Hace 40 años, la clase obrera defendió el 1º de Mayo del fascismo.

La CNT clandestina resistió y cimentó el triunfo del NO, fue asesinado el obrero Jorge Reyes.

Gabriel Mazzarovich.

Hace 40 años, en 1980, la dictadura fascista quiso cambiar el 1º de Mayo de fecha. Intentaron tapar esa fecha, su significado, e impedir que la clase obrera, corazón de la resistencia, pesara como debía en la batalla por el NO a la Constitución fascista que se plebiscitaba en noviembre de ese año.

Lo hicieron con tal barbarie que lo cambiaron para el 5 de mayo, fecha del nacimiento de Marx, pero eso es una anécdota.
Ese 1º de Mayo, el movimiento sindical clandestino, en medio de una represión bestial, defendió el día internacional de las y los trabajadores, cientos de pintadas, volantes, asambleas, lograron que decenas de centro de trabajo, con especial fuerza en la movilización de la UNTMRA y el SUNCA, pararan. Se hicieron paros de cinco minutos en los bancos. Hubo movilización en liceos y facultades. Agitación y movilización en las cooperativas.

Hubo decenas de despidos, detenciones y tortura. Las Fuerzas Conjuntas lanzaron un brutal operativo de represión, con patrullas armadas, fue asesinado el trabajador metalúrgico Jorge Reyes, en Nordex. Este crimen, 40 años después sigue impune.
Comparto con ustedes un volante de la CNT clandestina defendiendo el 1º de Mayo, extraído de los archivos de Inteligencia Policial.

También el capítulo sobre el 1º de Mayo del 80, del folleto “Hace 30 años, el pueblo impidió el fraude y dijo NO”, que escribí con Universindo Rodríguez, a pedido del PIT-CNT, en 2010.

El 1º de mayo de 1980

“Lo sucedido el 1 de mayo de 1980, es de enorme trascendencia, porque sistemáticamente se lo pretende ignorar, y también, porque muestra que las organizaciones populares estuvieron al frente de la resistencia contra la dictadura y el precio que pagaron por ello.

En 1980, la dictadura decide trasladar el 1 de mayo y pasarlo para el 5 de mayo. Más allá de lo anecdótico de que la dictadura en su intento por golpear a la celebración del día internacional de los trabajadores haya pasado la fecha al natalicio de Carlos Marx, los trabajadores organizados responden y lo transforman en una movilización antidictatorial.

Los años anteriores se habían realizado asambleas y volanteadas, la dictadura no quería movilización de ninguna especie en el año del plebiscito y decidió correr la fecha, amparándose en un decreto sobre feriados laborales.
Se realizan volanteadas y pintadas llamando a defender el 1 de mayo, “por amnistía, libertades, salario y democracia”. La CNT clandestina y los gremios convocaron a no concurrir a trabajar el 1 de mayo. AEBU envía una carta abierta al Ministro de Trabajo de la dictadura que es reproducida en algunos medios y leída en los centros de trabajo. El Sunca emite un boletín que se lee en decenas de obras.

La dictadura lanza la represión, patrullas militares y policiales recorren las calles, se vigilan los centros de trabajo y de estudio, se detiene a referentes sindicales de varios gremios.

Informes de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia de la Policía citados en el libro “Albañiles, esos obreros del andamio”, dan cuenta que hubo pintadas en José Llupes y Freitas (Por trabajo, salario, Libertad o Muerte. Viva la CNT); volanteada y pintada en 18 de Julio y Acevedo Díaz, “Viva el 1 de Mayo. No a la dictadura. Viva la CNT); Zabala y Sarandí; Carlos Tellier y Real (Por salarios y NO a la dictadura, Sindicato del Cuero-CNT); en Carlos María Gutierrez 2185 (CNT: libertad para los presos políticos); en una obra de la construcción en San José 1035 (CNT-Sunca: por la lucha de los trabajadores); en 18 de Julio y Ejido (Viva el 1 de mayo); José Llupes e Itapé (CNT por reclamos salariales), Timote y Victoria (CNT reclamos salariales); Aparicio Saravia y Coronel Raíz (CNT por la unidad de los trabajadores); en el muro exterior del Liceo Bauzá (CNT. 1 de mayo de lucha por salarios y amnistía) y Rivera y Colombes (CNT contra la Ley Sindical).

