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Feminismo pa´lante

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Por Micaela Melgar, Mariana Arias y Tatiana Antúnez

Hace ya unos meses el Comité Central del PCU aprobó un documento elaborado por un conjunto de compañeras junto a la Comisión de Educación. El documento, titulado “Feminismo: Ensanchamiento del campo de la revolución”, expresa claramente nuestra visión como comunistas:

Por lo tanto, resulta necesario proclamar que la lucha por la emancipación humana, que tiene
como piedra angular la liquidación de la explotación por una minoría de la fuerza de trabajo de la mayoría social asalariada, es también la lucha por la emancipación de las mujeres, de las personas afro y de la diversidad sexual. En efecto la lucha contra la ideología heteropatriarcal y racial, contra toda forma de opresión es hoy parte inherente del impulso transformador y debe serlo, por tanto, de la actuación del Partido.

A raíz de la aprobación de este documento se realizó una reunión buscando crear una Sección de Mujeres del Partido Comunista del Uruguay, un espacio que ha existido anteriormente en nuestra historia. En esta reunión, unas treinta mujeres comunistas nos juntamos para comenzar a delinear el camino por el cual llevar adelante estos nuevos desafíos.

En esta reunión participaron activamente compañeras comunistas de los más diversos ámbitos de inserción, del movimiento sindical, militantes de bases frenteamplistas, de los territorios, nuestras mujeres legisladoras, y camaradas de la Juventud Comunista. La participación de mujeres de todos los ámbitos es una necesidad para poder visualizar aquello que nos une, aquello que se repite en todos los lugares, así como las especificidades que pueden nutrir a este espacio, en la elaboración del pensamiento político, así como en la planificación de actividades y acciones. Es por esto que uno de los principales desafíos es la llegada a todas las mujeres del Partido con esta temática, y con el trabajo vinculado a ella. Tenemos como motor el intercambio de nuestras experiencias, personales; como mujeres de la clase trabajadora, y políticas; como militantes del Partido Comunista en diversos ámbitos donde nos tienen como protagonistas de la construcción de organización popular, para poder superar desigualdades de esta sociedad que tienen su reflejo también en nuestro Partido.

Entre los objetivos planteados está –también–la incidencia en el Partido, en cómo se organiza, en sus líneas políticas, expresado en nuestro aporte hacia el próximo Congreso, asumiendo la necesidad de que la perspectiva interseccional de género y generaciones transversalice nuestras tesis de discusión y nuestras resoluciones. Entendemos también que estamos en un momento en que nuestro Partido necesita, para poder seguir profundizando este tipo de discusiones y asumiendo estas luchas, asegurar una representatividad de mujeres en sus espacios de dirección. Sin mujeres, las problemáticas de género no encuentran solución por sí mismas: se necesita del impulso colectivo de las mujeres para avanzar en definiciones concretas que posicionen al Partido adelante en esta lucha que hoy está movilizando al mundo.

Las mujeres hemos tenido un lugar protagónico en la historia de nuestro Partido, en su creación, en la resistencia a las dictaduras, en su reconstrucción, en cada episodio del Partido, pero así como a la historia universal también a la nuestra la cuentan los hombres, por lo que muchas veces hemos quedado relegadas, invisibilizadas. Claro que han habido excepciones, en los últimos años se ha rescatado la figura de Julia Arévalo y entendemos que debemos seguir profundizando en ella, en su pensamiento, en su vida, pero no es la única gran mujer que jugó un gran papel en nuestra historia, hay miles que están invisibilizadas, por lo tanto entendemos que es necesario rescatar y contar sobre aquellas grandes mujeres que fueron fundamentales para nuestro Partido.

Nuestro Partido tuvo en sus filas a grandes teóricas que hicieron importantes contribuciones al movimiento feminista de nuestro país, y es necesario que las comunistas de hoy las conozcamos, y conozcamos su legado, para que nuestra inserción en el movimiento feminista, sea un aporte hacia un feminismo revolucionario que tenga como objetivo cambiar este sistema hacia uno de justicia social. Poder insertarnos y militar realmente en este movimiento que ha tenido una gran explosión en los últimos años, para aportar y también nutrirnos de aquellas compañeras que han llevado esta lucha en el último tiempo. Y que esto tenga su espejo también en el rol de las mujeres en la construcción de un Partido Comunista cada vez más parecido a la sociedad que queremos construir.

Como expresa el documento sobre feminismo aprobado en el último Comité Central de la Juventud Comunista:

Las comunistas partimos de la premisa de que en el sistema capitalista es imposible plantearse la liberación humana. Con la abolición de la propiedad privada se suprimirá el antagonismo de clases. Sin embargo, no todas las contradicciones que deshumanizan, quizás ni siquiera la mayoría, se habrán superado. Para ello es necesaria la construcción de una sociedad comunista, donde florecerán nuevas contradicciones realmente humanas, un proceso de revolución cultural deberá acompañar este proceso de emancipación.

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