Muertes evitables, pobreza evitable

La interpelación a Salinas y Arbeleche: el fracaso del gobierno en el manejo de la pandemia y de la crisis sanitaria, económica y social.
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Por Ida Oreggioni (*)

El martes 6 de julio tuvo lugar en el Senado la interpelación promovida por el Frente Amplio (FA) al ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, y a la ministra de Economía, Azucena Arbeleche. El objetivo fue debatir sobre las responsabilidades políticas en la gestión sanitaria, económica y social de la pandemia por COVID-19, a 15 meses de su inicio y con 5.700 fallecidos. 

La primera intervención del senador Daniel Olesker, miembro interpelante por el FA, marcó que esa fuerza política llega a esta instancia con “la conciencia tranquila” por haber recorrido un largo camino de propuestas legislativas que prácticamente no han sido tomadas en cuenta. Diferenció tres etapas de la gestión sanitaria, pero sólo una de la política económica: de desigualdad, pobreza, caída de los ingresos y enriquecimiento de los grandes. En lo sanitario hubo una primera etapa de control sustentada en un Sistema Nacional Integrado de Salud construido y fortalecido en los gobiernos del FA, un sistema de protección social potente, y un salario real que creció más de 70% en los 15 años anteriores, y que permitió que en los primeros meses de la pandemia la población tuviera espalda para acatar el “quedate en casa”. En una segunda etapa, desde diciembre de 2020 hasta febrero de 2021, comienzan a aumentar los contagios con un promedio de más de 500 casos diarios y la comunidad científica alerta sobre la necesidad de reducir la movilidad. “No se escuchó y tuvo como resultado la tragedia”, la tercera etapa, con un promedio de 2.482 casos diarios y 5.075 muertes en 4 meses. 

Tragedia económica, social, y sanitaria

Olesker planteó que no hay contradicción entre economía y salud: “Jugarse a la economía, es jugarse a la salud. Jugarse a la salud, es jugarse a la economía”. En 2020 el gobierno estimó que el PBI iba a caer 3.5% y cayó 5,9%, se perdieron 60.000 puestos de trabajo, 100.000 pobres más y el salario real privado cayó 2.3%. La tragedia es económica, social y sanitaria. “Pero no para todos. El 1% más rico creció en sus ingresos. El 5% más rico también creció. Y crecieron las exportaciones. Son esos mismos que hoy dicen, ¿no podremos en el consejo de salarios pagar salarios por debajo del laudo?”, indicó Olesker.

La ciencia y la evidencia

“El 7 de febrero el GACH dijo, estamos en la oportunidad ideal para volver a la zona de control de la epidemia, con 200 casos, si tomamos medidas fuertes de reducción de la movilidad; medidas que no se tomaron. Muy poco de lo recomendado se tomó por el gobierno. Y siguió habiendo alertas de la ciencia en los meses posteriores. Tampoco se tuvo en cuenta el reporte 11 del GUIAD que comparaba la experiencia de varios países y mostraba una alta correlación de la reducción de la movilidad con la reducción de los casos. Olesker afirmó que “hay responsabilidades por más contagios y más muertes” y preguntó a ambos ministros si conocen esta evidencia y por qué razón no se tomaron las medidas recomendadas, en particular en los peores momentos de la ola de contagios en marzo y mayo. 

La estrategia sanitaria

Olesker preguntó por qué no se publica información según la condición socioeconómica de los afectados por la enfermedad, según ingresos, ya que hay evidencias de que la pandemia ha afectado más a los sectores más pobres y vulnerables. En enero se planteaba que se estaba al borde de perder la capacidad de rastreo, el nexo epidemiológico, y luego sucedió ¿por qué pasó eso? ¿Con cuántos recursos humanos cuenta el ministerio de Salud para la vigilancia epidemiológica? 

Sobre el ingreso de la cepa P1 al país el senador consideró que “hubo una enorme improvisación por parte del gobierno”: ¿Por qué no implementaron una vigilancia molecular extensiva en los departamentos de frontera en febrero de 2021, como había sido planteado por la comunidad científica? Y sobre la cepa Delta, ¿cuáles son las medidas que se están tomando?

