Petro, candidato de una amplia alianza de izquierda enfrenta en segunda vuelta a Hernández, millonario empresario respaldado por toda la derecha.
La izquierda colombiana consiguió un histórico triunfo en primera vuelta. La fórmula Gustavo Petro y Francia Márquez, con el Pacto Histórico, ganó con el 40 por ciento de los votos y deberá enfrentarse a Rodolfo Hernández, un supuesto outsider de la política, que logró un 28 por ciento de votos y con su pintoresca campaña anticorrupción quedó en segundo lugar, derrotando a “Fico” Gutiérrez el candidato oficialista, y ahora sumara el apoyo de toda la derecha colombiana.
La candidatura de Federico Gutiérrez, apoyada por el establishment político y buena parte de los partidos tradicionales (uribistas, conservadores y liberales, y expresidentes como César Gaviria y Andrés Pastrana), se sitúo en el 23,87% de los votos. Gutiérrez fue percibido como el candidato del continuismo y fue asociado a la figura del actual presidente Iván Duque, con elevados niveles de desaprobación por la crisis económica y la pandemia.
El otro perdedor de la jornada fue Sergio Fajardo, candidato por la coalición de centro, quien cerró la jornada con 4,2% de los votos, en un lejano cuarto lugar lo que confirma la tendencia que el centro político no es opción en general en América latina y el Caribe.
Por primera vez la izquierda se sitúa como la principal fuerza política de Colombia, con más de 8 millones de votos.
El papel de las redes sociales es determinante
¿Quién es Rodolfo Hernández? Es un ingeniero civil de 77 años, empresario de la construcción y ex alcalde de Bucaramanga, a quién la CNN denomina como el “Trump” colombiano, pues cuenta con una fortuna de más de 100 millones de dólares, riqueza que se distribuye en tierras un 70% y el restante en los negocios de los productos de construcción que vende. Admira a Hitler, está agradecido con Álvaro Uribe por el apoyo que le dio como alcalde y es clara expresión de una nueva derecha que surge en el continente.
Sin estructuras políticas sólidas que lo respaldaran, sin grandes discursos públicos y sin televisión, con una única sede en Bucaramanga, el candidato Tik Tok (red social de moda con 800 millones de usuarios) logró casi 6 millones de votos, desplazando al delfín de la derecha y situándose también en el campo “del Cambio” para diputarle, con el respaldo del imperialismo norteamericano y la clase dirigente colombiana, el gobierno a la izquierda. Seguramente su amigo Uribe piensa que el candidato oficialista Gutiérrez perdía en segunda vuelta y levantó a Hernández como opción de triunfo, “vendiéndolo” como una opción de cambio al pueblo colombiano, para derrotar el verdadero cambio que es el Pacto Histórico.
Hernández, que no participó en ningún debate televisivo, para no quedar en evidencia ante el desconocimiento general de la situación política internacional y también nacional que tiene.
Petro intentará canalizar este desconocimiento político y el peligro que representa Hernández en la conducción de Colombia, sobre todo en sectores de capas medias que ya hacen este razonamiento.
Petro a buscar un millón de votos
Gustavo Petro se hizo esperar para hablarle al pueblo. Subió al estrado y dijo: “Hoy hemos ganado”, y se lanzó contra Rodolfo Hernández, que según él representa un cambio distinto al suyo. “Hay cambios que no son cambios, son suicidios”, afirmó. Recordó las declaraciones de Hernández a favor de Hitler, su imputación por corrupción, las declaraciones machistas y un par de cosas más. Para acabar, les pidió a los suyos buscar el millón de votos que necesitaría para ganar con su tono épico habitual: “Busquémoslo en las veredas, en los barrios, los edificios, las casas”.
“Vamos por un triunfo por un gobierno democrático que inicie la ruta del cambio por la vida”, con este encabezado el Partido Comunista Colombiano difundió una Carta Política donde asegura que “los resultados del pasado 29 de mayo registran un importante avance con la votación lograda por las candidaturas de Gustavo Petro a la presidencia y Francia Márquez a la Vicepresidencia, por el Pacto Histórico y el Frente Amplio que sumado al éxito en las elecciones del Congreso ubica a la izquierda como la primera fuerza político electoral del País, hecho sin antecedentes en la vida nacional”.
