El diálogo de la seguridad social se encuentra en una etapa crucial en la que su Comité Ejecutivo, integrado por organizaciones sociales, instituciones del Estado y partidos políticos, comienzan a definir los posibles acuerdos que derivarán en un documento final que se entregará a el Poder Ejecutivo para su ejecución, ya sea vía decreto o por proyectos de ley enviados al parlamento.
Para conocer más en detalle la valoración de esta etapa y los posibles avances, acuerdos y propuestas, EL POPULAR entrevistó a Susana Muñiz, integrante de la Comisión Ejecutiva representando al Ministerio de Desarrollo Social; Miguel Eredia, representante por la delegación del Frente Amplio (FA) y Carlos Clavijo, representante del PIT-CNT.
Susana Muñiz
“El proceso de diálogo social ha sido un proceso bastante intenso, de muchas horas de trabajo, de muchas horas de intercambio”, comenzó diciendo Muñiz.
La Secretaria Nacional de Cuidados y Discapacidad recordó que durante el 2025 se recorrió todo el país y las organizaciones presentaron sus demandas y propuestas. Culminada esta etapa empezó el proceso de la construcción de acuerdos y documentos comunes. Rescató que este proceso más intenso se desarrolla “en un clima de muchísimo respeto, de mucho trabajo en la elaboración de cada uno de los documentos; hoy prácticamente están faltando pocos acuerdos y después de esto se presentará el borrador final”.
Consultada sobre los anuncios del presidente Yamandú Orsi en la Asamblea General, referido a los temas que están en discusión actualmente en el diálogo social, dijo que “estuvieron más que nada vinculados a los temas de infancia y los temas que tienen que ver con las jubilaciones y pensiones. Pero en realidad el diálogo aborda otros temas más que tienen que ver con la protección de trabajadores activos, ese es uno de los capítulos y el otro capítulo importante es de cuidados y en particular el tema del financiamiento de los cuidados donde todavía no está clara cuál es la solución final”.
Informó que también hubo instancias “internas” nivel del gobierno “estudiando diferentes escenarios para lo que es el financiamiento de los cuidados, pero veremos a qué se llega al final de todo esto”.
En cuanto a este punto, resaltó que hubo argumentos que señalaban, tal como pasó con la discusión sobre el FONASA, que señalaban que iba a ser un costo extra para los trabajadores, a lo cual Muñiz señala que este tipo de afirmaciones – que aclaró no vienen de parte de la representación de los trabajadores – parece responder a la falta conocimiento o estudio sobre “cuánto invierte cada familia uruguaya en el abordaje de los cuidados, los gastos del bolsillo que hay en las familias uruguayas son enormes” y que tal como quedó demostrado en la implementación del FONASA, una baja en el costo que las familias deben invertir de sus bolsillos en los cuidados.
También destacó cómo se observa desde el exterior el proceso que se lleva en nuestro país con respecto al diálogo social: “en el Sistema de Cuidado lo que vemos es que en los ámbitos internacionales todo el mundo mira con muchísima atención el tema del Diálogo Social en Uruguay, llama muchísimo la atención la institucionalidad que tiene Uruguay que hace que las políticas, por ejemplo como la de seguridad social, son políticas de Estado. Me parece que eso es un sello distintivo de nuestro país, que es importante mantener y que hace a la visión de la democracia que nosotros tenemos”.
Carlos Clavijo
Clavijo, que además es representante de los trabajadores y trabajadoras en el directorio del BPS señaló que lo fundamental ocurrirá en abril porque será el momento de la “redacción del documento a ver si podemos llegar a acuerdos”. Señaló que han existido “matices muy importantes, fundamentalmente en dos temas que ya se tocaron y falta uno por tocar: en el tema de la edad de retiro, ahí el FA sé que nos acompaña; el tema del lucro en la seguridad social, en el pilar 2 de ahorro individual, también tenemos matices y el tema del financiamiento que se va a tocar la semana que viene, con seguridad vamos a tener grandes diferencias porque nosotros venimos planteando dos cosas fundamentales , el 1% para el 1% más rico de la sociedad y además transformar el aporte patronal” y agregó que “en las discusiones que hemos tenido nos han dicho que no lo van a llevar”.
