Las artes son fundamentales para el desarrollo humano

Este jueves, en el programa Cultura en Casa en CX 1330 fue entrevistado Sergio Mautone, ex presidente de la Sociedad Uruguaya de Autores (SUA).

«En la pandemia hemos estado en la centralidad, muchos nos hemos refugiado en la música, en las artes visuales, en el teatro, en el cine, no solamente como manera de pasar el tiempo sino de encontrarnos, apoyarnos en el otro y se ha puesto el valor de las expresiones artísticas en el centro de la reflexión», aseguró.

La cultura «es una manera de ocupar nuestro tiempo, pero también de encontrarnos, conocernos un poco más, las artes son fundamentales para el desarrollo humano», afirmó.

Mautone mencionó a Gonzalo Carámbula, problematizador de la cultura, quien planteó que «el ser humano vive en una relación muy estrecha con la pantalla, es esencial, cualquier ser humano hoy depende de la ficción en los diferentes medios».

«Cuando se aprueba la ley de cine y Uruguay se suma con una legislación que no existía al momento, ese fenómeno sustantivo no mereció un solo titular de diario», señaló.

Asimismo, reflexionó sobre la situación del trabajo artístico: «No hay horario para los artistas, es una forma de vivir y requiere de una disposición y un entrenamiento permanente, necesita prepararse para interpretar. Es un fenómeno complejo, el escenario es la síntesis. El problema de esto es que no hay una clara consciencia de que implica trabajo, por la propia idea de creación como soplo divino, no redunda en la visualización necesaria ni en la remuneración adecuada, el artista se para en un escenario para exhibir su arte pero a fin de mes no está eximido de pagar las cuentas».

¿Cómo generar un ámbito de formalidad?

«El reconocimiento del artista como trabajador, implica asimilar la intermitencia, eventualidad del trabajo artístico y  la zafralidad de los espectáculos artísticos.

Si bien se logra la posibilidad de formalización a partir del marco legal,  al trabajo, si se generaban aportes, pero si no se cobra, no sé puede aportar. «Somos un sindicato de desafiliados, el 95% de nuestra organización no tiene remuneración», consideró Mautone.

«Quienes crearon el sindicato de actores fueron los elencos radioteatrales. Los actores de radioteatro saltan a la televisión, eso reforzó el sindicato. Existió un momento en que se trabajaba y cobraba y hubo una ley que permitía a los actores jubilarse, con condiciones específicas», indicó.

El desarrollo de actividad en el espacio teatral «implica necesariamente una formación para estar delante y atrás del escenario, había rengueras en algunos aspectos, la explosión del cine llevó a la formación en cine», explicó Mautone.

«A partir de la documentación que se promovió en su momento y se discutió en varios territorios surgieron elementos que decantaron en una ley de fomento que subsidia la situación compleja que atraviesan los teatros. El proyecto inicial intentaba contemplar los subsistemas dentro de la actividad artística, inspirado en las palabras de Lorca, ‘Dale diez años de buen teatro al pueblo y tendrá un muy buen impacto en su sensibilidad’.

Hace algunos años se convocó un Consejo de cultura con el objetivo de «crear condiciones de trabajo, fortalecer el funcionamiento del sistema, ayudar a la consolidación de público y asegurar la participación de aquellos que no tienen acceso»,  recordó Sergio Mautone, como forma de propulsar los espectáculos artísticos.

Asimismo, hizo hincapié en el rol de la cultura como lugar de resistencia, espacio de libertad para crecer,   y del canto popular, con Eduardo Larbanois subrayó la importancia de la actividad cohesionada entre los artistas a lo largo de la historia en Uruguay.

Ser artista, para Mautone implica tener «una vocación que se ejerce y algo que se trae, pero hay un trabajo, un compromiso con el estudio, había compañeros aportando con compromiso político».

«El arte es inherente al ser humano, nacemos con la posibilidad de crear, cuando se elige como un oficio, hay que formarse. La entrega total implica una formación muy costosa, muy densa, un montón de cosas que pagás y estudias que es lo que cobras cuando subís a un escenario», reflexionó.

«El reconocimiento es valioso, acá todavía se maneja que uno es artista porque ‘le sale'», señaló Eduardo Larbanois.

«El arte es una oportunidad para revisarnos como sociedad y aceptarnos tal cual somos estableciendo códigos de convivencia democrática», indicó Mautone.

A lo largo de estos años se ha logrado «establecer condiciones hacía la creación de políticas para defender la cosa pública, buscar elementos de equiparación entre el movimiento independiente y el sistema público y la Comedia Nacional», señaló.

«La producción artística surge del teatro independiente, atender las salas, los espectáculos y generar un sistema de equivalencias para lo invertido», explicó.

«Hace algunos años había simultáneamente 150 propuestas en escena, con un esquema de formalización, dónde se den otros parámetros podríamos tener simultáneamente 15 obras o 20 con condiciones regulares», indicó Mautone.

Asimismo, reflexionó sobre la capacidad de convocatoria de públicos, salas construidas, y la posibilidad de ofrecer 160.000 plazas desde el sector independiente.

«Si se convocaba a un 20% de la población montevideana viendo por lo menos una vez teatro, la inversión equivalía a una entrada de teatro, al costo promedio que tenía entonces. Por lo que si lográbamos educar en el consumo de bienes teatrales a un 20% de la población nos acercamos bastante un funcionamiento autosustentado, ya que tenemos un público contabilizable», aseguró.

«La inversión de la IM se podía hacer a través de políticas en el ámbito artístico, la sensibilidad política permitió posteriormente pensar esto de manera más grande que fue el Programa de Fortalecimiento de las Artes, este programa reconoce diez propuestas anuales a las que remunera con un salario formalizado», explica.

Asimismo, se otorga dinero para la producción de espectáculos y para «creación cooperativa». Lo recaudado en taquilla se convierte en salario para los actores, y una selección de espectáculos ya estrenados para que recorran los barrios.

Estas políticas y una partida de subsidio que ha ayudado a que los teatros independientes subsistan», señaló Mautone.

A su vez mediante políticas de promoción, con limitaciones, muchos aciertos y algunos desaciertos el Programa de Fortalecimiento de las Artes «creó casi paralelamente un festival de Teatro que comenzó en la Sala Verdi hace 9 años y abarca más que el teatro, que hoy está presente en todos los municipios. Va mucho más allá con propuestas diversas, lo que da cuenta de un crecimiento en cuanto a infraestructura cultural promovido por la IM, como las salas en el Espacio Sacude, Goes y la Sala Experimental de Malvín. La IM ha generado esa política y los resultados están a la vista», indicó.

Moriana Alberro

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