El pasado lunes, la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) denunció mediante un comunicado que “la decisión de la Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU) de retirarse de los ámbitos de negociación colectiva de los Consejos de Salarios, y de haber interrumpido de manera unilateral y abrupta –sin previo aviso a las partes- el natural espacio de diálogo”.
Ante este accionar, la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea señaló su voluntad y “disposición al diálogo y a defender los ámbitos naturales de la negociación colectiva”, en el entendido de “que allí es dónde todas las partes debemos encontrar los caminos de solución a nuestras posibles diferencias”.
“La FTIL hará valer su legítimo derecho a la defensa de los intereses de las y los trabajadores y creemos que los Consejos de Salarios son el marco natural para ello. Por tanto, rechazamos cualquier tipo de desplante o intento de vaciamiento de una herramienta que es parte del marco normativo del país” enfatizaba la organización en su comunicado, al tiempo que alertaba que si no había modificaciones en las posturas de la CILU y el sector empresarial en su decisión “de no presentarse ante los ámbitos de negociación colectiva del Ministerio de Trabajo, los diferentes sindicatos integrantes de la FTIL”, se comenzarían “a adoptar medidas de paro de 2 horas por turno, a partir del próximo miércoles 15 y hasta el martes 21 de diciembre”.
Al tiempo que no se descartaba la profundización del conflicto si no había variaciones en las posiciones de la CILU y el sector empresarial, la FTIL ratificaba que las y los trabajadores no buscaban controversias, pero que se mantendrían firmes en la defensa de los derechos de los trabajadores.
En una “puesta a punto” de la situación, la secretaría de propaganda de la Confederación de Sindicatos Industriales (CSI) informó que, en contacto con Enrique «Quique» Méndez dirigente de la Federación y Secretario de Organización del PIT-CNT, este afirmó que “CONAPROLE pateó la mesa de negociación colectiva entre CILU y FTIL», al retirar unilateralmente a la Cámara de Industria Láctea del Uruguay (CILU) de los ámbitos de negociación colectiva.
La decisión no dejó otra opción que la adopción de medidas de lucha, señala el posteo realizado por la CSI en su cuenta de Facebook.
El diferendo con CONAPROLE, surge cuando ante la falta de avances y respuestas concretas a los planteos del sindicato (AOEC-FTIL), se resolviera trabajar a reglamento, una medida que solo se aplicaba para el sector de oficio de Planta 8 y en el sector de Oficio del Centro industrial Montevideo.
“Es justamente, en respuesta a esta resolución del sindicato que, CONAPROLE decide retirar a la CILU de los ámbitos de negociación en los Consejos de Salarios”, señala Méndez quien agrega que “la medida de CONAPROLE no es nueva”, ya que en otras oportunidades había adoptado “posturas radicales de este tipo y en esta oportunidad, su desplante contó con el respaldo de la Cámara de la industria Láctea (CILU)”.
El dirigente gremial agregó, señala el posteo de la Confederación, que, “en otras oportunidades en el marco de distintas negociaciones sobre situaciones conflictivas de otras empresas, no sucedieron hechos de la actual magnitud e incluso remarcamos que cuando atravesamos situaciones tales como sanciones a trabajadores por aplicar las medidas sindicales, la FTIL nunca se retiró de la negociación colectiva”.
Desde la FTIL, se apela “a la sensibilidad de las autoridades nacionales, particularmente al Ministerio de Trabajo para que intimen a CONAPROLE y la CILU reconsiderar su actitud totalmente intransigente y retomen al ámbito del diálogo y la negociación, tal como establecen las normativas nacionales vigentes”, resalta el dirigente sindical quien subrayó se confía en que el ministro de Trabajo y la Dirección Nacional de Trabajo (DINATRA ) reencauzarán los canales naturales de negociación”, para arribar “a una rápida solución favorable para las partes”.
Rolando Arbesún





















