscal y productivo, que incluya la universalización del acceso a los derechos, el ingreso básico universal y un sistema de cuidados”.

Abdala también citó al Papa Francisco: “Este puede ser el momento de considerar la renta básica universal, para que esta sea una herramienta que permitirá alcanzar el ideal tan humano y cristiano de que no haya ningún trabajador sin derechos”.

“En nuestro país más de 200.000 trabajadores han sido enviados al Seguro de Paro, y a su vez en los últimos meses muchos han sido despedidos. Pese a las mejoras conquistadas todavía hay en Uruguay más de 400.000 trabajadores que no están registrados a la seguridad social. Los trabajadores informales, feriantes, artistas, trabajadores en régimen de mono tributistas, son quienes más están sufriendo la crisis, con la caída total o parcial de sus ingresos y la desprotección social a la que se enfrentan”, recordó el dirigente metalúrgico.

“Los pequeños y medianos empresarios, que viven de sus labores hacia el mercado interno, y que objetivamente sus intereses están mucho más cerca de la enorme clase trabajadora que hay en nuestro país que de toda la riqueza acumulada, ven día a día como se paralizan sus actividades”, destacó.

Abdala dijo que estamos “una crisis sanitaria, económica y social, de nuevo tipo, que requiere respuestas inmediatas, también de nuevo tipo”.

Un gran movimiento por el trabajo

“Hemos sido absolutamente responsables con las medidas sanitarias. Nuestros valores han sido en la práctica, la responsabilidad y la solidaridad”, dijo y destacó que esa misma movilización era “cuidada y responsable”.

Luego se preguntó: “¿Cuán mayores serían las consecuencias sociales de la crisis si de manera solidaria el movimiento popular no hubiera contribuido con las medidas solidarias a lo largo y ancho del país?”. Recordó que hay “más de 500 ollas populares en las que se han alimentado 100.000 compatriotas, entregando más 200.000 kilos de alimentos en canastas, distribuidas a lo largo y a lo ancho de todo el país”.

El dirigente sindical afirmó que “si en el Uruguay se da una singularidad en el desarrollo de la pandemia, aunque no hay que bajar los brazos, se debe a que está instalado un Sistema Nacional Integrado de Salud, reivindicación del movimiento obrero, implementado en el año 2009, que debe seguir avanzando”.

Abdala reivindicó la centralidad del trabajo y afirmó que “el trabajo de calidad es nuestra prioridad número uno y, desde esta tribuna y en las calles, reclamamos que debe ser garantizada para todas y todos los uruguayos”.

El dirigente metalúrgico dijo que “hacia ese objetivo, hay que hacer confluir ideas, propuestas y lucha”. Planteó como “tareas esenciales que deberá abordar nuestra sociedad”: compartir el tiempo de trabajo con el tiempo de Seguro de Paro, a través de la rotación; reducir la jornada de trabajo para que nadie quede afuera, y repartir el trabajo, principio de solidaridad y de organización social; aumentar los tiempos y los montos de subsidio del Seguro de Paro; generar inversión para la creación de nuevos puestos de trabajo.

“Son necesarios todos los esfuerzos para que se mantengan los vínculos laborales de los trabajadores y trabajadoras con las empresas”, enfatizó.

El dirigente de la central obrera propuso: un Plan Nacional de Capacitación, a través de los ámbitos de la educación formal y del INEFOP. Generar programas especiales de estímulo y apoyo para las pequeñas y medianas empresas, generadoras de la mayoría de los puestos de trabajo. Un programa de compras de proveedores nacionales, en las compras públicas, en las inversiones públicas y privadas, para el desarrollo de la industria nacional.

Abdala afirmó que convocaba, junto a la Intersocial, a la que definió como “la convergencia de unidad y organización de todos las organizaciones sociales claves de la construcción cotidiana de la democracia en nuestro país”, a generar un “gran movimiento nacional por el trabajo de calidad que nos involucre a todos y todas sin exclusiones”.

Trabajo y salario

Abdala indicó que entre el jueves y el viernes se desarrollarán dos reuniones claves para el tema del salario, el empleo y la perspectiva de las relaciones laborales. Las reuniones del Consejo de Salarios Público, que abarca a todos los trabajadores del Estado, vinculados a la negociación colectiva, y el Consejo Superior de Salarios de la actividad privada.

Sostuvo que el PIT-CNT tendrá en estas reuniones un planteo “equilibrado e integral, en defensa del trabajo y del salario”.

Abdala expresó que el movimiento sindical es consciente de que se enfrenta “una situación difícil, ya dijimos 200 mil hermanas y hermanos en el Seguro de Paro y miles despedidos. Sabemos que el mejor aumento salarial que pudiéramos conseguir es cero para la compañera o el compañero desocupado”.

Pero advirtió “que no entramos en el falso dilema trabajo versus salario. Es importante sostener el ingreso de los hogares más castigados. Lo queremos decir con toda claridad: es absolutamente clave, pensando en la reactivación futura, especialmente para las pequeñas y medianas empresas asociadas a la suerte de la demanda interna, proteger los ingresos y el salario de los trabajadores, especialmente de los trabajadores más sumergidos”.

“Esto es más importante cuando la inflación trepa a un 11%”, sostuvo Abdala.