Más allá de esto, afirma que hay optimismo en que “en camino final, en el documento, vamos a lograr algunos avances y para esto estamos dialogando. Estamos convencidos que podemos cambiar la realidad de muchos compañeros y compañeras”.
Consultado sobre la presentación del tema del 1% en el diálogo social, explicó que se vinculó a la hora de la discusión sobre las “transferencias para niños, niñas y adolescentes, donde planteamos, con algunos actores que nos acompañaron, que tenía que haber un impuesto específico, más allá de las políticas que se generen para eliminar la pobreza, estamos hablando de educación, vivienda, trabajo, para poder erradicar la pobreza del Uruguay que no es un país pobre como para tener uno de cada tres niños sumergidos en la pobreza”.
Clavijo reconoció que se aspiraba a un diálogo social como en 2008 o en 2011 pero que no lo ha sido, lo han hecho un poco más amplio, pero ahí el tema de hablar con las organizaciones más representativas en aquel momento ayudó a tener grandes acuerdos, al ser más amplio es más difícil y complejo pero te da un indicio de lo que está pensando la sociedad y eso es bueno”, rescató.
A la hora de evaluar el proceso, es contundente al afirmar que “todo se resume a abril, lo que logremos, lo que no logremos, ahí te voy a decir cómo fue el diálogo social, si bueno o malo, si sirvió hacerlo de esta manera o no, lo importante es la base que tengamos, porque si hacemos un muy lindo diálogo, bien amplio, pero no llegamos a nada o no tenemos, justamente, los recursos para que lo que acordemos, implementarlo, el diálogo no tuvo sus frutos. En abril vamos a tener una opinión bien acabada de este diálogo. Fraternalmente se ha discutido con todas las organizaciones sociales, políticas, sin ningún problema, poniendo temas bastante duros arriba de la mesa y cada uno dando su opinión y eso está bueno porque de eso se trata una sociedad democrática como la que tenemos en Uruguay, pero después el tema es qué avances tenés, a dónde lográs llegar y qué mejoras en protección social va a tener la gente”.
Una novedad fue la propuesta que introdujeron de crear una comisión de seguimiento. “No va a ser un diálogo que empezó y terminó sino que habrá un seguimiento por parte de las organizaciones, eso aún no está explicitado como será, si nos reuniremos cada dos o tres meses para ver cómo van los temas que acordamos; porque al plan hay que darle control y el control es tanto de las organizaciones sociales, políticas, el gobierno de turno, juntándonos cada cierto tiempo para ir definiendo lo que acordemos en ese diálogo”, dijo al respecto.
Miguel Eredia
“Como FA tenemos las mayores expectativas, lo primero, como señalamos más de una vez, tiene que ver con que este diálogo en seguridad social y protección social es nada más y nada menos que el cumplimiento de parte del programa del FA, efectivamente el gobierno está cumpliendo con algo le propuso a la ciudadanía”, indicó el delegado del FA en la Comisión Ejecutiva.
Al igual que Muñiz y Clavijo, rescató la intensidad del trabajo, con dos reuniones semanales, el rol de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) presentando propuestas de texto para trabajar para intercambiar acerca del contenido de los mismos, “se les hace correcciones, se discute, con mucho respeto, pero una discusión franca y necesaria porque en definitiva estamos hablando del sistema de protección y seguridad social para los uruguayos y uruguayas. En este sentido se viene avanzando, en algunos temas con mayor nivel de acuerdo, hay otros temas que están un poco más atrasados”, señaló.
Abril aparece nuevamente como una frontera relevante en la que la OPP presenta una metodología de trabajo para “empezar a cerrar el preacuerdo o grandes avances que hay en la discusión de los distintos temas”.
Eredia recordó que la delegatura del FA tiene una función clara definida y aprobada por la Mesa política “donde plantamos un rol de articulador en el sentido de ver cómo hacer para que efectivamente podamos aunar cuestiones en las cuales hay distintos posicionamientos a los efectos de que surjan una cuestión que sea potable para todas las partes y de que alguna manera se concrete en medidas reales que hagan que el sistema de protección social avance porque, en definitiva, el gran beneficiado, si esto ocurre, es nada más y nada menos que nuestro pueblo, nuestra gente y particularmente los más carenciados”, concluyó.





