Todas las acciones clandestinas eran arriesgadas y como se ve vigiladas pero algunas reflejan la audacia de los militantes. Inteligencia policial da cuenta de una pintada en el primer piso de la Intendencia Municipal de Montevideo (CNT: Viva el 1 de mayo); otra en la Asociación Española, que queda nada menos que frente al SID y otra en la Tribuna Colombes del Estadio Centenario (CNT. Resistencia a la dictadura).

La propia Dirección Nacional de Información e Inteligencia de la Policía constata ausentismo de entre 70 y 90% en decenas de centros de trabajo, textiles, tabacaleros y fundamentalmente en la construcción. Un informe de Inteligencia Policial reconoce que “del total de 75 obras de la construcción existentes en las seccionales 2da.y 10ma, se constató en el 20% ausencia total del personal”.

Se realizan movilizaciones en Alpargatas, los bancarios pararon entre 2 y 5 minutos en varias sucursales, paró la metalúrgica CIR, la tabacalera Mailhos, la pesquera Urumar, la textil La Mundial, la química Agromax y la papelera Ipusa en Pando, entre muchos otros centros de trabajo.

Las paralizaciones de diversas modalidades se constatan en más de 50 fábricas y talleres metalúrgicos, frigoríficos, calzado, curtiembres, Funsa, la salud, la aguja, Ancap y UTE.

El 1 de mayo se realiza una misa en la iglesia de San Antonio en Canelones 1660, inteligencia policial concurrió y en su informe señala que “el servicio fue concelebrado por varios sacerdotes de las parroquias que conforman la Zona Pastoral 1”, agrega que “se constató la presencia de militantes del PDC, PS, PC, UJC, Libertades Vigiladas, representantes sindicales de bancarios y de ASU”.

También se realizaron misas en parroquias de Paso Molino, La Comercial y Aguada.

Las movilizaciones se extienden a facultades y liceos. Se realizan actividades solidarias con canto popular y encuentros en varias cooperativas de Fucvam.

La movilización, aún bajo la represión más brutal fue de tal magnitud que el jefe de Inteligencia Policial, el inspector Víctor Castiglioni, sugirió que se ordenara a todas las dependencias policiales del país un relevamiento de todos los centros de trabajo, para ver el apoyo que había tenido la paralización y de esa manera medir “la influencia que todavía tienen la CNT y el PC”.

El 1 de mayo es asesinado a balazos el obrero metalúrgico Jorge Reyes frente a Nordex, en la calle Cuareim.
Son detenidos decenas de dirigentes sindicales y también son muchos los despidos.

Decenas de dirigentes sindicales son torturados en la Compañía de Contrainformación del Ejército, luego llevados al centro clandestino de La Tablada donde continúan las torturas.

El objetivo era ubicar los mimeógrafos y desmantelar el aparato de propaganda clandestino del Sunca. Son procesados por la Justicia Militar y llevados al Penal de Libertad los dirigentes del Sunca Gerardo Riet, Juan Manuel Priegue, Jesús Luis Perdomo y Víctor Manuel Azcurra. También fueron procesados por cooperar en la edición de “La Voz del Sunca” Carlos Cunha y Gastón Sica y detenido Héctor Araújo, en ese momento secretario general del Sunca.
A consecuencia de la lucha de ese 1 de mayo también fueron detenidos Alberto Papich y Mario Caballero por “incitación al paro en una sucursal del BROU”; Héctor Beiro “por actitud sospechosa” cerca de una pintada en Sayago; Juan Barabaruk, Juan Pedro Ciganda, Guillermo Alvarez y Milton Antognazza “por boletín de Aebu” y Héctor Galeano y José Luis Cogorno “por organización de la misa del 1º de mayo”.

Se desarrollan también numerosas acciones, aún insuficientemente documentadas, en todo el interior del país. El desarrollo de la resistencia tuvo, tiene y tendrá una dimensión nacional”.