Más de 164 socios comerciales de Estados Unidos se verán afectados por el anuncio realizado este miércoles por el mandatario estadounidense, Donald Trump.
El anuncio del republicano fue realizado, de acuerdo a la agencia MercoPress, en el curso de un evento en la Casa Blanca, celebrado bajo la consigna “Hagamos que Estados Unidos vuelva a ser rico” y “Día de la Liberación”.
Los nuevos aranceles, reseña el medio de prensa, tienen como propósito “abordar los desequilibrios comerciales”, así como estimular el crecimiento de la “industria manufacturera estadounidense”.
Los mismos, se detalla, “incluyen una tasa base del 10 % para todas las importaciones, con aranceles recíprocos más altos (…) para 60 países”.
“Les cobraremos aproximadamente la mitad de lo que nos cobran y nos han estado cobrando. Por lo tanto, los aranceles no serán totalmente recíprocos”, anunció el presidente de Estados Unidos, quien añadió, “queremos enviarles nuestros autos, queremos enviarles todo, pero no tomaremos nada de lo que tienen”.
Aquellos países, dijo el mandatario, que pretendan acceder a “una exención deberán cambiar su política comercial, dejar de manipular sus monedas y aumentar sus importaciones desde Estados Unidos”.
Al fundamentar la medida, Trump aseguró que “durante décadas”, el país “ha sido saqueado y violado por naciones cercanas y lejanas, tanto amigas como enemigas”, como consecuencia de ello, aseveró, “los trabajadores del acero, los trabajadores automotrices, los agricultores y los artesanos cualificados (…) han sufrido enormemente, observando con angustia cómo líderes extranjeros nos han robado los empleos, cómo estafadores extranjeros han saqueado nuestras fábricas y cómo recolectores de basura extranjeros han destrozado nuestro otrora hermoso sueño americano”.
Las medidas anunciadas por Trump, han sido criticadas por expertos locales de ambos partidos quienes han advertido, consigna la agencia de noticias que serán los consumidores quienes “asumirán costos más altos (…) lo que podría desencadenar una recesión, volatilidad del mercado (…) y la pérdida de empleos.
Las críticas han sido rechazadas por Trump que enfatizó que, de acuerdo a estudios sobre el desempeño durante su primer mandato fueron demostrados “los beneficios económicos de los aranceles”.
Para el presidente estadounidense, la responsabilidad de los desequilibrios comerciales vividos por el país es entera responsabilidad de los anteriores líderes estadounidenses, que permitieron se produjera las graves afectaciones que diezmaron a “industrias como la siderúrgica y la manufacturera”.























