20201107 / URUGUAY / Montevideo / Con motivo de su 100 aniversario, el Partido Comunista del Uruguay (PCU) realizó un acto en el Velódromo Municipal. En la foto: Integrantes de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) durante el acto del Partido Comunista del Uruguay (PCU) por su 100 aniversario, en el Velódromo Municipal. Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS

67 años luchando por cambiarlo todo

UJC

Este 25 de Agosto se conmemora un nuevo día “del Comité”, donde todos los y las frenteamplistas nos encontramos en nuestro principal espacio de base para reafirmarlos como el lugar donde se encuentran los sentires de tantos y tantas, donde comprendemos que el Frente Amplio no es mero instrumento de transformación sino es parte de la identidad de todos y todas aquellas que en este rinconcito de mundo queremos una sociedad más libre, igualitaria, más justa.
Para los y las jóvenes comunistas es un día aún más especial porque además de reafirmar nuestra participación como frenteamplistas, celebramos un nuevo aniversario de la Unión de la Juventud Comunista, la UJC, aquella organización que ha albergado en su seno a miles de jóvenes que soñaron, aún hoy sueñan y, sobre todo, construyen en la realidad la posibilidad de un mundo nuevo.
Ser un o una joven comunista implica ser sobre todas las cosas una persona que vive y siente como la gran mayoría de nuestro pueblo, en la diversidad en que se expresa el mismo. Nos gusta el futbol, nos gusta salir a bailar, hay quienes prefieren el rock y quienes prefieren la plena. Lo que nos une es que entregamos nuestra vida, nuestro tiempo, al servicio de la pública felicidad. Somos la juventud que se enorgullece con la celeste, pero no la de vitrinas o monumentos de mármol, sino con la de todos, allí donde nos reconocemos mutuamente y cada uruguaya es parte. Somos artiguistas porque creemos que “los más infelices deben ser los más privilegiados”. Celeste es nuestra educación pública, vareliana, laica, gratuita y obligatoria, que tanto defendemos. Por supuesto que vibramos con la celeste de Obdulio y el Maestro, la de las hazañas colectivas, del trabajo y la entrega, que nos lleva a abrazarnos en cada esquina para gritar un gol.
Ser una joven comunista de hoy y de ayer es transformar la indignación que nos provocan las desigualdades en nuestra sociedad en acciones para que nuestro pueblo se organice y avance en una visión alternativa de sociedad. En eso nos han visto ayer y hoy, en eso nos verán mañana.
Hacemos nuestras las ideas de Marx, de Lenin y de Arismendi, pero sobre todo creemos en el imaginario colectivo del Uruguay, de las jóvenes que tienen que ir a estudiar y trabajar todos los días y sufren en carne propia este sistema. Sufrimos los mismos dramas que nuestros pares en todas las épocas y nos enfrentamos a ellos. Por eso somos la Juventud de Liber Arce, Hugo de los Santos y Susana Pintos, mártires en la lucha contra el autoritarismo y en defensa de nuestras libertades. Somos la juventud de Ramón Peré, de la huelga general y la alianza obrero-estudiantil.
Somos también la Juventud que no faltó ni un solo día en la lucha por recuperar la democracia en la dictadura. Somos la Juventud solidaria con los procesos de lucha de otros pueblos, de los que nos sentimos hermanas y hermanos, de la lucha contra el franquismo, de la lucha contra la dictadura de Somoza en Nicaragua y de la lucha en la heroica Revolución Cubana.
Nunca nos creímos dueños de ninguna lucha, más bien nos sentimos más fuertes cuando compartimos nuestros destinos, alegrías y tristezas con otros y otras. Por eso el Frente Amplio es una herramienta insustituible y por eso nos rodeamos de pueblo, nuestras luchas pretenden ser apropiadas por todos y todas, en beneficio de todos y todas. Por eso seguimos, al igual que ayer, defendiendo las Empresas Públicas de los que quieren enriquecerse a costa nuestra, seguimos organizando ollas populares y colectas para los vecinos que quedaban y quedan sin laburo y seguimos defendiendo la educación de todos frente al vaciamiento presupuestal. Somos la Juventud que se moviliza cada 20 de Mayo reclamando Verdad y Justicia, que no queremos ningún pacto de silencio y luchamos por encontrar a aquellos compañeros, compañeras, camaradas que fueron muertos por soñar distinto al poder hegemónico. De nuevo, nunca solos y solas, siempre con la ropa de un pueblo que sabe que no hay conquista más importante que sabernos juntas y organizadas, hoy un poco más que ayer, sin sectarismos.
Somos la Juventud del “Afíliate y baila”, porque también hoy proclamamos el derecho que tienen los más de vivir con dignidad, de disfrutar de sus derechos. Hacemos nuestras las palabras de Tabaré: “Festejen, uruguayos, festejen, que la victoria es de ustedes”, que de manera colectiva nos cambiaron la vida. Porque somos un poco más libres con plan Ceibal, el boleto estudiantil, la Ley del aborto, el matrimonio igualitario, la legalización de la marihuana, la posibilidad de negociar nuestro salario y otros derechos laborales, siempre hubo un joven o una joven comunista defendiendo esas conquistas.
Somos la Juventud de ayer, de hoy y de mañana que vence todos los días al pesimismo y al conformismo, que busca mover los límites impuestos por este sistema que nos oprime. La que le dijo no a la baja y no a la reforma. Somos los que hoy a pesar de sufrir derrotas electorales nos quedamos en el barrio, en el centro de estudio, en el trabajo, hombro con hombro, como dice Silvio con “la necedad de vivir sin tener precio”. No nos alcanza con que los números nos den, el mundo, el Uruguay tiene y debe ser una tierra de libertades, de democracia, por qué no decirlo, de socialismo.
Vivimos en función de la rebeldía juvenil, somos una organización al servicio de ella, para el protagonismo de los jóvenes uruguayos en la historia y el futuro de nuestro país. Nos proponemos impulsar y unir cada una de las expresiones de participación de nuestra gente, sus diversas formas de organizar la lucha, la solidaridad y la cultura alternativa. Teniendo claro que es en el trabajo común por un horizonte que nos incluya a todos y todas en donde germina la sociedad del futuro. Buscamos una sociedad donde la dignidad viva en libertad y sea para todos, donde nadie viva del trabajo de nadie y todos podamos vivir de nuestro trabajo, una sociedad donde el centro esté en las personas y el poder de conducirla en las manos de todos. Somos los que no nos conformamos y salimos a la vida, día a día, para cambiarlo todo. Somos la Unión de la Juventud Comunista y cumplimos 67 años con la unidad como necesidad histórica y la movilización social como perspectiva estratégica. Hay espacio para que sigas construyendo la historia, ¡sumate!

Foto de portada:

Integrantes de la UJC durante el acto del PCU por su 100 aniversario, en el Velódromo Municipal. Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS.

Compartí este artículo
Temas