Paola Beltrán
Hoy martes, la Mesa Coordinadora del Pan informó, en conferencia de prensa, que presentaron cuatro denuncias vinculadas a acoso sexual y que muchas más podrían llegar en caso de que las trabajadoras se animen a realizar las denuncias.
Denuncias y respuestas
Desde 2024 la Mesa Coordinadora del Pan viene alertando acerca de casos vinculados a acoso laboral, maltrato y persecución. Desde que esa organización sindical absorbió al SUPA (Sindicato Único de Panaderos y Afines) comenzó a recorrer el país tomando contacto con trabajadoras que manifestaron las situaciones que estaban viviendo en sus lugares de trabajo.
Según explicó el Dr. Alberto Sánchez, Abogado de la Mesa del Pan, “hay mucha represión a la hora de poder hacer este tipo de denuncias, el tipo de trabajo es muy vinculado con los empleadores porque son panaderías chicas y se dan situaciones de verdad desgarradoras donde las trabajadoras son madres de familia que tienen que hacerse caso de sus hijos, un montón de situaciones de vulnerabilidad bastante alta que implica que los empleadores, muchas veces, no todos, porque hay empleadores que hacen las cosas correctas y eso es bueno determinarlo, pero hay muchos que abusan de esa posición dominante que tienen y llegan a casos extremos en que exponen a las muchachas”.
Sobre las denuncias, cuatro están en la justicia, a su vez algunas se derivaron a Fiscalía Penal y hay muchas de ellas que están iniciando las denuncias. Estas situaciones se han constatado a lo largo y ancho del país, intensificando en el interior debido al vínculo más cercano y lo lugares son más chicos, explicó Sánchez.
Sánchez informó también que “en el último mes tenemos casi ocho personas que quieren hacer la denuncia correspondiente, cuatro que ya la hicieron y van a la órbita penal, dos que ya la estamos diagramando y dos más que lo están pensando”.
Puntualizó también que la absorción del SUPA por parte de la Mesa Coordinadora facilitó atender estas situaciones y canalizarlas en denuncias concretas. En particular señaló que se generó el contexto propicio “para poder hacer foco en esto que viene históricamente pero no se ha tratado como quizás se debería haber tratado”.
“Si existe respuesta por parte de las instituciones sobre la problemática, por eso se hace este llamamiento, y una vez que se confirme que hay protección para las trabajadoras van a seguir avanzando y la gente se va a animar a denunciar; no es fácil denunciar porque te quedás sin laburo o no ven los resultados, entonces mucha gente está con miedo. Hay muchas que tienen que agarrar confianza que las vamos a apoyar. Hay mucha gente que está escribiendo, pero no quieren que hagamos la denuncia correspondiente o que salga a la luz porque lo ven en el aire, entre comillas”.
“Una vez que se empiece a procesar penalmente y civilmente lo que corresponde hay un espectro amplio. De verdad hay muchísima gente que está en esta situación. Es a lo largo y ancho del país y son situaciones muchas veces, de verdad, muy difíciles para las muchachas. No es simplemente una relación laboral o un me habló mal son situaciones complejas que se dan en un entorno chico, que la gente muchas veces tiene miedo de denunciar y lo que estamos tratando de hacer de concientizar de que tienen un respaldo, que hay un apoyo institucional y legal para que puedan ir adelante con este tipo de denuncia”, concluyó.
No están solas
Por su parte, María Libby, integrante del Ejecutivo de la Mesa del Pan, señaló que “hemos tratado de acercarnos a las panaderías pequeñas y en este tema de acercarnos fue que vimos que era algo transversal a todas las panaderías artesanales. Puntualizar que no es en todos los casos, pero sí suceden, hay alrededor de 1500 panaderías en todo el país, vemos que hay una buena cantidad de gente que están viviendo estas situaciones que no es que los abusos laborales no se consideran malos tratos, pero hay situaciones mucho más graves que tienen que ver con estos acosos sexuales”.
Además de los abusos laborales como trabajar en la semi informalidad, que no se respete el día y medio de descanso, jornadas de trabajo extensas, se presentan estas situaciones de acoso sexual.
“Que nosotras tengamos que soportar cualquier tipo de abuso está mal, pero ya soportando los laborales y además los sexuales, para las trabajadoras que tienen un contexto socioeconómico complicado, que son jefas de familia, que tienen que hacerse cargo de su hogar, se les hace imposible dejar este laburo, además tienen estas amenazas y tienen miedo de perder el trabajo, cuando se acerca la organización las quieren despedir, hay un terreno complicado que nosotros estamos tratando, con estas instancias, llamarlas, de que se acerquen, de que estamos trabajando para que eso no suceda más”, señaló.
Sobre las conductas que podrían configurar acoso sexual, las trabajadoras mencionan recibir mensajes fuera de tono, recibir fotos sexuales, hacerlas bajar del ómnibus para llevarlas en el auto personal del empleador, manoseos en el lugar de trabajo, entre otras.
El trabajo en panaderías artesanales está altamente feminizado. El 97% son mujeres, se calcula que directamente trabajan siete mil, pero si se suman las que trabajan indirectamente, la cantidad de mujeres asciende a entre dieciocho y veinte mil.
La mayoría de las personas que trabajan en panaderías artesanales son de mostrador y son en el 97% mujeres, nosotros más o menos vemos entre tres y cuatro personas trabajando por panadería y hay 1500 panaderías. Son 7 mil mujeres directamente e indirectamente son muchas más, hemos llegado a calcular entre 18 y 20 mil personas, mujeres, directa e indirectamente trabajando con panaderías artesanales.
Por su parte, Luis Echevarría, presidente de la Mesa Coordinadora del Pan resaltó que “sin duda alguna que, en el interior, en los pueblos chicos, es más compleja la situación porque allí conviven no sólo con el patrón, convive con la sociedad que a veces está en complicidad con el poder político, lamentablemente, nosotros también lo hemos corroborado”. Y agregó que lo que más interés tienen en transmitir “a los compañeros, pero sobre todo las compañeras, es que no están solas y que desde la Mesa del Pan vamos a hacer hasta lo imposible para que esto se visibilice y no sigan ocurriendo este tipo de situaciones que, para nosotros, en los tiempos que corren, la verdad que es lamentable”.






















