Diez años de la Ley de Responsabilidad Penal Empresarial

Paola Beltrán

Hoy 25 de marzo se cumplen diez años de la aprobación, en 2014, de la Ley de Responsabilidad Penal Empresarial. Una Ley que nació desde el corazón del movimiento sindical y que significó un cambio sustancial en la baja de siniestros laborales. Fue con lucha y organización, sin dudas, que se logró semejante hito legislativo.

Los números redondos siempre son buen momento para hacer balances y por eso EL POPULAR entrevistó a Daniel Diverio, secretario general del SUNCA, que fue, además, el sindicato que encabezó esta conquista junto al resto del movimiento sindical.

Oscar Andrade en el año 2014 cuando era secretario general del SUNCA. Santiago Mazzarovich/adhocFotos.


Una Ley con lucha

Primero que nada, Diverio destacó “lo acertado que estuvimos los trabajadores y trabajadoras cuando reclamamos la construcción de una alternativa, que es justamente esta Ley, para ayudar a resolver el problema de los siniestros laborales”.

En aquel entonces, Oscar Andrade, actual senador, era el secretario general del SUNCA a la vez que Diputado suplente por la 1001. Al momento de presentar el proyecto de Ley el Sindicato le pide que asuma su banca y fuera “parte constructor de este proyecto de Ley de Responsabilidad Penal Empresarial”.


En ese momento inicial “nos encontramos con mucha hostilidad de todo el sector empresarial, de toda la derecha en su conjunto, involucramos ahí al Partido Independiente, que anunciaban que esto era una Ley inconstitucional, que no iba a resolver el tema y también, entre otras cosas, que podía generar desocupación porque muchos empresarios al ver la posibilidad de pasar por la justicia iban a abandonar su actividad. Con mucho terrorismo, si se puede decir, en la forma de sus declaraciones”, recordó.

“Fue una discusión muy fuerte la que se dio y creo que los trabajadores y trabajadoras cumplieron un papel fundamental en la discusión, en las grandes movilizaciones; cuando se votó, el Parlamento estaba rodeado de trabajadores y trabajadoras”, señaló.


Y agregó que “es una Ley que, a pesar de la opinión de la derecha, a pesar de la opinión del sector empresarial y a pesar de las vacilaciones de algunos compañeros de izquierda, logró salir con mucha fortaleza porque fue una Ley que tiene en su espalda movilizaciones de miles que fueron los que empujaron para que saliera, eso es lo primero que tenemos para analizar. Lo segundo que tenemos para analizar es que, a partir de 2014, cuando se vota la Ley, que no es mágica, se empezaron a construir nuevas herramientas que permitieron bajar sensiblemente la cantidad de siniestros laborales. En la construcción en particular teníamos un promedio de 7500 siniestros por año, este último año cerramos con menos de 2500 siniestros laborales. A pesar de que es mucho, hubo un descenso importante”.

Entre las herramientas a las que hizo referencia el Secretario General del SUNCA se destacan el derecho a asamblea mensual de seguridad, el derecho a una charla de instrucción para preparar al trabajador previo al ingreso al trabajo, el derecho de tener un delegado/a de seguridad elegido por los trabajadores y trabajadoras del centro de trabajo que tenga la potestad de paralizar parcial o totalmente la obra si constata que hay un riesgo de siniestro laboral, la obligación de las empresas de tener técnicos prevencionistas y una serie de denuncias penales que obtuvieron fallos favorables para los trabajadores. “Resultado de esto fue de que hubo un mayor compromiso del sector empresarial de generar las condiciones para que hubiera menos siniestros laborales”, puntualizó.

Diverio señaló que todas estas herramientas contaron con la “garantía fundamental que es la propia organización sindical en cada centro de trabajo”.

Sin embargo, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres, consultado sobre por qué continuaban bajando los siniestros de trabajo argumentó que había una mayor sensibilidad del sector empresarial y a su vez una mejor tarea de inspección de su Ministerio. “Lo que se olvidó de decir el ministro es que existía esta Ley, de que se generaron nuevas herramientas y también se olvidó de decir que en el 2014 él era Senador de la República y votó en contra de esta Ley”.

Paro nacional y movilización del SUNCA desde el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social a la Cámara de la Construcción en Montevideo Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS.

Nuevas herramientas

Hace unos pocos días ocurrió un siniestro laboral en El Pinar, Canelones que terminó en el fallecimiento de un trabajador lo cual demuestra que aún faltan herramientas para cuidar la vida. En este sentido, explicó que ya desde el gobierno anterior y también en este, están reclamando la creación de una Fiscalía especializada en siniestros laborales ya que han detectado que ocurren muchos siniestros a lo largo y ancho del país, en la construcción y otras industrias, y la gran mayoría, más del 90%, sin que se genere la denuncia a la fiscalía. La justicia no actúa de oficio para investigar por qué sucedió ese siniestro, si hubo alguien que no cumplió y si hubo algún responsable.

