Danilo Trelles, de fundar Cine Arte a denunciar dictaduras

Fundó Cine Arte, fue periodista, crítico, comunista y amigo de Allende.

Pablo Silva Galván

Danilo Trelles hizo muchas cosas en su vida. Fue periodista, escritor, guionista, crítico y realizador de cine, fue asesor de Salvador Allende, gerente de la aerolínea escandinava SAS; trabajó junto a Nelson Pereira dos Santos en Brasil y fue fundador y director de Cine Arte del Sodre. Y fue comunista, por lo menos desde 1939 según consta en los archivos de Inteligencia del Ministerio del Interior. Fue eso y mucho más a lo largo de su extensa vida.
En la web Anáforas, perteneciente a la Facultad de Información y Comunicación (FIC) de la Universidad de la República (Udelar), se puede encontrar profusa información sobre Trelles, así como decenas de artículos y guiones de su autoría.
Para conocer la trayectoria vital de este hombre universal uno puede guiarse por el prontuario del Ministerio del Interior, un detallado informe de lo que hizo en su vida donde solo faltan los momentos en que iba al excusado, o seguirla en base a testimonios de quienes lo conocieron y por su propia obra. Intentaremos un ejercicio combinado.
Trelles nació el 15 de setiembre de 1916 en la ciudad de Minas y falleció en Montevideo en 2000. Entre medio viajó mucho, escribió, hizo cine y se comprometió con los cambios sociales y políticos en Uruguay y el continente. En 1939 se habría afiliado al Partido Comunista (PCU) y si bien no consta una importante vida orgánica se sabe que participó en los diversos esfuerzos de los trabajadores del arte tanto por su unidad como por su compromiso social. Fue integrante del Movimiento de los Trabajadores de la Cultura del Fidel. Incluso integró la lista del Fidel en 1962 al mismo al Consejo Departamental de Montevideo. Estuvo casado con Carmen Recarey Queijó, funcionaria de la Universidad del Trabajo, donde fuera dirigente de la vieja Federación Uruguaya de Docentes y Administrativos de la UTU (Fudaut), antecedente de la actual Asociación de Funcionarios de UTU (Afutu). Afiliada al PCU ocupó diversas responsabilidades.
Tuvo un breve periodo como crítico de cine en Marcha a donde lo llevó Carlos Quijano conocedor de sus amplios conocimientos en la materia. Por esos años, comienzos de la década de los 40, es convocado por el Sodre para la creación del Cine Arte, hoy Archivo de la Imagen. “Cine Arte es obra personal de Trelles”, afirma sin dudarlo Manuel Martínez Carril en un artículo publicado a la muerte del realizador. Desde 1942, agrega Martínez Carril, “exhibe las obras maestras de un cine todavía joven, inventa los festivales internacionales de cine documental y experimental, atrae hasta Montevideo a grandes maestros (John Grierson, Bert Haanstra, Nelson Pereira dos Santos, Fernando Birri, Joris Ivens), agrega un concurso nacional, inicia la formación de un público y una cultura cinematográfica en el Río de la Plata. Durante casi veinte años es un referente internacional”.
Por esos años Trelles trabaja en simultáneo para la aerolínea escandinava SAS, de la que llegaría a ser gerente general, lo que le permite contactos con realizadores y traer al país copias de películas.
En 1949 participa de la realización de uno de los filmes icónicos del cine uruguayo de esos tiempos como lo fue “Pupila al viento”, dirigida por Enrico Grass. Trelles fue codirector y productor. La banda sonora contó con la palabra, nada menos, que del gran Rafael Alberti. El filme, una crónica del faro de Punta del Este, recibió elogiosas críticas tanto en el país como en el exterior así como numerosos premios. La película hoy es preservada por la Cinemateca Uruguaya y puede verse en Youtube.
Pese a que en 1962 SAS los traslada a su sede de Estocolmo sigue trabajando en cine. Es así que colabora con el gran cineasta brasileño, también comunista, Nelson Pereira Dos Santos en “Vidas Secas”, formidable adaptación de un cuento del escritor Graciliano Ramos sobre la vida de los explotados en el Nordeste brasileño. Junto a Dos Santos produce “Mandacarú vermelho” y “Boca de ouro”.
Cuando en 1970 Salvador Allende, con quién lo unían lazos de amistad, gana las elecciones Trelles se traslada a Chile en donde desempeña tareas como asesor del presidente. Cuando llega el golpe de Estado de Pinochet, Trelles se encuentra en Europa y ya no puede volver. Su casa de Santiago es allanada y sus pertenencias confiscadas. La recuperación de sus pertenencias le llevaría un largo proceso ante la Justicia de Chile una vez finalizada la dictadura. Según señala el acta del allanamiento, efectuado por la Fuerza Aérea, le fueron retenidas dos filmadoras, un trípode y un automóvil Mercedes Benz de 1968.
Por ese tiempo se lo acusa de ser el responsable del ingreso de armas en forma clandestina al país para equipar a milicias populares. Una acusación absurda nunca comprobada. El trabajo de Trelles en Chile iba por otro lado, con atención preferentemente hacia la cultura y el cine, además de su trabajo como representante de la SAS.
A partir de ahí vivió en Europa, compartiendo el exilio con miles de compatriotas. Se retiró de la SAS y se instaló en España donde colaboró con el diario El País, fue corresponsal de El Día de México. Desde estos medios denunció al imperialismo, la guerra, las dictaduras del Cono Sur y la tortura. Fundó una productora de cine que tuvo el respaldo de la cineasta, luego ministra, Pilar Miró. Colaboró con Alexis Hintz en su película “Crónicas del exilio” aportando material de archivo.
Ya en los 90 se desempeñó como corresponsal del semanario Brecha aunque nunca regresó definitivamente al país. Falleció el 6 de enero de 2000.
Poco antes de fallecer escribió un análisis sobre el panorama electoral de 1999, año en que la reforma constitucional le robó la victoria al Frente Amplio. En ese artículo, inconcluso y que nunca llegó a ver la luz, señala que el FA “tiene en sus manos las mejores oportunidades para cambiar la historia política del país”. No fue posible. Hubo que esperar cinco años más, pero ya Trelles no pudo verlo.

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