La pasada jornada el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil imputó por unanimidad a nueve militares y a un policía, quienes son “acusados de planificar el golpe de Estado contra el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, tras la victoria en las elecciones de diciembre de 2022”, consignó TeleSur.
De acuerdo al medio de prensa “la lista de imputados incluye a personal militar del Ejército activo o de reserva, especialistas en operaciones especiales, conocidos como los niños negros”.
La decisión supone la imputación del general Estevam Gaspar de Oliveira y los teniente coronel Helio Ferreira Lima, Rafael Martins de Oliveira, Rodrigo Bezerra de Azevedo, Sergio Cavaliere de Medeiros y Ronald Ferreira de Araujo Júnior.
Junto a ellos fueron acusados, además, los coroneles Bernardo Romão Correa Netto, Fabricio Moreira de Bastos y Marcio Nunes de Resende Junior, además fue imputado el agente de la Policía Federal, Wladimir Matos Soares.
Tanto el grupo de militares como el agente policial han sido “acusados de los delitos de organización criminal armada, intento de abolir violentamente el estado de derecho democrático, golpe de Estado, daños calificados por violencia y amenaza grave, contra el patrimonio de la Unión, y con perjuicio considerable para la víctima y deterioro del patrimonio catalogado”.
Desde marzo, recuerda TeleSur, la Corte Suprema “ha acusado a 21 personas investigadas por el complot golpista, entre ellas Bolsonaro, Braga Netto y sus principales aliados”.