La mortalidad materna mereció un capítulo especial, señalando la gravedad de 10 muertes maternas por COVID-19. “Teníamos el índice de mortalidad materna más bajo de toda América y una de los más bajas del mundo”, dijo Olekser y preguntó por qué no se tomaron a tiempo las medidas para prevenir esta situación. El FA había propuesto en diciembre que las embarazadas se incluyeran dentro de la licencia por enfermedad. “La muerte materna es evitable por definición”, dijo el senador. 

Olesker realizó 73 preguntas, un grupo de ellas se refirieron al impacto de la pandemia sobre la atención de las patologías no COVID, en particular sobre los retrasos en cirugías, estudios PAP, mamografías y las previsiones del Ministerio de Salud para superar estas dificultades, así como la estimación de costos, ya que no parecen estar previstos recursos adicionales en la Rendición de Cuentas. Sobre la salud mental, se solicitó confirmar una drástica caída en las consultas, y explicar las propuestas para superar la situación. También se preguntó sobre las previsiones para la atención de las secuelas del COVID, sus costos y financiamiento. 

Olesker destacó una estrategia equivocada en la compra de las vacunas que impidió iniciar antes la campaña de vacunación, y poder alcanzar antes la reducción de contagios y muertes. Preguntó por las razones para no priorizar a poblaciones de alto riesgo como aquellas con patologías crónicas, discapacitados o trasplantados. 

La estrategia sanitaria víctima del ajuste fiscal

Las alertas de la ciencia también fueron en aspectos económicos, dijo Olesker y recordó que “el Instituto de Economía de la UdelaR dijo en mayo de 2020 que si no se aplicaban medidas de contención y de protección iban a haber 100 mil pobres más”. Así sucedió, y el costo que se estimaba para evitar ese aumento de la pobreza a través de transferencias era de 0.5% del PBI. En 2020 el aumento de transferencias monetarias y canastas fue de 1.500 pesos por mes y por persona; “¿considera el gobierno que fue suficiente?, ¿por qué no se consideró el informe de la UdelaR?”, preguntó Olesker. 

Uruguay tuvo una caída del PBI de 5,9%, mayor a la prevista y mayor a la de los países que aplicaron restricciones de movilidad, o sea que la tesis de no aplicar restricciones a la movilidad para defender la economía fracasó. A su vez las expectativas de crecimiento de la economía para el 2021 son mayores a las encuestas de expectativas, ¿en qué se basan? ¿por qué no se prevé un crecimiento salarial acorde con las previsiones de crecimiento de la economía? 

Sobre las propuestas económicas presentadas por el FA el 31 de marzo y luego consolidadas en la Torre Ejecutiva en junio, Olesker preguntó la opinión de la ministra de Economía, en particular respecto a la compensación económica por la baja de movilidad por 21 días, licencia por enfermedad para 24 comorbilidades, subsidios de alquiler, diferimiento de cuotas hipotecarias, adelanto de inversión pública, y suspensión de desalojos. 

El senador del FA presentó lo que calificó como “los gráficos de la vergüenza”, mostrando a Uruguay como uno de los países que menos ha gastado en el mundo en relación a su PBI para afrontar los impactos de la pandemia, ocupando el lugar 164 entre 181 países, con niveles similares a los de países africanos. 

Muertes evitables 

Olesker explicó que en una epidemia este concepto es un indicador clave, que comenzó a utilizarse en la década del 70, es un concepto técnico. Se trata de aquellos fallecimientos causados por un evento o enfermedad que podrían no haber sucedido con la intervención médica oportuna y apropiada (mortalidad tratable), o con medidas de salud pública (mortalidad prevenible). El senador mostró 4 aproximaciones al cálculo de las muertes evitables por COVID-19 en Uruguay, para concluir que con políticas adecuadas de restricción de la movilidad, podrían haberse evitado aproximadamente el 50% de las muertes. 

