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“Día de la unidad frenteamplista”

Este 25 de Agosto miles de frenteamplistas conmemoraran el Día del Comité de Base en todo el país.
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EL POPULAR dialogó con Manuel Ferrer sobre el significado y la importancia del 25 de Agosto y de los Comité de Base para el Frente Amplio, en la historia y en el presente signado por el impacto de la pandemia y el impacto de la restauración conservadora.

Ferrer es militante del Comité de Base Cuaró, de la Coordinadora D, de Montevideo y es también delegado por las bases a la dirección del Frente Amplio.

-¿Qué significa el 25 de agosto para las y los frenteamplistas?

-El 25 de agosto significa lo mismo que siempre: el día de la unidad frenteamplista, el día de la alegría, el día de la lucha y de reivindicar la forma peculiar que constituyen los Comités de Base, que es lo que marca la gran distancia entre el Frente Amplio (FA) y otras tantas experiencias de unidad de la izquierda. El elemento Comité de Base, incluido en todos los estamentos de dirección del Frente, es lo que lo distingue de otras experiencias que se quedaron en la unidad de partidos o corrientes políticas. El Frente instituyó algo que el pueblo uruguayo había creado por sí mismo y que ha garantizado a lo largo de sus casi 50 años de vida, la unidad como elemento distintivo, un lugar donde se juntan todas las corrientes ideológicas, políticas y tendencias para la militancia conjunta y esa variedad que va barrio por barrio, pueblo por pueblo, es la que posibilita y ha posibilitado a lo largo de este tiempo la unidad.
Y también a lo largo de estos 50 años con todo lo que ha pasado en la vida del país, por citar algunas cosas la dictadura y los 15 años de gobierno frenteamplista, con la lucha contra el neoliberalismo en el medio, los Comités de Base han sido garantía de mantener el rumbo. Nadie puede decir que las propuestas del Frente Amplio son las mismas que en 1971 cuando se fundó, sería un disparate, pero sí están orientadas por la misma vocación y el mismo sentido de transformar la patria.

-Eso es lo permanente y sustantivo, pero cada año es distinto: ¿Cómo se vive en medio de la pandemia, el gobierno nacional de derecha y ante las elecciones departamentales y municipales?

