Óscar Andrade durante una charla en un local del Frente Amplio, en Montevideo. Foto: Pablo Vignali / adhocFOTOS.

“La prioridad es no terminar a los cañonazos”

El Senador del Frente Amplio y la 1001, Oscar Andrade, fue entrevistado en el programa “Desayunos Informales" en torno al proyecto de ley sobre viviendas abandonadas que fue aprobado por unanimidad en el Senado y en diputados volvió a Comisión al no lograrse aprobar en el pleno. Andrade también se refirió a la participación de un militante comunista en la comitiva que con el presidente de la República, Yamandú Orsi, visitó al portaaviones estadounidense USS Nimitz . 

Un proyecto que tiene consenso

Andrade explicó que el proyecto, que busca agilizar los trámites de expropiación de viviendas abandonadas para ponerlas a disposición de un uso social, tanto para viviendas como para infraestructura pública, atiende una necesidad que es “de consenso” a nivel académico, social y político. 

Señaló que en las zonas segregadas territorialmente se duplica la cantidad de niños y niñas respecto a las no segregadas y que, en general, las políticas públicas se ven “obligadas” a reforzar esta segregación ante la necesidad de construir respuestas de emergencia; una dinámica, explicó el senador, que hace que “se rompan las ciudades”. 

“Muchas veces, para apagar los incendios, los intendentes, el Ministerio de Vivienda, se ven ante la obligación de comprar terrenos en la periferia para dar respuesta. Eso atiende una emergencia puntual, pero genera un problema a mediano plazo que es dramático. Que después no tenés transporte, no tenés servicios, no tenés iluminación, no tenés seguridad”, dijo. 

Un dato que muestra con claridad este fenómeno es el caso de Montevideo. La población es menor que hace cuatro décadas, sin embargo, creció en un 85% la población en la periferia en el mismo período. Las viviendas que quedan vacías en las zonas céntricas constituyen una “patología estructural severa». 

En Uruguay este problema alcanza los 100.000 padrones. De las 340.000 viviendas vacías que detecta el censo realizado en 2004, hay casi 100.000 padrones que están en esta condición. En muchos casos se trata de sucesiones que no se resolvieron, que  quedaron en litigio y luego terminan en situación de abandono.

Andrade explicó que el derecho a la expropiación existe hace 110 años pero el proceso del trámite jurídico es sumamente engorroso y la ley, que ahora está a consideración de la cámara de diputados, busca “desburocratizar el proceso jurídico cuando estamos hablando de viviendas vacías y degradadas”. 

Consultado del por qué no logró aprobarse en Diputados teniendo en cuenta, además, que fue aprobado en el Senado por unanimidad, Andrade señaló que las innovaciones propuestas por la oposición no son tales y confía en que “habrá consenso”. 

“Primero, se logró un amplio consenso con un método de trabajo que es inédito”, indicó refiriéndose al trabajo de la Comisión de Vivienda del Senado. Siete senadores representantes de todos los partidos recorrieron 14 departamentos, se reunieron con las Juntas Departamentales, vecinos y vecinas, intendentes “para llevar el tema a territorio, porque parte del trabajo que hicimos fue aterrizar el problema de la vacancia urbana por cada municipio del país”, destacó.

“Hoy tenemos la información consolidada de cuántas viviendas tapiadas hay en cada municipio del país.  Una vez que identificamos esto, lo que rompe los ojos de cada Junta Departamental, cada Intendente, de todos los partidos, es que es un problema gigante”, afirmó.

Andrade señaló que tiene expectativas modestas cuando finalmente la ley quede aprobada. “La expectativa es (que en) este periodo se haga alguna experiencia piloto por departamento, que se genere un inventario, que se consolide información. Sólo tenemos la información de las viviendas en vacancia urbana, pero no el tiempo. Y el tiempo que está vacante es importante”, afirmó.  

