“Nada de lo humano nos es ajeno”

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EL POPULAR reproduce los aspectos centrales de la intervención del diputado Ubaldo Aita.

(…) Queremos reconocer el gesto republicano de las fuerzas políticas que se encuentran en sala en el marco del homenaje a los 100 años de nuestro Partido. Este gesto, realizado aún desde posicionamientos políticos ideológicos radicalmente diferentes, enraisa con las mejores tradiciones democráticas de nuestra sociedad y se dirige, fundamentalmente, a valorar la entrega y reconocer el esfuerzo de miles de mujeres y hombres que, desde su convicción profunda, han construido la rica historia de nuestro Partido. (…)
Las y los comunistas reafirmamos nuestra identidad al cumplir 100 años. Esa identidad señor presidente, no la asumimos como un refugio sectario, muy por el contrario, es nuestra forma de participar de la creación colectiva que implica la lucha de nuestro pueblo y de todos los pueblos del mundo.
El marxismo- leninismo, central en nuestra manera de ver el mundo y de pararnos en él para transformarlo, es sin duda una referencia. Pero como una guía para la acción y, justamente, es su interpretación creadora la que nos vincula con las luchas de la emancipación de nuestra patria y del continente, también parte de nuestra identidad. La identificación con el contenido popular del legado artiguista y el compromiso con su continuación y realización es parte fundante de nuestra identidad. (…) Integran igualmente ese impulso que hace cien años nos hizo nacer dos elementos más. El internacionalismo, la identificación plena con las luchas de los pueblos del mundo por su liberación, en particular con la Revolución de Octubre, que alumbró el primer estado obrero y campesino, el primer gran intento de las y los oprimidos por gobernarse a sí mismos. Y por último, y no por ello menos importante, el PCU nace para ser una herramienta que posibilite que las y los trabajadores, muy especialmente, y los sectores oprimidos y olvidados todos, se transformen en sujetos de acción política. (…)
Las y los comunistas uruguayos, señor Presidente, en estos 100 años hemos dedicado un especial empeño, central diría, en la construcción de la unidad del pueblo, la unidad política y social del pueblo. Ese es uno de los elementos principales, tanto en nuestra elaboración teórica, en nuestra estrategia y nuestra táctica, como en nuestra práctica militante, política y social. La unidad de los trabajadores en primer lugar, que luego de muchos y heroicos intentos, germinó en la CNT, hoy PIT-CNT, central única, orgullo de todas y todos los uruguayos. Pero también la unidad de los obreros y los estudiantes, forjada a lo largo de muchas luchas, en particular para conquistar la autonomía universitaria. Y más ampliamente de las capas medias, de los sectores laboriosos de la ciudad y el campo con los trabajadores. Y en el plano político, también, planteamos como objetivo, soñamos y luchamos por la unidad sin exclusiones de la izquierda, y contribuimos, primero al Frente Izquierda de Liberación y luego al Frente Amplio, que el año que viene cumple medio siglo de vida. (…)
Con modestia, pero con mucho orgullo, señor Presidente queremos decir que esa brega, esa práctica política, ha sido llevada a cabo por el esfuerzo abnegado de decenas de miles de hombres y mujeres a lo largo de estos 100 años. Para hablar de este siglo de lucha ininterrumpida, sería de justicia, nombrarlos a todas y todos, a los hombres y mujeres, que desde las filas del Partido Comunista del Uruguay entregaron lo mejor de si, para ponerle carne, sueños, pasión y rebeldía, a esos objetivos de los que hablábamos. Eso no es posible, aunque reitero, sería lo justo, pero al menos, señor Presidente, queremos nombrar hoy a algunas y algunos de los que desde los más variados ámbitos del quehacer social han luchado en el Partido Comunista y han contribuido al Uruguay todo, a nuestra sociedad. Al ingeniero José Luis Masera, uno de los científicos más destacados de nuestro país, brutalmente torturado y encarcelado durante la dictadura; a Lucía Sala, que integró un grupo de historiadores que abrieron brecha en el conocimiento de nuestra historia y la del período artiguista en particular; a hombres y mujeres de la cultura como Alfredo Zitarrosa, Alfredo Gravina, Eduardo Danochauns, Ruben Yáñez, Atahualpa del Ciopo, Emilce Viñas, Pepé Vázquez, Eduardo Larbanois, Gonzalito, el gran escultor, Dumas Oroño, Anelho Hernández, el gran Paco Espínola y la lista, creame señor Presidente, debería ser mucho, muchísima más larga.
