Las recientes declaraciones de funcionarios israelíes oponiéndose a los contactos mantenidos entre representantes estadounidenses y líderes de Hamás, han sido calificadas, de acuerdo al diario israelí Yedioth Ahronoth, como expresiones de “sabotaje”.
La acusación, de acuerdo al medio de prensa, procede de funcionarios estadounidenses quienes consideraron que Tel Aviv pretende obstaculizar los contactos entre Washington y el Movimiento de Resistencia Palestino (Hamás) que se vienen manteniendo en la capital de Catar y cuyo objetivo es alcanzar la liberación de los rehenes israelíes-estadounidenses en la Franja de Gaza.
Ronen Bergman, analista de asuntos de inteligencia declaró al medio que la contraparte estadounidense no había informado al gobierno israelí sobre la reciente ronda de negociaciones, como respuesta a la postura de Tel Aviv de intentar obstruir la ronda de conversaciones mantenida la semana pasada.
En consecuencia, se afirma, funcionarios estadounidenses han acusado a los “representantes del gobierno israelí no sólo de oponerse a una vía de negociación separada entre Washington y Hamás, sino también de temer sobre futuros acuerdos para la Franja de Gaza”.
Con esta postura, se agrega, se evidencia el temor de Tel Aviv de no ser el intermediario que transmita la información a la administración estadounidense.
Es en dicho contexto, explicó el analista, que los funcionarios israelíes han expresado su oposición a las reuniones directas entre representantes estadounidenses y los líderes de Hamás, sin embargo, añadió el experto en asuntos de Inteligencia, la decisión de Estados Unidos obedece a la preocupación de que las conversaciones sobre el intercambio de prisioneros se mantengan estancadas.
El anuncio de Israel, previamente trasmitido la Casa Blanca, sobre el lanzamento de una operación militar a gran escala en la Franja de Gaza en cualquier momento, generó, de acuerdo a lo informado por la agencia TeleSur, temores en Estados Unidos.
Para los representantes estadounidenses, esa decisión de Tel Aviv pone en riesgo grave e inmediato la suerte de los rehenes restantes, por lo que, para minimizar tales riesgos, Washington avanzó en sus contactos con la organización palestina para intentar la liberación urgente de los rehenes estadounidenses sin esperar el visto bueno de Israel.
La prioridad marcada por la Casa Blanca causó molestias en las autoridades israelíes quienes rechazaron las acciones emprendidas en esa dirección.
En medio de dichas discrepancias, señala la agencia de noticias, Washington eligió “un enfoque directo, urgente y hermético en las negociaciones con la resistencia palestina”.
Se estima, de acuerdo al medio Yedioth Ahronoth, que “las tensiones y filtraciones entre Estados Unidos e Israel podrían profundizar las divisiones entre la administración estadounidense y Tel Aviv si se llega a un acuerdo en Qatar”.






















