En el día de ayer, jueves, el ministro de economía y finanzas, Gabriel Oddone presentó la propuesta de presupuesto quinquenal en el Consejo de Ministros encabezado por el presidente Yamandú Orsi y luego brindó una conferencia de prensa en la que explicó, en líneas generales, el contenido.
Oddone inició señalando que este presupuesto “pone sobre la mesa la manifestación de rumbo de la política económica y de las políticas públicas del país en un contexto de enormes desafíos y gran incertidumbre”.
Señaló que las prioridades del gobierno son el crecimiento, y por tanto la inversión, la reducción de la desigualdad y por tanto el fortalecimiento de la matriz de protección social y la mejora de la seguridad.
Responsabilidad, transparencia y eficiencia
Informó que se asienta en tres principios; en primer lugar la responsabilidad por la situación fiscal. Al respecto expresó que “la situación fiscal de cualquier país tiene que ser velada de manera intertemporal de manera de asegurar, tanto a quienes toman decisiones a nivel local, los que ven a Uruguay como una oportunidad de inversiones, como también a quienes son financiadores de operaciones públicas, un contexto de predictibilidad” y agregó que por tanto “es un presupuesto que asume los desafíos de la restricción fiscal imperante».
Otro de los principios es la transparencia y la rendición de cuentas. En ese contexto indicó que la regla fiscal es parte de este principio aunque aclaró que si bien la regla fiscal mantiene el tope de deuda y un objetivo sobre el resultado fiscal, no incluye el tope de gasto. Sobre esta modificación subrayó que “es redundante, no agrega nada sino que introduce confusión y porque detrás de una regla de tope de gasto hay un componente ideológico y político que este gobierno no comparte. El gasto público no es esencialmente malo, tiene que estar dentro de los parámetros para manejar la política fiscal pero no es necesario la existencia de un tope de gasto para mantener las finanzas públicas de manera equilibrada”.
El tercer principio es la eficiencia, asumiendo que “las asignaciones presupuestales incrementales son modestas” se “invita” a que los ministerios “busquen en su interior espacios de eficiencia para poder reorientar gastos y prioridades de manera de poder ejecutar los objetivo y metas que están dibujando no solo a partir de la asignación presupuestal incremental sino también a partir de la línea de base, que no fue abatida en este período presupuestal sino que todos los organismos tomaron como línea de partida lo ejecutado en el 2024 con la única excepción del MIDES», aclaró.
Prioridades y restricciones
El ministro destacó que “reflejan en la medida exacta cuáles fueron las prioridades establecidas por el programa de gobierno del FA durante a la campaña” y que “responden a cumplir con los 63 objetivos establecidos en la campaña distribuidos en ejecuciones presupuestales que van a a estar a cargo de diferentes incisos»
Sobre las prioridades en primer lugar se encuentra la infancia y la adolescencia. El 40% de las asignaciones presupuestales incrementales están focalizadas en acciones que tienen que ver con la infancia y la adolescencia. En segundo lugar se encuentra la seguridad con el 12% de las partidas presupuestales; en tercer lugar el crecimiento que se ubica levemente por debajo del 12%, seguidamente está la salud con otro 12%, le sigue la “vulnerabilidad social que incluye la situación de calle” que implica el 10% de incremento y el rubro otros aglutina un 14%.
Oddone aseguró que “armar un nuevo marco de convergencia fiscal es el punto central del proyecto presupuestal” que se pretende, al final del período lograr “una mejora del resultado fiscal de aproximadamente 1.5% del PBI al final del período” lo que calificó como un resultado «equilibrado».
La asignación presupuestal tiene dos grandes componentes: las asignaciones presupuestales incrementales que para el 2026 se prevén de 140 millones, pero que convergen a una asignación presupuestal incremental al final del período de 240 millones de dólares. A su vez el presupuesto va incluir recursos para obras nuevas por 700 millones de dólares por año.
Reiteró en varias oportunidades que el marco es de restricciones «desafiantes pero al mismo tiempo manejables» y aseveró que el presupuesto prevé «superar el escenario de restricción fiscal más elevado al inicio de un período de gobierno desde el año 1995».
“Innovaciones tributarias”
El ministro de economía explicó que para lograr un incremento en el presupuesto se basan en dos “fundamentos”. Por un lado incrementando la “eficiencia de la asignación presupuestal” y por el otro lado algunas “adecuaciones tributarias».
Sobre lo tributario explicó que Uruguay está adherido a acuerdos globales en materia de tributación que incluyen el “impuesto mínimo global”. Aclaró que se trata de un impuesto que ya pagan los contribuyentes y que apunta a que las compañías trasnacionales que facturan más de 750 millones de dólares contribuyan en territorio uruguayo lo que ya están pagando en otras localizaciones o en otras jurisdicciones. Subrayó que “no constituye un incremento del impuesto para la corporación o para los contribuyentes que van a hacer frente a esto”.
Paralelamente se propone realizar “ajustes técnicos para establecer la equidad horizontal en impuestos que ya existen”. Por un lado “el tratamiento equitativo de ganancia de capital local vs el exterior”. Informó que en el 2011 se avanzó en gravar las rentas de capital derivadas de colocación exterior, «pero no se avanzó en los incrementos patrimoniales del capital mobiliario e inmobiliario que es lo que estamos haciendo ahora”. Puso como ejemplo el caso de una acción que se compra a 100 y se vende a 120; ese incremento de ganancia que tiene el inversionista por haber comprado esa acción no está hoy gravada cuando es una acción comprada en el exterior y va a pasar a estarlo, aunque reiteró que se trata de una corrección, puesto que no fue incluido en el momento de su creación pero ya existe.
Se introducen, también, cláusulas anti abuso para evitar que operaciones de compañías que compran y venden un activo en Uruguay puedan ser no gravadas en la medida que están alojadas en sociedades anónimas de países extranjeros, nuevamente señaló que se trata de una “adecuación”.
Finalmente se introduce una modificación “sobre el régimen de envíos express” que busca “equiparar horizontalmente los impuestos existentes». Informó que hoy las importaciones de cualquier monto superior a los 600 dólares están gravadas por IVA y por tanto se introduce un gravamen de un 22% a aquellas compras que se hagan por envío express, a la vez que se amplía la franquicia. Actualmente se puede comprar por 200 dólares tres adquisiciones y se incrementa hasta tres adquisiciones por 800 dólares.
“Se trata de un presupuesto que pretende encontrar un conjunto de oportunidades, es un presupuesto audaz en muchos sentidos porque es un presupuesto que tiene restricciones importantes, que introduce innovaciones tributarias y que permite darle fundamento y contenido a las iniciativas que el gobierno del FA, en el marco de las restricciones fiscales pero también en el marco del cumplimiento de los compromisos asumidos en campaña, puede ejecutar”, afirmó.
El presupuesto se presenta el domingo al parlamento y el viernes 5 de septiembre el equipo económico comparecerá a la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda de diputados para realizar la presentación a los y las legisladoras.





