Pero es necesario también hablar de las y los dirigentes políticos y sindicales que desde nuestro partido y las organizaciones populares contribuyeron con nuestro Uruguay, Julia Arévalo, Rodney Arismendi, Enrique Rodríguez, Gerardo Cuesta, Rita Ibarburu, el recientemente fallecido Victorio Casartelli, algunos de ellos de destacada participación también en este Parlamento. En esta acotada lista, señor presidente, pretendemos, a riesgo obligado de ser injustos con las inevitables omisiones, graficar en algunos nombres el aporte que el PCU ha hecho a la sociedad uruguaya, en todas sus expresiones.
No podemos ni debemos olvidarnos , señor presidente, de nuestros mártires en la lucha por la libertad, a nuestros muertos y desaparecidos, en la lucha por la democracia y la libertad contra la dictadura. Miles de hombres y mujeres de este nuestro PCU, señor presidente, pagaron con años de cárcel su compromiso con nuestro pueblo y con la libertad. (…)
Este repaso de nombres tan queridos no estaría completo, señor Presidente, si no nos refiriéramos a otros nombres, los de esos y esas mal llamadas anónimas, porque tienen caras, nombres, corazón y compromiso, y que son los verdaderos y verdaderas protagonistas de este siglo. Estos 100 años les pertenecen. Ellos y ellas, los que todos los días militan con pasión y abnegación, con alegría y esperanza, las y los militantes comunistas, los de ayer, los de hoy y los de mañana, merecen más que nadie este homenaje. (…)
Es también nuestra historia, de la que estamos muy orgullosos, no porque no hayamos cometido errores como en toda construcción humana, errores que por supuesto asumimos y de los que nos hacemos cargo , sino porque estamos convencidos que muestra, si se la mira con honestidad intelectual, un compromiso radical con la suerte de nuestro pueblo y de nuestro país, y también, claro está, con las luchas emancipadoras de todo el mundo.
En estos 100 años, señor Presidente, hemos contribuido también con los gobiernos nacionales del Frente Amplio, con sus gobiernos departamentales y municipales, en lo que, estamos convencidos, ha sido una etapa que cambió al Uruguay para bien. (…)
Esta historia, nuestra historia, se funde con un presente que para nosotros es de lucha y de perspectiva transformadora. Los comunistas estamos convencidos que el capitalismo, la forma de organización social predominante en el mundo hoy, y también en nuestro país, está en crisis y tenemos un radical compromiso con la construcción de una propuesta civilizatoria que lo supere. Ello supone en primer lugar , un duro desafío intelectual y político para dar respuestas a preguntas ubicadas en el plano de la rigurosidad histórica y de nuestro profundo sentido autocrítico, lo es también para presentar en esta época, algunos de los rasgos centrales de los procesos de participación popular concebidos en el plano de un proceso de radicalización democrática configurador de las formas de tránsito hacia una sociedad nueva.
Por cierto, partimos de una elaboración teórica y su consecuente práctica política asentada en el riguroso análisis de la conformación económica y social de nuestra sociedad insertada en una región y en un mundo marcado por niveles insultantes de apropiación de la riqueza y de los avances producidos por la humanidad por parte de unos muy pocos . Para eso , para su superación , para la construcción de una sociedad donde seamos ¨socialmente iguales , humanamente diferentes y enteramente libres ¨al decir de Rosa Luxemburgo, es que nos proponemos y proponemos una ruta: avanzar en democracia, para construir una democracia avanzada, como nuestro camino hacia el socialismo .Creemos en la democracia por principio y también como el mejor cuadro para el desarrollo de las fuerzas sociales y políticas comprometidas con el mandato histórico de construcción de una sociedad nueva, donde la dignidad del ser humano encuentre plena realización.
(…) Ser comunista, es esencialmente comprometerse con el presente para construir el futuro, un futuro que queremos de libertad y de justicia social. Partimos de aquella máxima de Terencio adoptada por Carlos Marx : nada de lo humano nos es ajeno, pero por sobre todo, hemos adoptado también como seña de identidad la sencilla pero profunda reflexión de nuestro Paco Espínola, que en tiempos muy duros, explicó su afiliación al Partido Comunista, diciendo que hoy que es hora de hacer por las mujeres y hombres algo más que amarlos. (…)
Por la cita con un porvenir de justicia y libertad que juntos hombres y mujeres tenemos, seguiremos construyendo Partido Comunista.