Sin respuestas

El ministro Salinas y la ministra Arbeleche no contestaron la mayoría de las preguntas, en particular ninguna de las referidas a reducción de la movilidad y a muertes evitables. Arbeleche enfatizó la importancia de no perder el grado inversor y por lo tanto de controlar el gasto público, que finalmente aumentó 0.7% en 2020, muy por debajo del valor de 2.3% establecido en la regla fiscal que fijó el propio gobierno. Por lo tanto, había margen para aumentar el gasto y las medidas de apoyo para la reducción de la movilidad. En pandemia no puede ser un mérito el ahorro, es trágico. 

El senador Olesker concluyó la interpelación como “una jornada de distancias”: la distancia entre la tragedia humana que hoy tenemos, y un tono de satisfacción frente a la situación que invitó a festejar; la distancia entre la promesa de “hacerse cargo”, y el traslado de la responsabilidad a la gente; la distancia cada vez mayor entre los sectores económicos que están creciendo, los más ricos, y las micro y pequeñas empresas, los desocupados y los pobres; la distancia entre los temas tratados, y las respuestas que fueron en gran parte un relato exculpatorio; y la distancia entre asumir la condición de gobierno y seguir posicionándose como oposición, pretendiendo interpelar al interpelante , en vez de responder las interrogantes planteadas”.

“No se hizo todo lo que se debía hacer para evitar la mortalidad tratable y para evitar la mortalidad prevenible, cuya suma da la mortalidad evitable.” Y “el ministro dijo que según algunos estudios que obran en su poder la reducción de la movilidad hubiera generado un descenso de 15% en la mortalidad, y que el otro 85% del aumento de la letalidad es la P1”, dijo Olesker.

“No llegaron a tiempo, no tomaron las medidas necesarias, no distribuyeron los recursos con justicia, no comunicaron en tiempo y forma los riesgos de la pandemia”, concluyó.

Andrade: “No se puede festejar la pobreza”

Durante el debate el senador Oscar Andrade destacó el permanente reclamo de diálogo político por parte del FA, y la actitud inconsistente del gobierno en el manejo de la pandemia. Andrade calificó la situación de “tragedia nacional” e indicó que las muertes de 2021 por millón de habitantes nos ubican sextos en el mundo, y tuvimos promedios de 50 y 60 muertes por día. “Era necesario volver al escenario de testeo, rastreo y seguimiento; sin embargo, se tomaron medidas más tenues que en el 2020”, dijo. 

Andrade lamentó haber llegado a la interpelación porque lo que se pretendía era construir acuerdos, para ello se realizaron propuestas, desde marzo y abril del año pasado e incluso hasta en marzo de este año, en el peor momento de la pandemia, “y la comisión Covid salió a fórceps”, indicó. Reconoció que al gobierno le tocó una situación complicada, pero “se hace más difícil cuando se rompen amarras con la comunidad científica, cuando no se convoca al diálogo social, y cuando no se logra un pienso mínimo para un acuerdo político, para el que el Frente Amplio sí hizo esfuerzos.”

El senador marcó su sorpresa por el planteo de algunos legisladores de que “es un riesgo para la democracia que una parte del pueblo estamos haciendo uso de una posibilidad constitucional de impulsar un recurso de referéndum”. 

Finalmente, Andrade planteó que es un error que Arbeleche diga que se dieron los recursos necesarios para la pandemia. “No se puede festejar el resultado económico cuando hay miles de puestos de trabajo que se caen, miles de personas en la pobreza, miles comiendo en las ollas. Con resultados alarmantes desde el punto de vista social, faltó esfuerzo. Y “la mayoría de los recortes fueron en salarios, o en inversión o en jubilaciones”, indicó. 

 

Enlace con la intervención completa de Oscar Andrade

https://www.youtube.com/watch?v=YCa_tTik_WY&feature=youtu.be

 

(*) Economista, integrante del equipo de “Valor!!”, experta en Economía de la Salud.