El miércoles 9 se llevó adelante la segunda reunión del Consejo Superior Tripartito previo a la convocatoria de la 11.ª ronda de Consejos de Salario, en la que tanto el PIT-CNT como las Cámaras Empresariales devolvieron sus análisis y propuestas sobre las pautas salariales presentadas por el Poder Ejecutivo (PE) una semana atrás.
Ejecutivo ratificó las pautas
Al finalizar el encuentro, el subsecretario del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Hugo Barretto, aseguró que el énfasis del gobierno es mejorar los ingresos de los trabajadores con menores salarios, tal como fue expresado en la propuesta presentada por el ministro Juan Castillo, en la reunión anterior.
Explicó que esta fue una instancia de respuesta a los planteos de los delegados de trabajadores y empleadores en la primera sesión. Informó que intercambiaron sobre el mantenimiento del salario real, la secuencia de aumentos durante la vigencia de los convenios y los efectos diferenciados de los ajustes, en función de la heterogeneidad empresarial.
Barretto reconoció que hay diferencias de enfoque entre las partes, pero destacó el tono constructivo de la jornada. Dijo que los actores coincidieron sobre la importancia de avanzar en las negociaciones sectoriales. Añadió que existe la necesidad de abrir las mesas de negociación colectiva “para que las heterogeneidades empresariales puedan contemplarse”.
La respuesta del PIT-CNT
Sergio Sommaruga, integrante de la Mesa Representativa y del Secretariado de la central sindical que participó en la delegación en representación de los trabajadores y trabajadoras dijo a EL POPULAR que había realizado una “valoración positiva de los lineamientos”.
Detalló que “estos lineamientos son superiores a los lineamientos del gobierno anterior en tanto no tienen aspectos vinculados a la rebaja salarial como sí nos pasó en la 8va, 9na y 10ma ronda del Consejo de Salarios bajo el gobierno de derecha”. Señaló que estas pautas “consideran un reclamo histórico del movimiento sindical que tiene que ver con aumentos superiores para los trabajadores y trabajadoras que están con salarios sumergidos”, destacó la inclusión, en la en la negociación, de cláusulas no salariales que refieren a derechos laborales y condiciones de trabajo que mejoren la calidad del trabajo como, por ejemplo, vinculados a cuidados y salud mental entre otras. “Eso nos pareció relevante” dijo.
Y manifestó que “por primera vez” en el marco de la ronda de Consejo de Salario al construir las franjas “se prioriza el ingreso de los trabajadores y trabajadoras y no la rentabilidad de las empresas”.
“Esos cuatro componentes nos parecen que no son menores y que es importante destacarlos” aunque señaló que también incluyeron “valoraciones críticas”, en particular porque entienden “que estos lineamientos no contienen mecanismos para consolidar el mantenimiento del salario real durante los dos años de vigencia de los convenios y porque tampoco tiene mecanismos claros para consolidar el crecimiento del salario real durante los dos años”.
“¿Por qué decimos esto? – explicó Sommaruga – porque si bien los lineamientos contienen los correctivos y elementos de aumento del salario real estos componentes sí y solo sí van a funcionar en la práctica en tanto se cumpla con las previsiones de inflación que establece el gobierno que, para dos años, es de 9.2%. Si la inflación supera ese guarismo entonces, a partir de ahí, se empieza a degradar el crecimiento del salario real al punto de que caiga significativamente o incluso que ni siquiera haya”.
También fue crítico con los mecanismos de desindexación: “el problema que vemos con los correctivos que se aplican uno traspasado los doce meses del convenio y otro al final, es que el correctivo del medio, que acontece a los doce meses de transcurrido el convenio, se aplica sobre la inflación subyacente y no sobre la observada. A la inflación subyacente se le quita la incidencia que tenga el aumento de frutas, verduras y combustibles. Entonces potencialmente puede ocurrir que la inflación subyacente sea menor al IPC y además el gobierno establece un margen de tolerancia, para la aplicación del correctivo, de hasta un punto, es decir, que si la inflación está por encima hasta un punto no se aplicaría el correctivo, pero esto, además, solo se aplica a dos de las tres franjas. Hay una franja de trabajadores que son los que tienen ingresos por encima del promedio salarial en Uruguay que quedarían sin correctivo por inflación y sobre ellos podría pasar que terminen el convenio con pérdida de salario real”.
Desbordar la pauta
“Estos aspectos, para el movimiento sindical, desde su independencia de clase y su tarea histórica de defensa de los intereses de las grandes mayorías, no eran de recibo y así se lo hicimos saber al PE en el marco de lo que fue un diálogo muy argumentativo, muy frontal, muy sincero pero que en definitiva y al final del día no nos pusimos de acuerdo y en estos aspectos habrá que dar la batalla en el marco de cada negociación de cada sector de actividad. Esto va a empezar a funcionar, la convocatoria a los sectores de actividad va a empezar a ocurrir a partir de mediados de la semana que viene”, informó.
Sommaruga comentó que el ministro de Trabajo Juan Castillo señaló en la reunión que “estas pautas son un piso y no un techo. Que los sindicatos, las mesas de negociación pueden superar las pautas”. A lo que el PIT-CNT contestó que “efectivamente es así, es más el movimiento sindical en el período del gobierno de la derecha logró en muchas de las mesas de negociación por sector mejorar y superar las pautas del gobierno y eso permitió que la recuperación salarial comenzara a mediados del 2023 y no en 2024 porque los sindicatos superaron las pautas y limitaciones del gobierno. Pero lo que en la práctica ocurre es que eso lo logran los sindicatos que tienen más nivel de organización y de capacidad de lucha y en aquellos sectores de actividad en donde hay un mejor desempeño económico. En otros sectores, en donde no hay organización sindical, la organización sindical es más débil, los lineamientos no son un piso, sino que terminan siendo un techo, por eso es tan importante la discusión que se da en el Consejo Superior Tripartito”.
En definitiva, señaló Sommaruga, “hacemos un balance y un balance significa destacar los componentes positivos de los lineamientos y obviamente señalar en los que no estamos de acuerdo y que entendíamos que había que mejorarlos para en definitiva consolidar objetivo que el propio gobierno ha manifestado que tiene como que no haya pérdida de salario real y que haya crecimiento del salario real”.
Dos discusiones
El dirigente del PIT-CNT dijo también que “es que esta discusión de la distribución del ingreso a partir de los consejos de salarios se enmarque en una perspectiva estratégica que el movimiento sindical, por amplísima mayoría, resolvió en su Congreso que es la necesidad de avanzar hacia la elaboración de una estrategia de desarrollo nacional, porque de lo contrario, la economía el país puede crecer, pero no necesariamente eso va acompañado de desarrollo. Uruguay requiere, para construir un proceso de avanzada, modificar su matriz productiva, modificar el patrón de acumulación, es decir, cuánto de esa riqueza socialmente producida queda en manos del bien público a través del Estado para financiar políticas públicas que garanticen derechos y, por lo tanto, consoliden democracia y también para, en definitiva, lograr el bienestar social que es el objetivo central y fundamental en la lucha de la clase trabajadora”.
“Nosotros seguimos esperando que el gobierno convoque al diálogo social sobre estrategia nacional de desarrollo porque en definitiva es la clave para discutir el Uruguay del futuro”, concluyó.























