A través de un comunicado la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (UNTMRA), realizó un llamado “en defensa defensa de la mano de obra nacional”.
El comunicado de la UNTMRA expresa «la preocupación de que el país continúe sin tener claro qué sucederá con la fabricación de las patrulleras oceánicas para la Armada Nacional”.
Se trata, señala el documento, de un objetivo en discusión desde hace años y que “lamentablemente por las decisiones del gobierno anterior”, el país continúa “sin tener claro cuándo veremos a éstas patrullas navegando en nuestras aguas territoriales”
Para el gremio es preocupante que nadie se cuestione si dichas embarcaciones “hubieran podido fabricarse total o parcialmente en nuestro país, con mano de obra nacional”.
“Cuando planteamos esta posibilidad”, señala el comunicado, “se planteaban argumentos vinculados al tiempo de construcción y los costos asociados. Probablemente si esto hubiera estado asociado al objetivo estratégico de promover la industria de la construcción naval en nuestro país, los resultados hubieran sido bien diferentes en términos de plazo de entrega, costos, experiencia e ingresos de la mano de obra nacional y de las empresas, aprendizaje tecnológico, entre otros».
En “nuestro país no solo tiene experiencia en la construcción de barcazas, sino que inclusive se montaron partes y componentes de una draga para la ANP que ya está en funciones. Draga desarrollada con tecnología holandesa pero con participación de mano de obra nacional, que supone un dispositivo de una tecnología más avanzada», detalla el comunicado en el que se reivindica, una vez más, «la necesidad de respetar el espíritu del decreto del año 2013 sobre la industria naval” donde se establece que es obligatorio el 20% mínimo de componentes nacionales “cada vez que el Estado Uruguayo necesita fabricar una embarcación, decreto que si bien no comprende las necesidades de la Armada, perfectamente puede ser tomado como referencia ya que la defensa y promoción de la soberanía e integridad de la nación, también debe suponer el trabajo de los uruguayos para satisfacer nuestras propias necesidades”.
“Sin dudas”, finaliza expresando el sindicato, el país tiene “la mano de obra y la capacidad instalada en nuestro país para haber sido parte fundamental de la fabricación de las mencionadas OPV. Este planteo se desarrolla en el marco de nuestra propuesta para la reactivación de la industria de la construcción y la reparación naval, hoy profundamente debilitada, pero que se presenta como una oportunidad de desarrollo considerando el estado de nuestra flota pesquera, la necesidad para nuestros puertos de contar con una industria de la reparación naval y el lugar estratégico que ocupa nuestro país en el Atlántico Sur».






















