Tal y como estaba previsto, el presidente estadounidense Donald Trump, aterrizó en China, dando comienzo así a su segunda visita al gigante asiático.
La visita de Estado, en la que Trump se reunirá con su par Xi Jinping, abarcará del 13 al 15 de mayo y constituye la primera de un presidente estadounidense en ocho años.
A su llegada a China, Trump fue recibido, de acuerdo a Rusia Today (RT), “por una delegación encabezada por el vicepresidente chino Han Zheng”, así como por unos “300 jóvenes chinos uniformados que desfilaron con banderas de su país”, la guardia de honor militar y una banda militar.
De acuerdo a la agenda pactada, el jueves habrá “una reunión bilateral con el presidente chino, una visita al Templo del Cielo y un banquete de Estado, así como un almuerzo de trabajo el viernes”.
De acuerdo a la agencia de noticias, “se espera que Trump y Xi intenten estabilizar las relaciones entre sus países mediante acuerdos mutuamente beneficiosos”, tratando de “reducir las tensiones en una serie de cuestiones de la agenda internacional en las que sus posiciones divergen”.
En esta ocasión, el presidente estadounidense está acompañado, agrega el medio de prensa, por “los directores ejecutivos de más de una decena de las mayores empresas estadounidenses, entre las que se encuentran Apple, Cisco, Tesla, Goldman Sachs, Mastercard, Visa, Blackrock y otras”.
La cumbre, de acuerdo a lo informado por medios internacionales, entre el presidente estadounidense Donald Trump y su par chino Xi Jinping “se desarrollará sobre una agenda concentrada en cinco frentes principales: la guerra de Estados Unidos contra Irán, la cuestión de Taiwán, los aranceles bilaterales, las exportaciones chinas de tierras raras y, según The Wall Street Journal, una primera aproximación al control de riesgos de la inteligencia artificial”.























