El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró que “a Irán se le acaba el tiempo para pactar un acuerdo y retomó su retórica belicista, lanzando nuevas amenazas de reanudar los ataques militares.
Al referirse a nuevos ataques a la nación persa, Trump advirtió que “no quedará nada”, amenaza esta que recuerda su afirmación anterior de devastar a Irán.
“Para Irán”, dijo Trump, “el reloj avanza, y más les vale ponerse en marcha. ¡Rápido!, o no quedará nada de ellos. ¡El tiempo es esencial!”, escribió el mandatario en su red Truth Social.
Las nuevas amenazas fueron respondidas por Teherán que reiteró que Estados Unidos “pagará un alto precio”, recomendándole, además, “no caer en la trampa estratégica de Israel”.
Tras su regreso de China y en declaraciones a Fox News, el jefe de la Casa Blanca insistió en “responsabilizar a Irán por el estancamiento de las negociaciones”.
“Antes del mensaje escrito el domingo en Truth Social”, consignó la agencia TeleSur, “el mandatario publicó el sábado una imagen suya recreada por inteligencia artificial en la que se sugería que podrían retomarse los ataques en Irán”.
La imagen de Trump aparece “sobre un mar agitado con barcos iraníes”, junto con la frase “ha sido la calma antes de la tormenta”.
La posibilidad del reinicio de los ataques ha motivado que “tanto Teherán como Washington rechazaran propuestas recíprocas para llegar a un acuerdo”.
Según declaró ante el Senado y la Cámara de Representantes, el secretario de Guerra Pete Hegseth eludió precisar las características de una una acción bélica, pero aseguró que se tenía “un plan para intensificar las medidas si fuera necesario”.
En respuesta a la amenaza de Trump, Ali Akbar Velayati, asesor principal del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Mojtaba Jameneí, aseguró “que Washington está cayendo en una trampa estratégica tendida por Israel” y reiteró, que debido a ello, “pagará un alto precio si desata otra guerra” contra su país.
“Las amenazas de Trump, avivadas por la incitación de Tel Aviv, equivalen a caer en una trampa estratégica”, recalcó Velayati, que aseguró que “Washington tendrá que buscar a tientas los restos de su credibilidad en Asia Occidental”.






















