Panamá decidió seguir el camino de El Salvador en su estrategia de lucha contra el delito.
Según informó el propio presidente panameño Raúl Mulino en la red social X, el enfoque será similar al usado por Nayib Bukele en El Salvador.
Bajo la denominación de “Operación Panamá 3.0”, la estrategia, anunció Mulino “tiene como objetivo librar a Panamá de las pandillas”.
“A partir de hoy”, añadió el mandatario panameño, “iremos casa por casa, finca por finca, o donde se escondan los pandilleros para ponerlos donde pertenecen: en la cárcel”.
Dichas “misiones”, agregó, se mantendrán “hasta que las calles vuelvan a ser de la gente decente y trabajadora”.
“No habrá escondites para los delincuentes”, enfatizó Mulino.
Según el portal de noticias MercoPress, que cita como fuente al presidente panameño, “la nueva estrategia involucrará 1.032 agentes adicionales de la Policía Nacional, 50 motocicletas y 100 vehículos de distinto tipo para fortalecer la presencia en las calles con el fin de proteger y defender a los panameños honestos”.
Según el mandatario el delito se aprovechó durante muchos años “de la falta de liderazgo”, pero, subrayó, “eso se acabó”.
“¡En mi gobierno el que lo hace paga! Mi compromiso es con los panameños honestos y no descansaré hasta ver a Panamá como el país más seguro en la región“, reiteró Mulino, quien prometió que a partir de ”ahora vamos a recuperar los barrios y sacaremos a las pandillas de ellos”.






