“Tuvimos reuniones con el Fiscal de Corte Juan Gomez y está claro que él, igual que los Fiscales anteriores, comparten con nosotros la necesidad de la creación de esa Fiscalía. Lo que te dicen es siempre lo mismo: la falta de presupuesto es una traba. Nosotros preguntamos cuál es el precio que tiene la vida de un trabajador, que mueren muchas veces por el incumplimiento de la normativa”, denunció.

Otra herramienta que los trabajadores consideran que puede ayudar es generar una lista de empresas infractoras. El objetivo es que aquellas empresas que incumplen permanentemente las normativas sobre el derecho a la salud laboral y la seguridad tengan una quita de puntos a la hora de las licitaciones para obra pública. Esta iniciativa fue planteada en varias oportunidades en los distintos Ministerios que tienen que ver con la industria como el Ministerio de Transporte, Ministerio de Industria, Ministerio de Vivienda e incluso en el Ministerio de Trabajo. “No hemos tenido suerte de que se incorpore en las licitaciones el control de las empresas infractoras que tenemos en Uruguay”, lamentó.

Las fallas en la Inspección del trabajo

El dirigente denunció la falta de disposición o por lo menos de un plan de controles en cuanto a la fiscalización de los centros de trabajo. “Lo primero que se da en el interior es que muchas veces los compañeros hacen la denuncia anónima de una situación irregular en una obra, porque no pueden correr el riesgo de que los puedan despedir y muchas veces el sector empresarial se entera antes de que llegue la inspección al centro de trabajo; ese es un primer problema. Nosotros creemos que el equipo de fiscalización de las obras de inspección no debería ser un equipo que está continuamente ubicado en cada ciudad o en cada departamento porque eso genera cierta identificación, debería ser otro tipo de equipo que sea mucho más amplio”.


Paralelamente reclaman al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) la creación de una bolsa o lista de técnicos prevencionistas y que las empresas contraten de ese listado asegurando, de esta manera que los técnicos tengan la independencia de poder llevar adelante sus tareas y resolver.

“Muchas veces pasa que esos técnicos prevencionistas son tomados por las empresas y les hacen la entrevista, lo sienta en un sillón, les dicen que son parte de la empresa, les dan un casco blanco y muchas veces, no todos, esos técnicos prevencionistas cuando tienen que tomar una decisión en un centro de trabajo la toman con una mirada desde el sector empresarial y no con una mirada de independencia como técnico para, justamente, tratar de que los trabajadores y trabajadoras no corran riesgos”, explicó.

Finalmente, señaló la necesidad de que el MTSS trabaje en coordinación con la Fiscalía. Se generan siniestros mortales, graves y leves, esa información que tiene el Ministerio, que es quien hace la investigación cuando se produce un siniestro tiene la obligación de entregarla a Fiscalía para que ésta evalúe si lo lleva a la investigación penal o no. “Eso no se da y estamos exigiendo al Ministerio que cumpla con su obligación de hacer la denuncia penal cuando encuentra irregularidades. Creo que eso hay que empujarlo mucho más y podría ayudar a bajar los siniestros «, apuntó.

Paro nacional y movilización del SUNCA desde el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social a la Cámara de la Construcción en Montevideo el año pasado. Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS.


No hay que aflojar

Si bien los datos son fluctuantes, Diverio reconoce que hubo un aumento de los siniestros, en algunos casos por el aumento de los puestos de trabajo, pero también por la falta de penalización y la llegada al país de empresas con gran desconocimiento o diciendo que no tienen conocimiento de la normativa y de las leyes uruguayas que generan un foco muy importante de irregularidades y de incumplimiento con la normativa.

“Eso genera, por supuesto, más cantidad de siniestros, por eso la garantía principal es la propia organización de los trabajadores y trabajadoras. Tanto es así que casi el 80% de los siniestros mortales se dan en obras que no están organizadas o que están en la informalidad como pasó en el Pinar, una obra que aún no tenemos el informe final, pero que a simple vista te dabas cuenta que tenía muchas irregularidades: no estaba el cerramiento con el riesgo que podía pasar cualquier niño y entrar a la obra a jugar o a buscar una pelota o lo que sea, te das cuenta a simple vista que no estaban los carteles de permiso de construcción y mucho menos los elementos necesario para que los trabajadores no corrieran riesgo”, señaló.

“Está claro – subrayó el dirigente del SUNCA – que hay un afloje de cinche desde el Ministerio de Trabajo en primer lugar. También esta idea de “no molestemos a los inversores para que sigan generando empleo”, que capaz que está bien, pero no molestarlos no significa mirar para el costado cuando se incumple con las normativas y leyes uruguayas. Porque también nos hemos encontrado en obras importantes de la UTE, por ejemplo, el tendido que está haciendo en el norte del país, una empresa extranjera donde a los trabajadores los tenían todos registrados en la caja rural cuando son grupo 09 de la construcción. Esas cosas pasan y si no tenés rápidamente la organización que empuja para que se controle, bueno, esto de que la libertad no sé qué historia y que el mercado resuelve, bueno, esas libertades generan escenarios que son muy complejos”, concluyó.

Foto de portada

Daniel Diverio durante el acto del SUNCA frente al Ministerio de Economía en Montevideo. Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS.


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