“Es de sentido común que tengamos una estrategia de acceso al suelo urbano para que nos permita cambiar el paradigma en todos los planos. O sea, aquello que decía Varela, de que los niños que se crían en el mismo banco de escuelas terminan entendiendo que no tienen más diferencias que sus talentos y eso contribuye a una sociedad democrática”, aseguró.  

También se refirió a los predios que son del Estado y están vacíos y dijo que esto es “ilegal”. 

Sobre la votación, el senador planteó que tal vez, si hubiese que hacer el proceso “de vuelta”, se invitaría a la comisión de vivienda de la Cámara de Diputados, para que acompañara el proceso y su complejidad en el territorio aunque manifestó confianza  en que se votará esta semana o la siguiente. 

Visita a portaaviones

Andrade, quien además es el secretario general del PCU, fue consultado sobre la visita de la delegación encabezada por el presidente de la República, Yamandú Orsi al portaaviones estadounidense. En particular, fue consultado sobre la participación en la delegación del prosecretario de la intendencia de Canelones, Diego Núñez, integrante del PCU. 

El senador señaló que es necesario pensar el episodio en el marco de un contexto y de un momento al que calificó como “muy dramático”. 

“Las acciones todas nuestras, del sistema político uruguayo, tendrían que ser contundentes y coincidentes en tratar de que se frene lo que está pasando en el mundo. Y eso no está pasando”, lamentó.

Y se refirió a su preocupación ante declaraciones como las del senador Sebastián Da Silva, pidiendo al presidente de EEUU, Donal Trump, “que vaya a Cuba y nos haga el favor de invadir”.

Andrade aclaró que su posición contraria a una intervención es para “cualquier país”, incluido aquellos con los que pueda tener opinión contradictoria como El Salvador. 

“Ni loco quiero que vayan a invadir El Salvador como no quería que invadieran Venezuela este año, o Panamá en el 89”, afirmó.

“Lo primero es que el mundo tiene que reaccionar a que (EEUU) no tiene derecho. No hay derecho. Como no hay derecho a las sanciones económicas. A mí me molesta mucho cuando se da por suyo que se pueden aplicar sanciones económicas. ¿En nombre de qué? ¿Qué te da derecho eso? Es violar toda la normativa internacional”, explicó y agregó, “en un momento en que se viola toda la normativa internacional, Uruguay tiene que estar muy contundente en eso. Lo está en la declaración. Pero la gestualidad es una gestualidad que a nosotros nos parece inoportuna”. 

“Tiene que haber una salida civilizada. Esa es la prioridad política número uno. Ningún debate interno puede pesar más que el que se evite una catástrofe global. ¿Esto va a pasar porque se haya visitado un portaaviones? ¡No! Pero eso es abiertamente inoportuno, ir a visitar un portaaviones nuclear en este contexto cuando te están anunciando invasión de países. No es posible que nosotros, un país pequeño además, pero además por razones de humanidad, no nos aferremos con uñas y dientes al derecho  internacional que está quedando muerto. Y en la ley del más fuerte, un país pequeño la queda, pero además, no es un problema de país, es de humanidad; la humanidad no debiera derivar a una catástrofe global”, sentenció.

Sobre la presencia del integrante del PCU en la comitiva que participó de la visita al portaaviones, Andrade manifestó que los medios de comunicación hicieron referencia a que se trataba de un “dirigente” del PCU y que esto no es así porque “los dirigentes del Partido Comunista los elige el Congreso. No es ni dirigente nacional, ni dirigente departamental”. 

También destacó que la situación de no haber consultado fue un agravante, porque “es evidente que hay una sensibilidad importante en el tema” y que la departamental de Canelones mantuvo una reunión este lunes con él para “escuchar las explicaciones”.

Y agregó que “este año determinamos que tiene que haber una prioridad que es: tenemos que ayudar a que el mundo no termine a los cañonazos. Cualquier acción que tomes tiene que decir ¡paren esto! Si esto deriva en un enfrentamiento, nadie lo gana”.

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