Bolivia cerró el 2021 con un incremento del 6,11% de su Producto Interno Bruto (PIB).
El crecimiento económico del país se adjudica a una serie de medidas gubernamentales las que sumadas a otras variables permitieron reanimar una economía que, en el curso del año 2020 experimentara un decrecimiento de un 8,8%.
La información fue aportada por la responsable de la cartera de Planificación del Desarrollo, Gabriela Mendoza.
Luego que el actual presidente Luís Arce del Movimiento al Socialismo (MAS), asumiera la presidencia del país andino en noviembre de 2020, se comenzaron a implementar acciones que aseguraran la aplicación del proyecto económico existente desde el 2006, caracterizado por una fuerte inversión pública y “una administración más equitativa del excedente socialmente producido en Bolivia”.
La caída sufrida en la economía del país durante el gobierno de la usurpadora Jeanine Áñez, se ha ido revirtiendo “de forma paulatina a través de la intervención estatal y bajo la orientación de una política económica productiva y creadora de nuevo valor”, destacó el portal KaosenlaRed.