Para el PCC “se inicia una campaña intensa de dos semanas y media en la que está en disputa la conquista del cambio verdadero, la consolidación del proceso de paz con justicia social y las reformas indispensables para una nueva era de progreso que deben ser la obra de un gobierno democrático de coalición popular. En esta Segunda Vuelta el esfuerzo fundamental consiste en derrotar al bloque de la derecha, reunida alrededor de Rodolfo Hernández que superó en votos al uribista raizal Federico Gutiérrez. De hecho, Hernández es, a la vez el fruto de la crisis y la descomposición del uribismo, de la inflación mediática basada en las encuestas, del asesoramiento y la inversión descomunal de recursos económicos de la derecha neoconservadora, pro-fascista transnacional. Expresa una retórica demagógica, de reformismo al detal, improvisado y dictatorial, una misoginia patriarcal y torpemente clasista”.
El Partido Comunista Colombiano afirma “que la disyuntiva en esta Segunda Vuelta es entre cambio democrático y regresión autoritarista, que no es sólo permanencia continuista del viejo orden apoyado por la derecha narcoparamilitar, sectores conservadores tradicionales y poderes económicos mafiosos: lo peor del imperialismo neocolonial y retrógrado intenta asaltar el poder por una vía institucional. La convergencia de nuevas fuerzas y la unidad del Pacto Histórico constituyen el núcleo duro de la voluntad popular que despega con el voto de más de ocho y medio millones de ciudadanas y ciudadanos. La tarea es fortalecer aún más los espacios ganados, persuadir a quienes no han votado, aclarar con un lenguaje adecuado y persuasivo el proyecto que encarnan Petro y Francia y explicar el papel fundamental de la intervención popular en la construcción de un poder social que logre vencer efectivamente la corrupción, el hambre galopante, la explotación capitalista, la violencia contra las y los líderes sociales, el racismo y la estigmatización anticomunista. Hay que acortar las diferencias en las regiones donde ha ganado la derecha. Hay que dirigir un discurso claro a la juventud y a la mujer”.
“La Juventud Comunista debe visibilizarse y liderar el compromiso entre el estudiantado, las y los jóvenes trabajadores en la agitación de calle, la animación de redes, las expresiones de la cultura con el Pacto Histórico. Hay que llevar la alegría que prenda en los corazones el sentimiento de Victoria Popular, de cambio alternativo, de avance hace un nuevo poder de las y los de abajo”, señala.
El PCC se planteó siete ejes de trabajo: 1. Consolidar la votación que tenemos e Iniciar la ofensiva del contacto directo casa a casa y la comunicación permanente con sectores sociales, con la meta de 11 millones de votos que garanticen el triunfo de nuestro proyecto político alternativo y transformador. 2. Avanzar en espacios de balance de nuestra participación electoral en las regiones, definiendo la concreción de tareas e iniciativas políticas a partir del mapeo territorial y sectorial de nuestra influencia, ampliando el trabajo con los jóvenes y las mujeres. 3. Ampliar la influencia en el manejo de redes sociales como WhatsApp, Facebook, Tik Tok, etc.; con mensajes claros y precisos. 4. Diseñar una sola estrategia comunicativa, agitacional y propagandística como PCC, JUCO y UP. 5. Fortalecer y ampliar los equipos de trabajo o comités Municipales y Departamentales de la campaña electoral, con la participación de nuevos actores sociales y políticos que garanticen futuras adhesiones y la movilización del voto como sustento de la construcción de la política de unidad. 6. Complementar el compromiso de la vigilancia y el control electoral con la ampliación de los equipos de jurados y testigos electorales para minimizar el riesgo del fraude electoral. 7. Convocar una gran movilización ciudadana que visibilice y le de proyección al Pacto Histórico y al Frente Amplio por la vida, la paz y la democracia, con iniciativas de participación.
Será una muy difícil segunda vuelta. Es la extrema derecha y su narco estado terrorista con el apoyo del Pentágono y todo su aparato militar imperialista en Colombia, contra el pueblo de Bolívar quien dijo: “Necesitamos reunir todas nuestras fuerzas para lograr un golpe capaz de variar la suerte del país”. Que así sea.
Rony Corbo























