La pasada jornada y por medio de una publicación reaalizada en la red Truth Social, el presidente Donald Trump sugirió “que su Gobierno está preparado para abrir un diálogo con Cuba”.
Según consignó Rusia Today (RT), Trump aseguró que la isla está “pidiendo ayuda en medio de una crisis económica cada vez más profunda”.
Una vez más el mandatario estadounidense, describió al país caribeño como “un “país fallido” y aseguró que aunque “ningún republicano se había dirigido a él con respecto a este asunto, él estaba abierto a las negociaciones”.
“Ningún republicano me ha hablado jamás sobre Cuba, que es un país fallido y que solo se dirige en una dirección: ¡hacia abajo! Cuba está pidiendo ayuda, ¡¡¡y nosotros vamos a hablar!!! Mientras tanto, ¡yo me voy a China!”, escribió Trump.
Este nuevo comentario del presidente, añade RT, “se produce en un momento en que su administración ha intensificado significativamente las sanciones contra Cuba”.
Cuba por su parte, a través de su presidente Miguel Díaz-Canel, ratificó que ella “no representa una amenaza ni pretende desafiar a ninguna otra nación”, lo que no significa que Cuba tema “plantarle cara a ninguna agresión externa”.
«Cuba no amenaza, ni desafía, pero tampoco teme», escribió el mandatario en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Díaz-Canel hizo un llamado a recordar que «en más de 6 décadas de Revolución socialista, a 90 millas de EE.UU., jamás ha salido» de la Isla, «una sola acción ofensiva contra la seguridad nacional de ese país».
«En todo caso”, agregó el dirigente cubano, “y así está probado, documentado y hasta reconocido por organismos internacionales y agencias estadounidenses de administraciones anteriores, Cuba ha contribuido con EE.UU. a preservar su seguridad en el enfrentamiento a delitos transnacionales de diversa índole».
En contraposición a esta postura del gobierno cubano, añadió, «Cuba ha sido objeto de incontables acciones ofensivas fraguadas desde ese territorio, en todos estos años de Revolución, que han dejado miles de cubanos heridos o muertos, lo que ha obligado a La Habana a trabajar en todo este tiempo para enfrentar con firmeza y serenidad las amenazas que llegan» desde Washington”, una posición que aseguró, sería seguida «hasta las últimas consecuencias».
«Señalar a Cuba como amenaza es, en primer lugar, cínico. Por lo que prueba la historia y por lo que dicen los hechos ahora mismo: cada día sale una nueva amenaza de EE.UU. hacia Cuba», reclamó el presidente cubano, que denunció el accionar estadounidense dirigido a producir “una construcción narrativa sobre la cual seguir asfixiando al pueblo cubano, además de escalar a un conflicto que pudiera tener consecuencias inimaginables para los dos pueblos y para la región entera”.
El mismo martes, el Gobierno de Cuba calificó como una «mentira» más, “el supuesto ofrecimiento de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria” su vecino del Norte y que fuera anunciado por el secretario de Estado de la administración republicana , Marco Rubio.
La denuncia fue realizada por el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, que escribió en redes sociales “que alguien debería preguntarle a Rubio sobre la fábula del supuesto ofrecimiento de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria».
«Sería bueno saber quién específicamente aportaría el dinero, si se entregaría en efectivo para necesidades fundamentales, como combustibles, alimentos y medicinas, o si sería una entrega material y de qué y a cuál empresa o agencia se le comprarían los productos», añadió Rodríguez quien sobre cómo sería la distribución de esos supuestos recursos “y cuándo se oficializaría el ofrecimiento a las autoridades cubanas”.
«¿Será una donación, un engaño o un sucio negocio para cercenar nuestra independencia? ¿No sería más fácil levantar el cerco de combustible? Mienten: una mentira de 100 millones de dólares», concluyó expresando el canciller cubano.