Explicó el crecimiento de la inflación en tres factores: “A veces se nos pide desindexación del salario, pero los sectores vinculados al capital indexaron sus ventas a la suba del dólar de principios de este año. Porque subieron las tarifas públicas en el indicio de la pandemia. Y también porque algunos sectores ponen día a día precios de especulación, abusivos, contra nuestro pueblo”.

“Que nadie quede desamparado”

El dirigente sindical ratificó luego, varios de los puntos de la plataforma de la Intersocial, que integra el PIT-CNT.

Reclamó “el control de precios de los productos de primera necesidad”, y agregó “hacemos nuestra, la excelente propuesta de la Mesa Sindical Coordinadora de Entes de una canasta de servicios garantizados , que tenga una garrafa, una cantidad de kilowatts, que tenga una cantidad de gigas para internet, que tenga una cantidad de agua ”. Una ley que impida los desalojos a los inquilinos, que impida los juicios ejecutivos a quienes se han endeudado.

Abdala recordó el compromiso electoral del actual gobierno que citó textual: “defender el poder de compra del salario y en particular de los salarios más sumergidos”.

El sindicalista señaló que “hay 290 mil trabajadores que ganan menos de 20 mil pesos mensuales”.
“Apoyaremos a ONAJPU en su reclamo de que aumenten más las jubilaciones mínimas”, dijo.
Abdala dijo que el PIT-CNT está buscando y planteando alternativas, para el Consejo Superior de Salario, que protejan el empleo y el salario, “el Poder Ejecutivo y las Cámaras Empresariales tienen la palabra”.

Retomó la plataforma de la Intersocial e insistió en la creación de “un ingreso básico de emergencia, un partida básica para los que no reciben nada o muy poco. Tenemos que asegurar que todos los hogares cuenten al menos con un salario mínimo nacional en este contexto”.

Indicó que “el Poder Ejecutivo se viene negando a esta propuesta” y explicó que “un ingreso básico de emergencia, tomado como un plan piloto, de tres meses, implica el 0,75% del PBI”.
Sostuvo que, además, al ser dirigido a quienes consumen en el mercado interno, el retorno sería inmediato.

“Esta acción del movimiento sindical es para reclamar que ninguna uruguaya, ni ningún uruguayo, puede quedar desamparado. Para eso reclamamos el ingreso mínimo de emergencia”, dijo Abdala.
El secretario general del PIT-CNT reafirmó el “rechazo a la LUC, por forma y por contenido. Esta LUC no tiene nada que ver con la emergencia nacional, con las urgencias reales”.

Abdala recordó que el movimiento sindical y el movimiento popular fueron protagonistas, “en varias oportunidades”, de iniciativas de referéndum en defensa de las empresas públicas, de ANTEL y de ANCAP.

Valoró que “distintos artículos vinculados a las empresas públicas han salido”.

Pero agregó, “aspectos limitantes de libertades y junto con la Cátedra de Derecho Laboral y la propia OIT sabemos que hay limitaciones al derecho de huelga. Hay una restricción del derecho de huelga”.

En nombre de la dirección del PIT-CNT, Abdala convocó a “rendir homenaje a la heroica Huelga General de la clase obrera y el pueblo contra el golpe de Estado, este 27de junio”.

Anunció el desarrollo de un Plan de Trabajo “intenso” de asambleas en todos los centros de trabajo, con el PIT-CNT, la Intersocial y en los barrios. También reuniones con los pequeños productores, pequeños y medianos comerciantes, sectores de la industria, del arte y la cultura. Reuniones con la Universidad de la República, organizaciones sociales, religiosas, culturales, deportivas.

“Vamos a realizar esa amplia consulta, sobre la plataforma de la Intersocial, sobre el ingreso básico universal, para recoger propuestas también. Y luego de estas consultas insistiremos con reuniones con el Poder Ejecutivo y con el Poder Legislativo”.

Abdala reivindicó que “este 1º de Mayo, con la población que tenemos, se realizó en Uruguay el 1º de Mayo más grande del mundo”. Destacó la enorme participación “junto a Madres y Familiares este 20 de Mayo, levantando la bandera de verdad y justicia”.

Y finalizó diciendo “que a lo largo y ancho del país formaremos parte de un conmovedor esfuerzo del pueblo para dar un respuesta solidaria a la emergencia sanitaria”.

24 actos en todo el país

El paro parcial y la movilización fueron nacionales. Según informó el PIT-CNT se organizaron 24 actos y movilizaciones en todo el país.
Las movilizaciones se realizaron en Maldonado, en la capital; en Tacuarembó, en la capital y en Paso de los Toros; en la capital de Treinta y Tres; en Mercedes, Soriano; en Canelones, en Ciudad de la Costa y en la capital departamental; en Trinidad, Flores; en Rocha, en la capital y en La Paloma; en Salto, en la ciudad capital; en Paysandú, en la capital; en Fray Bentos y en Young, Río Negro; en San José, en la capital departamental; en Colonia, en la capital y en Juan Lacaze; en Durazno, en la ciudad capital; en Artigas, en la capital y en Bella Unión; en Minas, Lavalleja; en Melo, Cerro Largo; en Florida, en la ciudad capital; en Rivera, en la capital departamental.

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