-Sin duda este año tiene un color muy especial. El gobierno de derecha va con fuerza, está blindado mediáticamente y está aplicando un programa que no es otra cosa que el programa que escondió en la campaña electoral mientras nosotros tratábamos de que lo expresara. Ese programa que es neoliberal, conservador, regresivo y además demostró algo que intuíamos pero que ahora se está expresando de forma mucho más cruda, que es un programa del rencor. Las clases dominantes tienen rencor a los avances provocados por los 15 años del gobierno de izquierda. Tienen rencor por las 8 horas del trabajador rural, por los aumentos salariales generalizados. Tienen rencor porque las empresas públicas, que ellos denostaron, terminaron fortalecidas, a pesar de todo lo que dicen.
De manera que este 25 de agosto también es un momento de resistencia, es un cumplir el “no te rindas” que nos regalara Tabaré Vázquez el 28 de febrero de este año, mostrando presencia, mostrando vigencia y con la mano tendida al compañero para salir adelante.
La pandemia es un cataclismo global, afortunadamente en Uruguay no ha sido un cataclismo sanitario, pero sí lo ha sido en múltiples aspectos, en particular el económico, miles de familias quedaron sin ingresos o con sus ingresos muy resentidos, el deterioro de las condiciones económicas de buena parte de nuestro pueblo es agudo, muy rápido, y ahí están los Comités de Base tendiendo la mano, organizando redes de solidaridad, levantando la Intersocial por todos lados, juntándose con sindicatos, con organizaciones sociales y todo lo que se mueve, todo lo que tiene reflejo popular, para poder paliar, porque no es otra cosa lo que se puede hacer, mano a mano las situaciones más graves que está viviendo el país. Poniendo la chapa en un techo, alimentado ollas populares, repartiendo canastas, todo fruto de una red popular que es histórica, a la que los militantes de un tiempo a esta parte no estábamos acostumbrados, sí quedaba la memoria en nuestro pueblo y así fue que, como un reflejo, sin orden de nadie, surgió la solidaridad de arroparnos con nuestro propio pueblo.
Y, en ese contexto, están las elecciones municipales que, más que para los Comités de Base, para el conjunto del FA y para el pueblo uruguayo, son una parada muy importante. El Frente no ha terminado de procesar el balance de la derrota electoral, está claro que es derrota y el pueblo está viviendo las consecuencias. Y ahora con las elecciones departamentales nosotros nos hemos fijado el objetivo de generar esfuerzos de inflexión. Es decir, nosotros perdimos las elecciones por muy poquitos votos, hablando del balotaje, y es posible, trabajando bien, junto a nuestro pueblo, revertir esa tendencia. Y plantar en el escenario electoral de todo el país, la posibilidad -intacta- de volver a tomar las riendas del gobierno. Con las limitaciones que las riendas del gobierno siguen teniendo pero también con la posibilidad de atender las demandas más urgentes de nuestro pueblo, preparando -ese es un tema que va a ser de honda discusión entre los frenteamplistas- las condiciones para no solo mitigar la situación más aguda sino efectivamente tender a que el conjunto de nuestro pueblo viva con niveles crecientes de igualdad y de libertad.
De manera que el 25 de agosto también tiene este contenido donde los frenteamplistas hemos concentrado en la defensa de los gobiernos que tenemos, el avance en todos los gobiernos municipales y centrar la historia no solo en lo departamental sino en la posibilidad de ganar en los municipios. Hay condiciones electorales aquí en Montevideo para ganar la inmensa mayoría de los municipios, hoy tenemos 6 de 8, es posible recuperar alguno más y eso dependerá de la generosidad y la conciencia que los frenteamplistas sepamos construir para conquistar el voto del ciudadano. Votar a cualquiera de los tres candidatos a Intendente es elemental, más allá de que las encuestas dan como victorioso al Frente Amplio, pero votar al candidato a alcalde del FA en el lugar que sea, significa tomar partido por una forma de hacer política popular y con la gente. Menospreciar el gobierno de cercanía, como muchas veces hemos hecho, o quedarse en el galimatías electoral y decir “este no me convence y al otro no le conozco” es regalar espacios de decisión a una oligarquía que, como están mostrando estos meses, viene por todo.

-¿Cómo se proyectan hacia el futuro los Comité de Base?

-Hay una discusión, que no es nueva, pero que se renueva año a año, que tiene que ver con la vigencia de los Comités y es bueno para el Día del Comité de Base hacer una reflexión sobre eso. Y yo quería dar dos ejemplos, el primero ya he hablado un poquito, tiene que ver con el ejercicio de la solidaridad, esos Comités de Base son los que están facilitando que, sin exagerar, miles de familias estén completando su alimentación. Y eso es el Frente Amplio, eso es la expresión más auténtica de que los Comités de Base no son un club político de los partidos tradicionales ni son un apoyo anquilosado para que fulanito o menganita pese más no sé dónde. Son una organización auténtica del pueblo uruguayo para dar una respuesta popular.
Lo otro es lo que pasó en la campaña electoral. El Frente Amplio retrocedió llegando a niveles de votación como los que habíamos tenido en el año 99, y fueron esos Comités de Base, tantas veces ninguneados, postergados, desfinanciados y vilipendiados -incluso desde las filas del FA – los que fueron capaces de movilizar a miles de frenteamplistas para salir a hablar con decenas o quizá cientos de personas y generar un balotaje de pánico donde estuvimos al borde de la victoria. Es cierto, no fue suficiente, pero sí queda la tranquilidad de que todos los frenteamplistas, tuvieron un Comité de Base para acercarse -después del resultado en octubre- y para ser útiles y estar organizados en algo serio que nos puso casi a las puertas de la victoria. Ese es el instrumento que Seregni reivindicó a lo largo de toda su historia, de toda su vida como presidente del FA, ese es el elemento que celebramos el 25 de agosto. Ese martes se les recomienda a todos los lectores de EL POPULAR que se acerquen a su Comité de Base, porque así se van a encontrar con otros frenteamplistas con las mismas alegrías, frustraciones y anhelos, será un momento de reencuentro, de celebración y de compromiso, de renovar las ganas de luchar organizadamente por un país con plena igualdad.

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