Las relaciones entre Rusia y China, declaró el presidente Vladímir Putin, “han alcanzado un nivel verdaderamente sin precedentes”.
La afirmación del mandatario ruso se produce tras las conversaciones mantenidas con su homólogo chino, Xi Jinping, en ocasión de cumplirse el 25.º aniversario del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación entre ambos países.
De acuerdo a Putin, dichos vínculos son “autosuficientes” y “no dependen de la coyuntura mundial actual”,por lo que constituyen un “modelo para la construcción de relaciones entre estados y pueblos”.
Las negociaciones matenidas durante la vist del residente ruso a Pekín, fueron definidas como “cálidas, constructivas y de camaradería” y durante las mismas se “abordaron en detalle todas las cuestiones clave de la cooperación bilateral”.
Como resultado de la cumbre entre ambos mandatarios fue firmado, de acuerdo a lo informado por TeleSur, una declaración conjunta donde se ratifica “el fortalecimiento de la asociación integral y la cooperación estratégica, así como otra referente al establecimiento de un mundo multipolar y un nuevo tipo de relaciones internacionales”.
“En total”, añade el medio de prensa, “se suscribieron unos 40 documentos intergubernamentales, interinstitucionales y corporativos, orientados a profundizar la integración en diversas áreas prioritarias entre los que figuran la declaración conjunta de apoyo al libre comercio y al multilateralismo, el acuerdo de cooperación en medios de comunicación y eventos conjuntos, y un memorándum sobre la puesta en marcha del Instituto Ruso-Chino de Investigación Innovadora, entre otros”.
La visita del mandatario ruso reafirmó, además, “la alineación estratégica de Moscú y Beijing frente a las presiones geopolíticas occidentales”, en tanto que la firma de los nuevos acuerdos “consolida una arquitectura de cooperación que abarca desde la seguridad energética hasta la coordinación diplomática en foros multilaterales”, lo que demuestra “la voluntad de ambas potencias de operar con autonomía financiera y política”.
Tras la reunión mantenida con el presidente ruso, el mandatario chino, Xi Jinping, llamó a asegurar la paz en Oriente Medio, reconociendo que “la región se encuentra en un momento crítico de transición entre la guerra y la paz”.
De acuerdo a Xi Jinping resulta urgente “poner fin de forma integral a los combates en la región” y enfatizó que “reanudar la guerra es inaceptable”.
De acuerdo al mandatario chino “la escalada bélica no solo genera un sufrimiento humanitario incalculable, sino que también desestabiliza profundamente las dinámicas económicas globales”.
Cesar las hostilidades, añadió “contribuiría significativamente a reducir el impacto negativo que los enfrentamientos han causado en la estabilidad energética, las cadenas de suministro y el comercio internacional”.
China, recalcó su presidente, ha presentado “una propuesta de cuatro puntos para salvaguardar y fomentar la paz y la estabilidad en Oriente Medio, con la esperanza de consolidar aún más el consenso de la comunidad internacional, contribuyendo así a reducir las tensiones, detener la guerra y promover la paz”.






















