Interpol realizó un análisis del impacto de la Covid-19 en el abuso sexual de menores

El organismo señaló hace unos días en un informe, el aumento del intercambio de material de abuso sexual de menores a través de redes y la falta de denuncias de casos de abuso, consecuencias de la pandemia por Coronavirus.
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Por Moriana Alberro

“Es importante recordar que cada foto y vídeo de abuso sexual de menores es un testimonio de un delito real que afecta a niños reales. Cada vez que se visualiza una imagen, estos niños son victimizados de nuevo y su sufrimiento se prolonga aún más”, indicó Jürgen Stock, Secretario General de Interpol.

Asimismo, Stock señaló que el informe indica que “solamente estamos viendo la punta de un iceberg cada vez más grande en lo que se refiere al material de abuso de menores disponible en línea”.

“Debemos hacer más por garantizar que los policías que investigan estos terribles delitos cuenten con el apoyo que necesitan, y es aquí donde la cooperación facilitada a través de INTERPOL juega un papel vital en la lucha contra esta forma de delincuencia transnacional”, añadió el jefe de INTERPOL.

A su vez, el informe señala que “los principales cambios en los factores ambientales, sociales y económicos debido a la pandemia que han repercutido sobre el abuso y la explotación sexual de menores en todo el mundo son el cierre de colegios y el pasaje a entornos virtuales de aprendizaje, aumento del tiempo que los menores pasan en Internet para estudiar y entretenerse, la restricción de los desplazamientos internacionales y repatriación de ciudadanos extranjeros y por último, el acceso limitado a los servicios sociales dedicados al cuidado de niños y personal docente, quienes desempeñan un papel clave para detectar y comunicar casos de explotación de menores.

El informe plantea además, la preocupación de que, pasado el tiempo y teniendo en cuenta los obstáculos existentes para que las víctimas denuncien los hechos o reciban ayuda, algunos delitos no se denuncien. Con respecto a los mecanismos de denuncia, el informe de Interpol enfatiza que la Covid-19 repercutió en la actividad policial, por lo que se redujo el número de denuncias de delitos de abuso y explotación sexual de menores o se demoró el proceso de denuncia dados los cambios en los canales habituales para hacerlo.

En este sentido, el informe expresa que como consecuencia de la pandemia ha habido una reducción de los recursos humanos especializados que en condiciones normales se dedican a las investigaciones de delitos de abuso y explotación de menores, que han sido asignados a otras tareas y ha habido menor uso de la Base de Datos Internacional de INTERPOL sobre Explotación Sexual de Niños por parte de los países miembros.

Interpol señala además el cambio en los procesos y su eficacia debido a los cambios que implica trabajar desde casa, ya sea a nivel de los organismos encargados de aplicar la ley como a quienes proveen servicios electrónicos para realizar denuncias.

En este contexto, Interpol recomienda la creación de campañas de prevención y concientización para las víctimas y quienes tienen niños a su cargo sobre el riesgo del abuso y la explotación de menores en línea, a través de juegos, mensajería y redes sociales, realizar ejercicios de localización de incidentes en colegios para detectar nuevos problemas de abuso y explotación sexual de menores, incidentes de zoom booming o irrupciones de desconocidos en reuniones vía Zoom.

A su vez, el informe advierte sobre el aumento del número de discusiones en foros sobre abuso y explotación sexual de menores en la red oscura. “Los delincuentes sexuales con conocimientos técnicos para administrar estos foros han aprovechado la coyuntura para crear otros nuevos, y los usuarios han tenido más tiempo para organizar sus colecciones de contenido pederasta en línea”, explica Interpol.

“En los últimos años hemos asistido al aumento de las difusiones en directo de abusos sexuales de menores a cambio de dinero, y se espera un aumento de la demanda debido a las restricciones de desplazamientos. También es probable que aumente la oferta de difusión en directo de material de este tipo, puesto que muchas víctimas están confinadas con aquellos que lo facilitan y las dificultades económicas empeoran.

En zonas gravemente afectadas por la COVID-19, la hospitalización de los padres obligará a dejar a los menores al cuidado de otras personas o abandonados a su suerte, lo que puede propiciar un aumento del riesgo de abuso”, indican.

El informe señala, asimismo, un aumento de los contenidos autogenerados distribuidos en la red de acceso general.

Por último, Interpol llamó a garantizar que las líneas de asistencia telefónica permanezcan abiertas, dotadas de personal y a su vez viabilizar otras formas de denuncia, como servicios de mensajería de texto gratuitos o canales de información destinados a niños que utilizan juegos, redes sociales y servicios de mensajería y compartir la información relacionada a casos de abuso y explotación sexual de menores en línea con Interpol, que apoya y coordina las investigaciones en diferentes jurisdicciones.